23 dic. 2010

Acaba el año para mí

Llorar de felicidad, creo que no hay otra forma de llorar mejor que esta... Y quizá no es bueno hincharte de llorar de felicidad pero así llevo un par de horitas, digamos que una película tuvo la culpa lo demás ya fue cosecha propia.

Digamos que uno vive pensando en problemas, en circunstancias y creo que poca gente se da cuenta de lo que realmente merece la pena, es decir, vivir. Nadie se da cuenta que nuestra vida sigue queramos o no y que un pequeño problema que tiene solución cuando se nos presenta, no tenemos otra cosa en la que pensar. Pero nadie piensa en que esos momentos que estás desperdiciando pensando en algo "sin importancia" no lo vas a volver a tener y el día de mañana te podrás arrepentir de los momentos desperdiciados por tonterías...

Creo que es el momento, queda poco del año, así que ahora ,a esta hora me propongo hacer mi balance del año, más o menos.

Este año creo que ha sido el mejor que he podido tener, aunque mejor dicho diré que es el primero de los mejores años que me quedan por vivir. La alegría de mi vida apareció por casualidad el pasado año y hasta enero no empezó todo, ahí empezó lo que era, es y será la historia con la que siempre soñé y al mismo tiempo pensaba que no existía.

El 1 de febrero dio comienzo a que mi vida no fuera sola, a que tuviera a alguien que me guiara en mis momentos en los que me quedaba sin luz, a reírse conmigo y alegrarse cuando me ocurría algo bueno, a compartir secretos y confidencias que solo él y yo conocemos, a llorar juntos cuando los problemas podía con nosotros pero inténtabamos ver que no todo salía mal y que siempre nos ocurrían las cosas buenas. Pasamos momentos inolvidables en Madrid, Málaga, Avilés y Alicante. Digamos que mi vida empezó el 1 de febrero, pues, desde entonces tengo la alegría de vivir, tengo esa chispa que me guía, y esas fuerzas que solo tú sabes y puedes darme cuando me siento perdida, que sé que nunca estaré sola y que pase lo que pase y mire a mi lado, ahí estarás tú siempre para sonreír conmigo o secarme las lágrimas. Esto que comenzó hace ya casi un año no terminará, nunca, porque esto durará más allá de la muerte.

Por otro lado, en cuanto a la amistad creo que tengo mucha suerte por tener a pocas pero personas que sé que merecen la pena, que algunos se han ido, es cierto. Pero han aparecido nuevos y aunque ahora, esos "nuevos" solo son personas con un futuro de amistad es posible que tarde o temprano se conviertan en amigos. Pero sé que hoy por hoy puedo contar y tener en mente a varias personitas —que no diré nombres— en las que poder confiar cuando se necesita ese hombro.

El tema de estudios y familia, pues, creo que más o menos va bien. Los estudios van a su ritmo, así que no mencionar más el tema. En cuanto a la familia, no puedo tener queja este año de ellos, a pesar de que discuta, de que "los odie" por llevarme la contraria o por miles de tonterías más, ellos son los que han estado siempre ahí para todo y los que este año cuando comenzó aquello por febrero fueron los primeros en alegrarse y ayudarme a que esta relación funcionara, por supuesto, hay que mencionar a mi suegra, que la pongo como miembro de mi familia. Sin ella y mis padres todo lo que hemos vivido no hubiera existido jamás y todo se hubiera hecho más difícil, pero supieron comprendernos, supieron entender lo que sentíamos y lo que necesitábamos y aunque les costara la vida, hicieron que pudiéramos cumplir el sueño de estar juntos durante muchos días, casi cuando queríamos.

En resumidas cuentas, este año es el principio de una época de años inmejorables. Este año no puedo ponerle un 10, le pondré lo siguiente, porque no puedo quejarme de la suerte que he tenido y de lo muy afortunada que soy por tener a tantas personas conmigo. Sin embargo, a las personas que este año han decidido salir de mi vida, gracias por los momentos vividos, por enseñarme, supongo, cosas que me enseñastéis, pues, cada persona te enseña siempre algo. Y, que, el día de mañana quien sabe si nos volveremos a encontrar, que os vaya bien, la verdad, no os deseo el mal.

Os deseo unas felices fiestas y un gran año nuevo.

PD: Te quiero

12 dic. 2010

Olor navideño

Acabo de llegar de hacer compritas navideñas, es decir, comida navideña, vamos a ser sinceros... Hemos llenado el carro a turrones, bombones y muchas cosas de chocolate... Y cada dos por tres me decía mi madre: "¿Para qué tanto? Si tú no estarás aquí" Uy que no, si hace falta me lo llevo a Asturias, si hace falta empiezo a comer ahora mismo, pero yo todo eso me lo pienso comer, vamos hombre faltaría más... También compramos un jamón que a mí no me gusta a no ser que esté muy tierno y sin grasa, así que poqiuto comeré... Y me compré... la ¡¡maleta!!... Es enorme y verde pistacho para que cuando la vea salir de la cinta la vea bien, eso sí, con mis adornos en la maleta, ya sea un par de lazos o algo así para saber que es la mía... Y, como no, compré el pascuero navideño que compro desde hace varios años para mi familia, así que... Solo falta el arbolito y esto ya será navideño total...

Y es que hace cinco años que perdí el espíritu navideño y este año más que nunca quiero que sean esa fechas, quiero que llegue el 24 para ir a la peluquería y ponerme guapa, que llegue la noche y arreglarme para la cena, que llegue la cena y comamos hasta cebarnos, con risas, con tonterías y, como no, despidiéndome a mí porque en cosa de horas... Sí, horas... Cristina volará hacia Asturias —y nunca mejor dicho, la verdad—. Y allí empezará una nueva y diferente navidad para mí.

Así que solo me queda restar los días del calendario y... esperar a volver el año que viene a mi casa.

Minibalance 2010

Antes me bajé un CD que una de las canciones me hizo recordar el día o el momento que decidí renunciar al amor, que decidí pensar que eso no existiría para mí, o mejor dicho, que yo no estaba hecha para nadie ni que nadie estaba hecho para mí, pues, hicieran lo que hicieran yo siempre le veía pegas. Si pasan de mi porque pasan, si están cariñosos porque están cariñosos... En fin...

Pero entonces... apareciste tú y toda mi vida cambió por completo. De no creer en cuentos de hadas, ni de creer en que alguien pudiera sentir algo mínimo por mí, de no tener ese cariño constante, de no tener esas palabras cuando me vengo abajo, de no tener esos momentos, de no tener básicamente nada a tenerlo todo. Mi vida dio un giro de 360º de la noche a la mañana. Toda mi vida cambió. Y cambió para bien no, lo siguiente tampoco, quizá lo siguiente.

Ahora tengo a esa persona que se convirtió en mi vida en poco tiempo, que se convirtió en mis ganas de seguir adelante cuando no podía más, en mis ganas de querer seguir en la universidad cuando ella podía conmigo, en mis ganas de querer sonreír cuando no me quedan más lágrimas que echar, en todo lo que yo siempre había pensado pero dejé de creer.

Y ahora es cuando sonrío y me doy cuenta de lo afortunada que soy al tener alguien como él a mi lado, porque sé que por muchas discusiones que podamos tener, por muchas diferencias de opiniones que tengamos o por muchos piques tontos que tengamos, todo lo que sentimos es más fuerte que todo ello y si se pone en una balanza, se rompe, pues el peso de todo lo bueno vivido contigo no tiene significado en peso, ya que es imposible encontrarlo.

A veces me pregunto que dónde estuviste todo este tiempo, el problema es que lo sé pero nuestros caminos no decidieron cruzarse hasta principios de este año, cuando hiciste que mi vida que vagaba sin rumbo lo tuviera y lo tuviera para siempre.

Así que solo me queda agradecer a este 2010 el regalo que me dio, que creo que eres de las pocas cosas buenas que me han podido pasar este año —el tema del balance del año ya lo haré conforme se acerque más el fin de año, aunque no lo haré desde mi casa, sino desde el norte, Asturias—.

Que tengáis buen domingo, y a ti, que te amo con todo mi ser, gordito mío.

11 dic. 2010

Un poco de todo

Yo no sé si es que me ven cara de tonta, si es que lo disimulo bien o es que se ríen en mi cara, pero no creo que sea normal lo que ocurre. Si es que yo cada día flipo más con la peña y con sus gestos, con sus intentos de sudar de ti y con sus momentos de "te quiero mucho". No sé, llega un momento en que te entran ganas de meter en el saco a casi todo el mundo antes de que te jodan y que jodas tú primero, porque como escuché una expresión hace tiempo: "me quito el cráneo, señores" con esto que me pasa últimamente. No sé si es para echarme a reír o a llorar por lo patético que es. Creo que nadie o casi nadie va a entender esta actualización, pero lo importante es que yo sí lo sé porque me estoy empezando a cansar de tanto tontería y de ser siempre la subnormal.

Por otra parte, decir, que solo quedan 14 días para cruzar la península en avión y estrecharme entre tus brazos, que ya ha pasado la mala racha que hemos tenido de salud y que próximamente vamos a estar bien pero que bien guapos —y no fisicamente porque ya lo somos—. Así que solo nos queda esperar con paciencia y nervios estos días que nos quedan para poder disfrutar las mejores navidades de mi vida.


Te amo, gordito mío♥

10 dic. 2010

Crisoka return

Después de 10 días sin tener ordenador, vuelvo al mundo cibernético, por fin... Y parece ser que hoy todo amanece bien, quitando esas novedades respecto al ordenador.

He estado, unos días bastante jodida por el estómago, con miedo de a saber que tengo, tomando pastillas y pastillas y que nunca me hiciera efecto, pero anoche, cambié —por cuenta propia— un protector de estómago por otro y voilà! hoy amanecí bastante bien respecto al estómago, no me duele nada, aunque ahora empieza a doler un poco pero ya me toca pastillas, así que imagino que en unos días ya terminará mi sufrimiento, porque vayas días tan asquerosos he pasado a cuenta de él.

Por otra parte, hoy me dieron el portátil formateado y limpio, pero... ¿qué sorpresa me encuentro al encenderlo? Que no me iba el messenger y he tenido que bajarme el Windows Live Essentials 2011 —de los cojones— con novedades como: Mucha publicidad, no cambio de nick, una apariencia un tanto extraña, emoticonos cambiados... En fin, una gran novedad... Por otro lado, no me va el plus, pues, el antivirus me lo detecta como una amenaza...

En fin, eso es todo por ahora, luego volveré a actualizar con otro tema más importante y más bonito.

7 dic. 2010

Recordar es bonito... (o no...)

Hoy me apetece hablar de ti así que la actualización va completamente por ti.

Digamos que te conocí por casualidad hace ya seis años cuando teníamos en común una asignatura pero, simplemente era eso, compartir la asignatura y la asistencia a clase, además de alguna que otra conversación momentánea.

Un año después compartimos algo más, compartimos un curso entero con todas las asignaturas incluidas y eso nos unió. Nos unió a compartir momentos de aburrimiento en clase, a contarnos nuestros secretos, a ayudarnos cuando lo necesitábamos, a ayudarnos con los deberes. Como no recordar cuando tú no podías llevar nada a clase y compartíamos los libros, cosa que no me importaba, así podíamos juntarnos cuando nos separaban de uno en uno... Empezamos con alguna que otra quedada tonta, algunas que otras fotos y conversaciones más profundas.

Al siguiente año volvimos a caer juntas y al siguiente otra vez, eran los dos últimos cursos de instituto y había que aprovecharlos a tope, o eso decíamos siempre. En ese tiempo tú te echaste novio con el cual aun duras, cosa que me alegro y me alegraré siempre, pues recuerdo cuando tenías miedo por esa relación y me lo confesaste a mí. En ese penúltimo año compartimos muchísimos momento de problemas en general de la vida, familiares, de amistad, asuntos de instituto...

El último año fue el más duro y el que conseguimos superar con sudor y lágrimas, como aquellos exámenes en los que teníamos chuletas hasta en las bragas, aquellas clases en las que nos pasábamos notitas en la cara de los profesores, aquella clases en las que no parábamos de reír por alguna tontería, por polladas nuestras o con más gente de la clase, los días en los que teníamos que visitar sitios para la asignatura aquella en la que no hacíamos nada. Además, de salir por ahí casi cada fin de semana, para hacernos nuestros reportajes de fotos, para hablar, charlar, reír... Para estar juntas.

Entonces pasó algo y fue el cambio a universidad, tú deseabas empezar esa carrera y yo la mía, queríamos ser universitarias y vivir ese mundo y esa vida, queríamos "ser mayores" como decíamos nosotras aunque al mismo tiempo nos negábamos a crecer, porque no íbamos a ser las mismas cuando maduráramos y dejáramos las tonterías atrás. Hubo un tiempo de seis meses en los que nos separamos por motivos que no recuerdo pero por un mensaje volvimos a unirnos y volvimos al cabo de casi nada de tiempo a ser las que fuimos y las que éramos. Volvimos a reír juntas & a estar juntas como siempre... Y así fue hasta hace casi un año, que yo te confesé que me estaba empezando a gustar alguien y me apoyaste al 100% en que apostara por esa relación ya que estábamos en las mismas circunstancias.

A raíz de ahí quedábamos casi todos los viernes para irnos al centro, al Parque del Oeste, al Paseo Marítimo y hablar, hablar y hablar... Hablar sobre ti, sobre tus experiencias, sobre mí, sobre mi felicidad, sobre recuerdos, sobre la gente, sobre la vida... Sobre todo. Empezamos a pensar en muchas cosas que hacer los cuatro en pareja pero nunca fueron.

Entonces llegó el verano, hubieron malos entendidos, cosas feas para ti que te dolieron y cambiamos radicalmente. Cada una empezó a hacer su vida, aunque, parecía que se estaba arreglando, sin embargo, en agosto acabó todo. Volviste a encerrarte en ti como ocurrió la otra vez, intenté buscarte pero no conseguí más que ignorancia por tu parte, pasó el tiempo e intenté buscarte, mi novio hizo lo mismo y no hubo éxito. Un e-mail enviado y ninguna respuesta recibida.

Y muchos se preguntarán, ¿a que viene esta entrada? Quizá a querer recordar buenos momentos vividos en mi juventud y a recordar a una persona que fue muy importante para mí, quizá a desahogarme de todo en cuanto a ti se refiere, pues, nunca quise perderte. Y te echo de menos, no voy a negarlo ni se me van a caer los anillos por decirlo, pero es así de simple. Echo de menos todo lo mencionado antes y todo lo vivido contigo, y al menos cuando veo fotos nuestras de pasadas en tuenti o en mi ordenador no puedo evitar pensar en todo lo que pasamos juntas y lo que se perdió.

En fin, aquí termina mi actualización.

28 nov. 2010

Pues eso.

Hace nueve días que no actualizo, quizá porque no tenía ganas, quizá porque no he tenido tiempo o quizá porque no tenía ningún tema en concreto para hablar, así que hoy, después de casi diez días me digno a actualizar y va a ser una actualización dedicada, una actualización dedicada a mi vida, sí, a mi vida que eres tú.

Faltan solo, y digo solo porque lo veo muy poco tiempo, 27 días para que yo me levante temprano, termine de preparar mi maleta, me duche, me vista, coja un coche con mis padres y me lleven al aeropuerto. Me dejen allí motada en mi avión con rumbo a Barcelona y allí a esperar a coger otro avión con destino Oviedo, entonces saldré con mi maleta —la cual no tengo todavía— y con mis veinte capas de ropa para no morirme de frío allí y allí estarás tú, ¿cómo? No lo sé, pero sabiendo cuales son mis preferencias en tu ropa y sabiendo cuales son mis preferencias en tu estilo, creo que puedo hacerme una idea de como aparecerás, aunque ¿sabes lo que te digo? Que me da igual como aparezcas, como si apareces en pijama o apareces vestido de Rey León, solo sé que cuando pise tierra firme allí y recoja mi maleta, me faltaran escasos segundos para estar contigo y entonces te veré y me verás y desearé correr hacia ti, cosa que imagino que haré y entonces en ese puñetero momento te abrazaré como si fuera el último abrazo que nos demos, y te besaré como si hiciera años que no tengo tus labios junto a los míos. Luego te miraré y te diré como siempre: No me creo que esté contigo... Porque, ¿sabes una cosa? Aun no me creo que estuviera en Madrid contigo, ni que fueras a Málaga en mayo, ni que pasara todo el verano contigo, ni que en septiembre pisara tus tierras, ni que en mi cumpleaños vinieras a Málaga... No me creo nada y creo que nunca asimilaré cuando te veo.

Serán unas navidades únicas para mí, pues, será con mi vida, será contigo con quien pasaré 17 días. Donde reíremos, donde nos abrazaremos, nos besaremos, nos picaremos, sí, nos vamos a picar, pero sobre todo lo haremos juntos. Todo lo que pase, será juntos, si nos picamos o nos enfadamos, sabemos que con mirarnos, darnos un abrazo y/o un beso lo arreglamos porque no estamos para perder tiempo con disputas absurdas. Nos haremos millones de fotos, engordaremos juntos comiendo porquerías navideñas, me enseñaras los adornos navideños de algún sitio de allí, me llevarás a alguna zona que haya nevado para verla sí o sí. Jugaremos al billar juntos, también a la diana que hace de tendedero de tu casa...

Es que no sabes las ganas que tengo de verte, de abrazarte, de que me digas que me quieres, de quedarnos atontaos mirándonos, de estar tiraos en el sofá haciendo nada pero juntos, de dormir abrazada a ti porque tengo frío, de que me preguntes que quiero para desayunar, de que salgamos por ahí con tu familia, de estar con tu madre, de ir a hacer recados para tu madre, de que preparemos bolsas de pasta, de que me hagas croasanes de jamón y queso, de que te diga: Chema, tengo frío y simplemente me abraces...

Te amo, te amo muchísimo, eres todo y más. Eres lo mejor que me ha pasado en mi puta vida. Eres todo lo que yo he estado buscando durante tanto tiempo. Eres el hombre de mi vida, la persona con quien quiero pasar toda mi puta vida, eres la persona con quien quiero buscar un piso, con quien quiero ir a IKEA a buscar muebles y que luego los montemos juntos, con quien quiero ir a comprar, con quien quiero echar la RENTA... En fin... No imagino un mundo sin ti.

Y a veces me pregunto, con qué pasaba yo mi tiempo antiguamente cuando no estabas tú, como pasaba las tardes muertas... Claro que antiguamente solo cogía el ordenador cuando me lo dejaba mi hermano y no tenía ordenador propio hasta que empecé contigo, pero igualmente... Ahora mismo cuando no estás solo deseo tener un mensaje en el tuenti, una llamada o algo que me diga cuando vas a volver y hasta entonces no dejo de mirar la hora pensando en que vuelvas y en que hablemos juntos.

En fin, solo eso, que te amo.


19 nov. 2010

IV

—Camisetas, sudaderas, ropa interior, vaqueros, bufandas, chaquetas, el pijama, maquillaje... Creo que lo llevo todo. —Cierra la maleta y va hacia su portátil, tiene puesto el micrófono y la web cam. — Ya está todo listo, Hugo.

Él, mirándola esimismado, —¿Seguro? —Sonríe y apoya su cabeza sobre una mano sin quitar la mirada de ella. —¿No sería más cómodo que mandaras el armario entero?

Ella agacha la mirada sonriendo, la levanta y lo mira.

—Si tengo frío allí, puedes prestarme tus sudaderas, ¿no? —Finge dar pena.

—No sé... Creo que no. —Le saca la lengua y le guiña.

Alexandra lo mira y no puede evitar sonreír, a pesar de sus burlas y sus tomaduras de pelo para chincharla. Es demasiado para ella, ese chico desde hace nueve meses y medio se ha convertido en lo primero de su vida y sabe que nadie podrá quererlo como él y que nunca podrá querer a nadie como lo quiere a él.

—Bueno... pues entonces tendré que buscar a alguien, como tu madre, ella me quiere, tú no...

Hugo pone los ojillos entrecerrados pero sabe que en el fondo nunca nada podrá apagar esa llama que hay en él y pese a todo acabarán de la manita siendo viejecitos.

—¿De verdad piensas que no te quiero? —La mira serio pero con un fondo tierno. —Pues ahí te equivocas, si no te quisiera tanto príncipa...

Ella sonríe y lo mira.

—Un segundo, gordi, me llaman.

Desaparece de la ventana del ordenador y aparece minutos después.

—Ya está preparada la cena. Me iré en breve...

Hugo la mira y se percada de que aún no le enseñó lo que se había puesto en Nochebuena.

—Espera... Antes de irte, déjame verte.

Ella se levanta, enfoca la cam hacia su habitación desordenada y se pone delante de la cámara.

—Estás preciosa, mi niña...

Alexandra se sonroja y se acerca al portátil.

—Tengo que irme...
—Está bien, luego te llamo, ¿vale?
—De acuerdo... Te amo, princeso.
—Y yo a ti, príncipa.

18 nov. 2010

Solín apareció

Hoy el día se pinta bastante bien, sí, por fin puedo decir que tuve un día de colores y no de negro y toda la gama de grises. Parece ser que lo de ser apática solo era ayer y no hoy, y espero que dure, no me apetece sentirme como ayer ni que la gente tenga que aguantarme como ayer, pues, aunque no lo parezca a mí también me jode sentirme así porque me gusta mi carácter bueno, por así decirlo, no mi carácter asqueroso y odioso el cual odia todo el mundo y yo la primera.

Podemos comentar que quitando el incidente del medio día —pero, ¿qué pasó? Ya ni me acuerdo...— lo demás del día ha estado bien.

Y ahora volveré al tema que todos estos años atrás he odiado y este año deseo: Navidad. Vamos a ir por partes, digamos que en navidad se comprenden los siguientes elementos: Nochebuena, el día de Navidad, Nochevieja, Año Nuevo & Reyes. Vale, después está el alrededor, es decir, adornos navideños, comida navideña, anuncios navideños y podría seguir así hasta mañana... Pero este año, me apetece esos días, no por el ambiente sino porque el día de Navidad estaré en un avión montada hacia Asturias, y es que los días anteriores estaré atareada buscando ropa para Nochebuena, buscando regalos, pensando qué llevarme y qué no llevarme, comprando cosas necesarias para estar allí, etc, etc. Y no sé, me resulta un poco mal por mis padres tener este pensamiento como si no los valorara, pero creo que ellos entenderán porque este año tengo ganas de que sea navidad y creo que mis padres estarán contentos de que este año no esté mustia ni decaída, sino, alegre y feliz por pasar una navidad diferente y una navidad que me haga evadirme de mis navidades amargas.

Así que solo me queda esperar a restar días del calendario, el cual será sustituido próximamente cuando me regalen el del año siguiente, y esperar yendo cada día a clase, teniendo las tardes desocupadas más que por ti y por cosas de la uni pero en casa, donde tenga la estufa, el pijama, la bata y esté calentita para poder afrontar la tarde.

17 nov. 2010

Apatía

Llegada a casa más pronto de lo pensado, pues, me salté la última conferencia, no había nada de ganas de escucharla, además que ya apetecía ir a clase, aunque me quedaron cosas pendientes con mi pequeña zorrita —ella me entenderá...—. Así que aquí ando, disimulando por casa que estoy de lujo y que todo me va bien, cuando por dentro me siento algo rota y rota en el sentido de que llevo unos días apática, que cuando anochece y lo veo todo oscuro me siento así, y aunque pueda parecer un pensamiento pesimista... lo es, para que andarnos con rodeos... Además como escuché en una poesía de uno de los poetas que vinieron a hablar en clase de poesía: No soy pesimista, simplemente me baso en atribuir la realidad a mis pensamientos. Llevo unos días en los que lo único que quiero es llegar a casa y evadirme de la realidad, de la vida, del mundo... De querer desaparecer o acostarme y no levantarme hasta navidad... No sé, ahora estoy en una racha en la que me da igual todo y no tengo motivación por casi nada, que todo me sienta mal y que a veces, sin venir a cuento, me gustaría sentarme a llorar.

Hay que añadir que, cuando estoy cansada y duermo poco, el carácter se me transforma exageradamente y entonces empieza todo lo mencionado antes... Menos mal que mañana no iré a clase por la mañana, tengo que quedarme estudiando para un examen del jueves y además, tengo médico... Al final la semana no está siendo tan cargante, pues, de cinco días solo iré tres por la mañana, pero igualmente, me siento asqueada. En fin, como dicen los muñequitos de los sims cuando terminan una semana: Esta semana ha sido regular, espero que la próxima sea mejor. Pues algo así pensaré el domingo cuando termine, aunque claro ya no tengo la excusa de poder faltar para estar durmiendo y evadida del mundo. Ahora mismo, me gustaría buscar una razón que me motive a querer sacarme la carrera porque este curso estoy muy desmotivada, en fin.

Creo que eso es todo, un pedacito de mí traducido a letras.

III

—A veces, he dudado sobre el amor y esas tonterías acerca de los enamorados —dijo Alexandra mientras lo miraba. —A veces, he tenido la sensación de que eso nos lo han impuesto esas películas absurdas de Disney y esos dramas románticos en los que tienes que llorar al final gastando millones de clínex.

Él la miraba con atención, cada gesto mientras hablaba, leía de sus labios y no perdía detalle alguno de cada palabra.

—A veces, he tenido la sensación de que el amor no estaba hecho para mí… —lo mira —Ya sabes, que yo no soy (era) nada romántica, ni me gusta(ba) estar amarrado a nadie por miedo al daño y soy (era) muy independiente. Además de que me agobié enseguida, y al principio me sentía muy amarrada… Pero supongo que el tiempo hizo lo suyo…
— ¿Tú crees? —Le preguntó.

Ella lo miró con esa sonrisa que tanto iluminaba la vida de ese muchacho, los ojos le brillaron cual niño pequeño la mañana de Reyes Magos para ver sus regalos. Creo que no hizo falta más para responder esa pregunta, aún así, ella respondió.

—Yo creo que ahora mismo no hay nada ni nadie que pueda darme lo que tú me das… Me parece que has conseguido amarrarme pero bien, has conseguido que me vuelva muy dependiente que no del todo, no te ilusiones tampoco —le acarició la mejilla a Hugo. —Y, sobretodo, me has enseñado que el amor existe realmente, que simplemente tuve baches hasta encontrar lo que yo me merecía, que no cambiaría por nada del mundo lo que tengo ahora y cómo me siento. Es… es… —lo miró— Es algo que hay que sentir para entenderlo.

16 nov. 2010

Otra noche más...

Las cosas cuando salen torcidas es que tienen que salir torcidas, no hay más. A veces pienso que soy demasiado quejica o que todo me afecta demasiado pero tampoco veo normal algunas actitudes de ciertas personas de la familia cuando tú llegas deseando de estar en casa y poder descansar. En muchas ocasiones uno se pregunta porqué no se es tan cariñoso con la familia y en estos momentos es cuando te das cuenta que lo último que quieres es estar sentada en el sofá viendo como tu padre cambia de canal cada 2x3 y tu madre se sienta cabreada por un día más de vida estresante a leer el periódico... Y ahí piensas prefiero evadirme en mi mundo —es decir, mi habitación— aunque sea viendo el techo o pensando en nada, al menos no tienes que aguantar caras largas y tener miedo a decir algo por como se lo puedan tomar, ¿no?

Ojalá pudiera tener la suerte de desaparecer del mundo o, mejor dicho, de mi entorno familiar durante unos días cuando quisiera, pues, estar aquí parece que tampoco sirve de mucho. Luego van diciendo que me echarán de menos en navidades. ¿Seguro? Yo creo que se quitarán un gran peso de encima si ven que hay una menos dando el coñazo...

Una noche más & subiendo. ¿Qué me deparará la noche de mañana? En el próximo capítulo...

A ti, gordi, gracias por aguantarme un día más... Te quiero. Y a ti, Emeli, sigue con esos textos que gustan tanto & se iluminan los ojos al poderlos usar para leer tales maravillas, gracias, igualmente.

Cuestión de asimilación —otra vez—

Después de una noche realmente extraña, rara, agria y dulce a la vez esta mañana decidí tomármela libre, sé que no debería, que tengo cosas que hacer y que tengo mis obligaciones pero me lo he permitido y a quien no le guste que mire para otra parte. Esta mañana amaneció el día soleado y con frío, se nota que el invierno está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, para mí no es que haga un sol espléndido, es un día más de esta semana interminable e incomestible, esta semana que se te hace muy cuesta arriba y no sabes como llegarás a terminarla.

Sé que no debo quejarme, como comenté ayer y que yo era consciente de todo ello cuando decidí asistir a este precioso y maravilloso congreso, sin embargo, no es el congreso lo que me jode, no es el estar todo el puñetero día allí metida, no es el tener que escuchar conferencia tras conferencia... No es nada de ello, es el hecho de que todo ello conlleva a llegar cansada a casa sin ganas de aguantar a nadie, sin ganas de aguantar que alguien esté peor o mejor que yo, sin ganas de que me vengan con tonterías a calentarme la olla, sin ganas de que te pregunten por todo. Solo quiero tranquilidad, quiero relajación, quiero estar durante un par de horas en mi mundo y con quien yo quiera en él sin que gente ajena a mi mundo pueda estorbar o molestar.

Quiero llegar a casa y cambiar de mundo, quiero irme a un mundo solo para ti y para mi, quiero ir a ese mundo donde reímos hasta que uno de los dos cae rendido por el cansancio propio, o hasta que te "enfadas" porque no me quiero ir a dormir ya que madrugo al día siguiente; quiero estar contigo hasta que las estrellas decidan que es hora de dormir y nos obliguen a nosotros a hacerlo; quiero conversaciones contigo con risas, con tonterías y con momentos en los que nos quedamos sin hablar pero estamos ahí. No quiero llegar cansada y soltarte cuatro borderías que tú tengas que aguantar sin tener culpa alguna mientras yo me quedo más pancha que ancha.

Quizá lo que más se me hizo ayer jodido fue que de hablar contigo 3 veces en toda la tarde momentos de 10 minutos como mucho, cuando llegué a casa fue cuando más te necesité pero no estabas, y tuve que tragarme todo lo que me pasó —que fueron tonterías pero en ese momento me afectaron—. Sin embargo, pensé que una conversación contigo quitaría todas mis penas, pero solo pude abrir el grifo cuando me llamaste, pues, no me sentía bien ni estaba agusto en ese momento. Hubiera dado lo que fuera porque en ese momento no me hablaras, no me dijeras ni una puñetera palabra y que todo eso estuviera transformado a un abrazo tuyo como aquel día que me enteré que suspendí y me abrazaste fuerte como diciendo: "No te preocupes, mi niña, mientras yo esté contigo nada saldrá mal". Me sentí protegida y cuidada en ese momento como una niña recien nacida que no sabe nada del mundo.

Espero que la noche de hoy no sea tan desagradable como la de ayer aunque se pinta igual o peor, así que, creo que tendré que echar paciencia o tendré que autoconvencerme que no es para tanto esta situación que sin embargo me oprime y me hunde cada noche cuando llego a casa y veo que es un día perdido sin haberlo aprovechado contigo.

15 nov. 2010

Mi mundo utópico

Texto subido a petición de Mary, pues, quiero invitarla a un lugar así conmigo, para borrar y quitar esa monotonía & esa rutina que tanto le acecha últimamente:

He encontrado un lugar donde poder refugiarme si necesito soledad. Allí todo es perfecto según mi criterio. No hay dolor, no hay lágrimas, no hay nada oscuro ni tenebroso. No existen los miedos, no existe el odio, ni el rencor, tampoco el orgullo. Solo oigo risas. Veo rostros iluminados entre el gentío, rostros que brillan diferentes y dan buenas vibraciones. Esos rostros que te invitan a estar con ellos, que no se quejan por nada, pues, en ese sitio, no existen los sentimientos negativos.

Me siento protegida contra el dolor, me siento bien. Me gusta ese lugar, allí tengo un hogar o algo similar , puedo tirarme en un enorme sofá o dar vueltas por una calle solitaria mientras el cigarrillo se consumen en mis labios o en mis dedos sin pensar que alguien pueda hacerme daño, no puedo pensar eso, no existe ese sentimiento allí.

Necesito ese lugar, no para siempre, porque hay veces que, puede sonar a masoquismo, quiero estar en esa realidad cruel y malvada; y cuando tenga miedos o necesite soledad, ir a ese mundo que me permite volar sin quejas ni reproches.

Es un lugar demasiado idílico, sería mi mundo utópico, pero ¿quién nunca ha deseado que exista tal lugar? Sigo pensando que algún día lo encontraré, encontraré ese lugar solo para mí pero será mi secreto.


No me aguanto ni yo

Hasta el viernes día 19.11.2010 me toca estar desde las 8:30 de la mañana hasta las 20:30 más o menos en la facultad, por un bonito congreso que es por la tarde por el cual todavía pienso que no sé por qué cojones me apunté, pero ya de perdíos al río. ¿De qué me sirve quejarme? ¿De que me sirve quejarme de tirarme una puta tarde oyendo nada para un punto en una asignatura y dos de libre configuración? En fin... Yo, como siempre, con lo inconformista que soy, pues, no me queda otra que joderme y aguantarme ya que lo he decidido yo y nadie tiene culpa de ello, y como tal debo comerme mi mierda, por así decirlo y amargarme solita. Porque para oír quejas de: "Yo llevo desde las 6 de la mañana levantada y no me quejo", "Nadie te ha obligado a meterte para que estés así"... Pues para ello, ala, a callarme y a comérmelo solita.

Y para puto colmo, en mis momentos de aburrimiento jugaba a los SIMS y ayer me quitaron la pantalla del ordenador de sobre mesa porque a mi hermano se le rompió la suya. Así que nada, solo me queda mirar lo bonita que es la puta pared o el fondo de escritorio del portátil, pues, el aburrimiento que me da, no me lo da nadie.

Así que creo que hoy lo mejor será acostarme pronto porque total, para lo que hago despierta, que es derrochar borderío y "asqueo" pues me duermo y así nadie me aguanta ni nadie me soporta y a tomar por culo todo.

Y sí, hoy esta actualizació es un medio de desahogo, pero, ¿que queréis? Es llegar a casa con ganas de descansar y amargarme, pues, nadie comprende que pueda ponerme borde de un momento a otro.

9 nov. 2010

Es tan bello abrazarte aquí...

Hacía tiempo que había escuchado una canción de Laura Pausini, sin embargo, nunca entendí la esencia de esa canción, tuve dudas acerca de ella pero hoy después de mil años al escuché y ahora la entiendo a la perfección. Para ser sinceros me encantaba la música y el ritmo de esa canción pero al no entenderla me resultaba un poco chocante, ahora que me gusta todo creo que se merece una mención.

A mí, me ha recordado a mis momentos en los que mi abuela estaba sentada en el sofá y necesitaba ayuda para todo —verano de 2005—. En esa época había que echar la llave siempre en casa, no se fuera a ir; había que tenerla vigilada si iba al baño no se fuera a encerrar en el baño y tuviera mi hermano, como una vez ocurrió, que entrar por la ventana pequeña que da al lavadero para abrirle; había que ayudarla a comer, pues, el uso simple de un tenedor lo olvidó además de que se le olvidaba cómo comer y no es broma, había que decirle que masticara para que tragara la comida. Además de que había que vigilar que no se le ocurriera tirar la comida o esconderla y fingir que se la había comido. Y, sobre todo, había que darle mucho cariño, no enfadarse con ella, había que apoyarla aunque hiciera las cosas mal, ella nunca hacía nada a malas queriendo, pues su enfermedad le obligaba a ello.

Ella siempre fue una persona que lo daba todo por todo el mundo, siempre tenía una sonrisa disponible para todos ya fuera mi madre, mi hermano, mi padre o yo —por no mencionar a todo el mundo—. Cuando iba por la calle daba gusto ir con ella, saludaba a la gente con mucha alegría y si la saludaban a ella se les notaba que la saludaban con mucho cariño porque ella lo derrochaba...

Entonces, diciendo esto... ¿cómo es posible que haya gente que sus propias madres, padres o abuelos lo dan todo por ellos y a la mínima de cambio son capaces de meterlos en una residencia, verlos por navidad y, como no, deseando su herencia? A mí me es imposible pensar así respecto a mi abuela, la antes mencionada, o a mis propios padres. Me resulta desagradable que alguien haga eso por otra persona. Y sé que hay circunstancias en los que son "porculeros" desde siempre, entonces, en ese sentido desde siempre se les tiene que marginar, pero si siendo jóvenes eran adorables, ¿porque al ser más mayores, o sea, ancianos que todo les cuesta más trabajo, que solo quieren ayudar y que solo quieren ser de provecho, se les tiene que dar la espalda?

Yo recuerdo, cuando mi abuela, con su enfermedad hacia muchas trastadas... Era imposible dejarla sentada en un puñetero sofá toda la tarde, solo quería ir a la calle & cuando iba a la calle, solo quería volver a casa. En los momentos que estaba en casa, a veces me encargaba yo de cuidarla y más de una vez alguna que otra voz más alta salió de mi boca por no hacerme caso, la paciencia nunca fue mi fuerte & creo que ella no se merecía eso. Cuando ocurría eso, rápidamente la abrazaba y le pedía perdón, ella no entendía y me decía que no pasaba nada...

En fin, espero que esta canción les guste a los que leáis esto y tengáis muy en cuenta esto, cuando alguien mayor os necesite si ha dado la vida por vosotros, no les deis la espalda, ellos solo quieren vuestro cariño y comprensión, hay que saber entenderlos y quererlos.


8 nov. 2010

Veinticinco de Diciembre, fun, fun, fun...

Empezamos bien la semana, señores... Teniendo en cuenta que las asignaturas de hoy eran importantes, pues, en una pasan lista y en la otra era prácticas, debía de haber ido pero no, la menda lerenda cuando ha abierto los ojos en un momento de desconcierto ha dicho: "Parece que he dormido mucho, dudo que sean las 6 y algo o las 7 y algo..." Y en efecto, eran las 11:29... Y ya para una puta hora mientras me arreglo y tal, ¿para que voy a ir? Buena pregunta... Pues nada, eso de querer ir todos los días y ponerme al día con todo, a la mierda se va... Y con eso, viene que mi madre si se entera me embronca, y que todo es una gran mierda... Paso de amargarme, o pensar en que hoy no fui porque es absurdo, ya no tiene solución pero igualmente me jode, así que nada... A fingir que fui a clase aunque sea un par de horas y a ver si esta vez cuela.

Por otra parte, cambiando de tema, diré que ya tengo los billetes para navidad... Serán unas navidades únicas, especiales y diferentes, pues, desde hace 5 años para mí la navidad pasó a un segundo lugar: lo que era una reunión familiar donde se contaban anécdotas y te reías por todo pasó a ser una cena con ropa arreglada, maquillaje arreglado, peinado arreglado, comida diferente y programas de navidad de fondo. Lo que era el comerte las uvas y desear un feliz año nuevo pasó a ser un comerte las uvas rápidos y que no te atragantes, echar un montón de lagrimitas y felicitar a todos teniendo a una persona en la cabeza. Y así durante todos los años.

Quizá por ello es por lo que rechacé la navidad desde hace cinco años, porque de hacer lo de siempre con esa persona, a de repente, hacer lo mismo sin esa persona, simplemente, cambiando el lugar de la cena, o cambiando el asiento en la mesa yo no me logro acostumbrar. Y si por mi fuera, cenaría una pizza de Tarradella con el pijama viendo alguna serie y acostándome pronto. Quizá también, es por lo que el pasado año, al menos, "me mosqueé" cuando en Nochebuena no salí, porque si es una noche "especial" por así decirlo y se suele salir, yo, que odio esa noche, y que quiero que pase lo más pronto posible, y a ser posible durmiendo o pasándomelo bien para tener la mente ocupada, si son las 2 de la mañana y yo estoy en mi casa arreglada hablando con mi familia como hacíamos años atrás pues solo hace comerme la cabeza.

Teniendo en cuenta que antes de esos cinco años, mis navidades eran muy diferentes, al menos para mí: Me tenía que arreglar temprano, pues, teníamos que ir a casa de mi abuela —vale, ella vive en el bloque de enfrente pero yo quería arreglarme lo más pronto posible para ir lo más pronto posible para estar con ella—. Mi madre empezaba por la mañana a prepararlo todo, y por la tarde/noche entre mi padre, mi madre, mi hermano y yo, terminábamos los últimos preparativos de la cena mientras nos turnábamos en el baño —eso sí, yo ocupaba más en el baño que todos ellos juntos... que le vamos a hacer—. Después, por turnos, que casi siempre éramos mi padre y yo, y luego mi madre y por último mi hermano, cruzábamos la calle para ir a aquella casita acogedora y con un olor característico, es decir, a ella.

Teníamos que esperar a que vinieran mis primos mayores, y mi hermano, que eran los últimos; y después comenzábamos a comer, a comer como gochos —cerdos— & cuando terminaba la noche empezábamos a jugar a las cartas, al parchís, a cantar villancicos absurdos, a beber... Mientras mi abuela no paraba de reír con las tonterías que hacíamos por ella y con ella, y así navidad tras navidad... En navidad, comíamos las sobras de Nochebuena por turnos, depende como nos levantáramos pero ahí estábamos todos, mis padres, mi tío, mi abuela, a veces mis primos y a veces mi hermano.

La nochevieja la celebrábamos en mi casa, comíamos allí de todo, canapés, jamón serrano, queso, salchichón y chorizo ibérico, patés, gambas... Y a veces nos mudábamos al piso de al lado, al de mi primo, para celebrar el cambio de año juntos & después, o nos quedábamos mi primo y yo haciendo el tonto por mi casa o la suya hasta que cuando eran las 4 ó 5 mis padres o los suyos nos llamaban para ir a dormir. Pero ¿qué pasó? Un nueve de octubre de dos mil cinco todo cambió. La navidad siguiente, esa cena que tanto queríamos pasó a ser en mi casa, es decir, podrías arreglarte cuando quisieras, nunca ibas a llegar tarde & total, para mí faltaba una persona, y por ella todo cambiaba, ¿qué sentido tenía esa celebración familiar? La mañana siguiente pasaba a ser una comida más como un fin de semana cualquiera & nochevieja... Pues... intentar controlar las ganas de llorar cuando suena la última campanada y todos en júbilos de alegría se felicitan el nuevo año.

Por eso es por lo que deseo tanto que este año llegue la Navidad, porque a pesar de que pasaré Nochebuena en mi casa como los cuatro últimos años sin ella sé que esa noche querré dormirme pronto para madrugar al día siguiente. Madrugar, terminar lo que me falta y marchar hacia el aeropuerto, llegar lo más pronto posible para embarcar lo más pronto posible & llegar lo más pronto posible a Barcelona, esperar una media hora larga por allí para coger el siguiente avión, el que me lleva a ti. Y pasar esa celebración de Navidad que para mí pasa inadvertida contigo, con tu familia & en tu vida. Que pasen los días, hagamos las últimas compritas navideñas y llegue el día del cambio de año, que llegue el momento de ir a la peluquería para ponerme guapa para ti, que llegue el momento de empezar a arreglarme para ponerme guapa para ti, que llegue el momento de la cena, y como no, el momento de las uvas y que cuando suenen la última campanada, nos demos el feliz año y el aniversario de once meses con un beso y un abrazo, y, espero que me perdones, si alguna lagrimita sale de mis ojos.

Sé que estas navidades para mis padres también van a ser diferentes... "Su pequeña sale del nido" por así decirlo, y cuando llegue ese día y esas campanadas mis padres no podrán darme un abrazo o un beso y decirme "Feliz Año Nuevo" pero saben que para mí las navidades pasaron a ser una fiesta obligada y que si este año, tengo ganas de celebrarlas es porque tengo a alguien a mi lado que hará que sean especiales, ellos estarán felices, estarán con el móvil en la mano para llamarme o mandarme un mensaje y si hace falta poner Web Cam para vernos bien guapos. Sé que no será fácil para ellos ni para mí, pero ellos se tienen para que se amenice todo y yo te tengo para que sea especial.

Quizá esa noche no pueda evitar llorar un poco, pues, si para mí eran una mierda faltando la persona más importante de mi vida, sin mis padres, se hará un poco raro y los echaré de menos, pero creo que no hace falta decir que no me dará tiempo a echarlos de menos porque harás que me sienta genial con vosotros & que a pesar de la distancia con mis padres los note cerca.

Gracias una vez más por querer pasar estas navidades conmigo, por acogerme & por hacer que vayan a ser muy especiales, únicas e irrepetibles, y repito, perdóname si cuando suenen las campanadas echo alguna que otra lágrima, espero que puedas secármelas con una sonrisa en la boca y con un beso de los tuyos.

Te amo, gordito mío.

3 nov. 2010

Volver a empezar...

Después de unos cuantos días teniendo abandonado esto ya que tenía cosas que hacer, me digno a actualizar aunque no sea para buenas noticias... ya que hace exactamente 40 minutos o así mi niño se montó en ese avión que lo llevó de vuela a su tierra, Asturias. Y yo, me quedé allí viéndolo desaparecer entre la multitud del aeropuerto viendo el tribal de su chaqueta negra hasta que lo perdí, entonces comencé el regreso a mi vida sin él... Me senté en un banco fuera del aeropuerto y comencé a llorar, a llorar como hacía tiempo que no lloraba... Quizá, desde hace un mes cuando me despedí de ti otra vez, quise llamar a mi madre pero no me lo cogía, así que fui a por mi suegra, necesitaba hablar, desahogarme, que alguien me distrajera por unos instantes & así fue. Luego, llamé a mi madre y me dirigí a la estación de tren, pillé el cercanías de vuelta y pisé la estación de Málaga donde estuve con él por última vez.

Luego, dudosa de si ir andando o en autobús, me pillé el autobus pero me bajé una parada antes para fumarme un cigarro, llegué a mi calle & pedí un bocadillo, necesitaba fuerzas para aguantar lo que me queda en el día de hoy. Así que subí a mi casa, miré los billetes de avión de navidad y he visto que puedo pillarlos baratos sin estar mucho rato en el aeropuerto, igualmente, me da igual si lo estoy, que todo sea por pasar esos días contigo... Así que una vez mirado todo, he decidido actualizar para pirarme a sobar y así, al menos, no pensar & al despertar, pues, estar contigo como cada día hasta que nuestro destino se vuelva a cruzar en la misma ciudad.

Gracias por estos seis días tan maravillosos que me has dado, por pasar las tardes conmigo tirados en el sofá viendo la tele, viendo física o química o, simplemente, hablando con mis padres; por ayudarme a hacer la comida, a recoger la mesa... Por esas tardes en los billares, en las cuales tú me ganabas siempre a pesar de yo hacer trampas y dejarme tirar varias veces cuando no atinaba, por acompañarme a comprar, por esas tardes en el cine, por esas cenas... Por los momentos xxx, que todo hay que decirlo... Y, sobre todo, por ser el primero en felicitarme aquella noche a las 12, por estar pendiente del móvil cada segundo para que no se te pasara, por regalarme un beso & cuatro tonterías, pero sabes que mi mejor regalo eres tú. Gracias por hacerme reír cuando me venía abajo sabiendo que faltaba x días para que te marcharas o por aguantarme y soportarme cuando me ponía borde y me ponía asquerosa contigo diciendo cosas sin sentido... Por, a veces, no agradecer o apreciar que estabas aquí conmigo y me hundía por tonterías que no tenían sentido —pero ya sabes, son tonterías... & tú me las soportas, que remedio, ¿no?

Gracias por pasar estos preciosos nueve meses conmigo, por haberme elegido a mí y haber insistido —una vez más— en ir detrás de mí...

Te amo, te amo como nunca nadie podrá amarte & nunca podré amar a nadie. Te amo más allás de lo que cualquier persona puede imaginar. Te amo por encima de todo y de todos. Te amo sin pensar, sin tener una obligación de hacerlo porque es necesario quererte.

Y recuerdo aquella tarde con un amigo en la cual él me preguntó: Si te preguntara qué sientes por Chema, ¿sabrías decir exactamente lo que sientes? Y mi respuesta fue clara y concisa: No. Y es cierto, no sé decir lo que siento por ti porque no hay suficientes palabras en el diccionario para que se pueda definir claramente, así que espero que con esto entiendas un poco más todo lo que puedo llegar a sentir pero nunca todo, porque todo crece y esto cada segundo más & por lo tanto más difícil es definirlo.


27 oct. 2010

Mañana♥

Hoy cuando abrí los ojos, mi estómago me dio los "buenos días". Creo que empiezo a ser consciente que en 24 horas aproximadamente te tendré entre mis brazos durante 6 largos y lindos días, aunque claro, como te dije anoche, si cada vez que nos vemos vamos a estar jodidos "tendiendo ropa" & con dolores de estómago, no compensa vernos, ¿verdad? —veáse la ironía ¡eh! que te conozco—. Espero que esto empiece a sanar a lo largo del día, sino, vaya día me espera & vaya noche.

Así que mañana a estas horitas, por fin, nos abrazaremos, nos querremos & nos adoraremos durante 6 días.

Te amo, gordito!

21 oct. 2010

Comienza la cuenta atrás & los nervios...

Hace mil que no actualizo, quizá, no había mucho que decir pero ahora tengo un gran motivo del que hablar...

Dentro de 10 bonitos días la menda lerenda cumple añitos y se hace vieja —cumplo 20 años exactamente— & habrá una "celebración" de salir por la noche, disfrazarnos, beber, reírnos, fotografías a mil... En fin, de todo un poco. Pero ese cumpleaños no sería el mejor si no estuvieran todos los que van a estar que son mis mejores amigos y amigas, tales como: Javi, Irene, Yasmi, Mary, Virgi, Jeno, mi primo, Fran... Y otra personita hará un viaje de 6 horas para pasarlo conmigo, mi pequeña mofletona llamada Miriam. Y creo que no falta nadie, ¿no?...

Ah, bueno, esperad... falta alguien... falta esa persona que me felicitará a las 0:00 de mi día y me regalará un buen abrazo y un buen beso... Esa persona que se cruzará la península para estar conmigo, esa persona que pasará una noche en Barcelona por ese avión, esa persona que cada día me da más ganas de vivir, esa persona que me comeré cuando la recoja del aeropuerto, esa persona que amo más que a mi puta vida... ¿Sabéis quien es?

Pues, resumiendo, que falta una semana para tenerte entre mis brazos, días después vendrá mi peque por mi cumpleaños & al día sigiuente a cumplir añitos con toda mi gente.

Deseando que comience la semana que viene, joder. ¡Deseando que pasen los días ya!

15 oct. 2010

Odio dar la razón pero necesito dártela

Escribiendo desde clase. Mi primera entrada desde aquí...

Quizá escribo porque tengo la cabeza donde no tengo que tenerla & porque ando más allá que aquí. ¿Os acordáis cuando allá por junio algo me preocupaba, algo que no podía contar? Ahora me pasa algo similar... Lo que hace una llamada, ¿verdad? Y eso es lo que me tiene en vilo, esa llamada que ocurrirá a lo largo de hoy y gracias a ella pueden ocurrir dos cosas: que todo salga de puta madre o que todo esté bastante jodido.

Anoche, mi Ángel de la Guarda llevaba razón, siempre nos ha salido todo bien, por muchos obstáculos que se nos interpongan, pero acaban solucionándose & todo es perfecto y maravilloso. ¿Por qué no esta vez? ¿Por que no va a salir bien? Creo que nos lo merecemos, ¿no? Merecemos "eso", merecemos tener esa alegría que nos darían muchas más... Supongo que ya mañana comentaré que tal fue o quizá no, si de la alegría me olvido del blog.

Yo, mientras tanto, saldré esta noche con unas amigas de fiesta, me hartaré a alcohol hasta morir —no literalmente, mal pensados— & como ha dicho mi profesor de Lit. andaluza: "Hay autores, que para inspirarse a hacer obras, se emborrachaban", quizá mañana publique una gran obra y me vuelva famosa, todo es posible.

Buenos días.
Y a ti, que te amo con todo mi ser, y confío ciegamente en que todo salga bien y lleves una vez más la razón.

12 oct. 2010

Reflexiones

Digamos que me doy cuenta de muchas cosas cuando se va acercando mi cumpleaños. Lo explicaré.

Cuando se va acercando mi cumpleaños suelo organizar una quedada especial o simplemente, una quedada de amigos con "excusa" de esa fecha, aunque, para que engañarnos, es una celebración. Cada año va entrando gente nueva y van saliendo otras, y todos los años me pasa lo mismo. Desde que nací cada año a mi cumpleaños invitaba a mucha gente, pues, al año siguiente la mitad ya no estaba o había gente nueva o, básicamente, no había la del pasado año y fin.

Y este año, no iba a ser menos, faltará gente o al menos, faltarán felicitaciones de gente que en años anteriores o, al menos, el pasado año, sí estuvieron. Supongo, que si no están por algo será, ¿no? Evidentemente no algo bueno, como era lógico. Así que nada, esperemos a ver quien va faltando cada año y quien va entrando, quizá de aquí a muchos años decida no celebrar esa fecha, pues, así no soy consciente de la gente que se va yendo de mi lado o celebrarla sin tenerla muy en cuenta, que solo sea una simple quedada entre amigos & no haya mucho más.

Al menos sé que este año van a estar esas personas que nunca me han fallado desde que me conocen, ya sea desde siempre, desde hace cinco años, desde hace dos o tres o desde hace poquito que entraron de pleno en mi vida. Me alegraré de que esas personas querrán compartir ese día conmigo y de que estarán el siguiente o eso espero. Así que este año solo deseo que llegue ese día para olvidar a los que no van a estar más, y dejarlos en un segundo plano, pensando que si no están seguro que es mejor que si estuvieran & que creo que no se sabe lo que se tiene hasta que se pierde —ahora me estoy llamando creída— pero sé que más de una persona se arrepentirá toda su vida de no haber intentando otra cosa en el momento adecuado o de no haber actuado como se actúa en caliente.

Quiero que pasen veinte días, olvidar todas las cosas malas o chungas que me rodean, refugiarme en vosotros & sonreír como una cría que cumple años.

Y a ti, pequeño gran hombre, te amo más que a mi vida, y será nuestro primer cumpleaños mío juntos, y no sabes las ganas que tengo de ello. Gracias.

Me gustaría...

Me gustaría escribir algo y que te llegue dentro.
Me gustaría decir tantas cosas pero se atropellan las unas a las otras.
Me gustaría en una entrada todo lo que siento por ti pero me faltan carácteres.
Me gustaría que entendieras y comprendieras todo lo que me haces sentir.
Me gustaría...
Me gustaría...

Me gustaría despertar y mirar el móvil, ver un mensaje tuyo en el que me digas todo lo que me gusta oír/leer de ti. Que después me vistiera rápidamente, y mientras estoy poniéndome las lentillas o terminándome de peinar suene un claxon, asomarme rápidamente y verte a ti apoyado en el coche esperandome bajar. Terminar de hacer lo que tenga que hacer, coger lo necesario y bajar corriendo. Contar los segundos que me quedan para cruzar mi portal, la carretera y abrazarte. Que me besaras como si nunca me hubieras besado, como si mañana mismo se acabara todo y tuviéramos que aprovecharlo. Que me dejaras en la facultad y cuando terminara, solo bajar por las escaleras viera tu silueta apoyada en tu coche —otra vez—, saludarnos como si hiciera muchos años que no nos vemos & comernos la boca hasta cansarnos —cosa que dudo—. Ir a comer a cualquier sitio, me da igual, solo quiero tu compañía para después tirarnos en algún césped mientras ponemos música con el móvil, nos comemos a besos y a abrazos y nos hacemos millones de fotos. Que nos entre hambre porque es la hora de merendar e ir a cualquier cafetería a pedir dos "mitad" & un "mollete mixto" para los dos, fumarme el cigarrito de después y tirar hacia el paseo marítimo. Dar paseos allí hasta que la noche nos cubra con su manto. Después, ir a tu casa, saludar a tu madre y cenar allí, ver cualquier serie que echen en la tele hasta tirarnos en la cama, empezar con besos, mordiscos, abrazos terminar por... CENSORED. Dormir a tu lado, abrazadita a ti, oírte respirar, oírte roncar, & oírte como por las noches te levantas para orinar. Despertarme y girar mi cabeza y verte a ti, quedarme mirándote mientras duerme pensando: "Eres la suerte de mi vida". Que te despiertes y yo fija que duermo, levantarte y traerme el desayuno mientras me despiertas cariñosamente. Desayunar juntos y volver a comenzar un día nuevo.

Quizá esto solo ocurre en las películas, pero es lo que me encantaría por un día que pasara, quizá quitando las clases y que pasáramos la mañana juntos también me gustaría. No sé... Solo quiero agradecerte todo lo que eres para mí, todo lo que somos, todo lo que hemos conseguido. Solo llevas ocho meses en mi vida —por decirlo a grosso modo— & no hay nada ni nadie que pueda sustituir ni llegar a todo lo que tú haces por mí, que a veces discutimos mucho, obviamente, que a veces, no nos comprendemos y tenemos diferente forma de pensar & eso conlleva a una minidiscusión. Pero entonces es cuando tienes que cerrar los ojos y dejarte llevar...

Dejarte llevar por ese paseo por el Retiro de Madrid, esa mañana en la azotea de la casa de Miriam, ese paseo por el Vialia & por el centro, esas salidas nocturnas, esas tardes en el billar con mis amigos, con tu gente o a solas, ese día de playa, ese día de viaje a Asturias, esas tardes en ParqueAstur, esas noches haciendo el tonto por las calles de Avilés, esos días en Relleu, yendo a Benidorm, en la piscina, saliendo en el pueblo de Relleu... Ese viaje a Málaga, esa feria, esas tardes en tu casa, en la mía, esa tarde yendo al IKEA con mis padres, ese día de feria con mis padres, esos días de compritas con tu madre, ese día de Covadonga, esas mañanas y tardes jugando a cantar o a la WII, esas partidas de chinchón o de parchís...

Creo que cuando discutimos o cuando tenemos un mal días, tendríamos que tener unos segundos para nosotros, cerrar los ojos y recordar todo ello. Entonces los abriríamos mirándonos y diciéndonos que nos necesitamos y esa discusión boba se olvidaría porque habría cosas más importantes en ese momento que esa maldita discusión.

Gracias, otra vez, pero gracias por cada segundo que me dedicas, por cada sonrisa que me sacas en mis días mustios, por aguantar y aguantar y aguantar y aguantar cada bordería mía cuando me ocurre algo, por secarme las lágrimas en la distancia cuando pienso que todo se me viene encima, por haber aguantado tanto detrás de mí y haber insistido en que me fijara en ti porque es lo mejor que me ha podido pasar en la vida, por serlo todo para mí, por ser más que un novio, por cada sonrisa que me dedicas, por cada abrazo que me has dado cuando lo necesitaba, por, simplemente, cuando estamos mirarme y saber lo que me pasa y que con un abrazo o un beso sepas consolarme.

Siento si alguna vez no he sido la mejor novia del mundo, ni he sabido comprenderte, pero creo que todos esos fallos o errores que he podido tener contigo, se pueden olvidar rápidamente si pensamos en todo lo bueno vivido juntos.

Te amo, Chema.

11 oct. 2010

Se hacen raras las noches sin ti...

A veces me pregunto, ¿qué hacia yo en el ordenador por la noches cuando tú no estabas? Quizá hablar con otras personas o quizá mirar páginas pero es que ahora desde que estás tú en mi vida todo me aburre. Me metí a jugar en el parchís pero no había partidas para jugar, así que me fui al chinchón, pasó lo mismo & acabé por escuchar música mientras leía revistas, miraba alguna que otra página tonta o, sin más, escuchaba música haciendo nada.

Y es que en estos doce días que pasé contigo he aprendido mucho, me enseñaron mucho... Me enseñaron por ejemplo a saber que si unos días hablo menos contigo, no me importa —y no te lo tomes a mal—. Me refiero que no me importa, porque aunque no hable contigo estás en mi cabeza todo el santo día, no te sales de ahí ni un momento haga lo que haga y sé que cuando hable contigo te cogeré con más ganas y tendremos mil cosas que contarnos, no nos dará tiempo a aburrirnos ni tampoco nos dará tiempo a picarnos ni a estar bordes.

En fin, que solo quiero que sepas que aunque mañana solo hablemos por la noche, estaré todo el día pensando en ti y pendiente de ti. Que no te sacaré de mi mente ni un puto momento y estaré deseando que llegue el momento de volver a estar contigo.

Te amo, te quiero & eres todo y más de lo que yo he podido imaginar.



Jamás en la vida imaginé que serías algo parecido a un sueño...



Buenas noches.

9 oct. 2010

Nadie me enseñó a estar sin ti

Cinco años. Ni más, ni menos.

Cinco años desde que decidiste o, mejor dicho, alguien decidió por ti y decidió que era el momento de partir, de separarte de nosotros y de —al menos a mí— dejarnos solos sin tu presencia. Imagino que para ti no se hizo fácil, pero en ese instante tú no mandabas en ti. No te preocupes, por eso, no te guardo rencor.

Es cierto que desde que te fuiste las cosas cambiaron, la verdad. Y mucho, por lo menos para mí. Antes, siempre que llegaba de clase ahí estabas tú sentada en el sofá o en el sillón, esperando para que comiéramos todos juntos. Cuando después de comer me tiraba en el sofá no te importaba que pusiera los pies encima de ti, y aunque estuvieras viendo los programas de cotilleos que tanto te gustaban, si yo quería ver los dibujitos, tú me dejabas con una sonrisa de oreja a oreja. Te ponías a leer, o incluso a ver los dibujos conmigo. Otras veces, quizá preferías mi comodidad y te ibas al otro sillón a sentarte para dejarme el sofá para mí y como yo no me estoy quieta, metía los pies por las ranuras del sofá y ahí estaba tu abánico. El abánico de todos los veranos, el verde de propaganda de Caja Sur o el azul de Bazar San Juan.

Cuando hacías la masa de las croquetas que tanto me gustaban y la dejabas reposar en la mesa de la cocina y yo llegaba para beber agua o, simplemente, a cotillear por aburrimiento no podía evitar meter el dedo en la masa y comer un poco, sabes que cuando me pillaba mi madre me regañaba, en cambio tú no, tú me decías que cogiera más cuando se fuera mi madre y me guiñabas un ojo. También recuerdo cuando yo tenía que ir a la academia de baile y tú me llevabas y me recogías, hiciera frío, sol o lluvia; y cuando te pedía que me dejaras un rato en casa de mi amiga, me dejabas y luego ibas a recogerme. Supongo que el trabajo de casi toda abuela es mimar a sus nietos ¿no? Tantos y tantos recuerdos contigo...

Y que decir de aquel día que quería un estuche grande y mi madre no quería darme el dinero, me conformé y entendí que era "caro" para mi madre, y cuando mi madre se fue a dar las clases tú me diste el dinero a escondidas y pude comprarmelo, eso sí, fue nuestro secreto durante días. O aquellos días que tú y yo bajábamos a las 19:00 a recoger a mi madre de las clases y luego íbamos las tres a comprar, recuerdo un día que se fue la luz y tuvimos que bajar por las escaleras con la linterna para recoger a mamá, las calles estaban a oscuras pero yo no me sentía sola, me sentía protegida porque tú estabas conmigo.

Pero de unos años hacia delante las cosas cambiaron... Empezaste a peder la memoria, pensábamos que eso era cosa de la edad, pero no fue así, eso subió a más y más... Cada día se te olvidaban cosas o asuntos importantes y ahí fue cuando empezamos a preocuparnos todos. ¿Cómo era posible que la persona más feliz de la familia y del mundo entero —porque siempre, pasara lo que pasara, tenías una sonrisa enorme en la cara— empezaba a estar mustia y a estar apagada? Al final, con tantos médicos e informarnos se dio la mala noticia: El Alzheimer. Y entonces, como cosa de un chasquido empezaste a decaer más y más.

Ya no eras la mujer alegre que siempre ha existido, ya no eras esa abuela que siempre nos cuidabas y te preocupabas por nosotros. En ese momento todos cambiamos los papeles, ahora eras tú la que neceistabas ser cuidada por nosotros y que estuvieramos contigo y así fue. Estuvimos contigo día y noche, cuidándote, dándote lo que necesitabas, apoyándote cuando te ponías a llorar porque no te acordabas de algo o querías hacer algo que no podías, nosotros nunca te dimos de lado ni te tuvimos en un segundo lugar. Sabes que eras mi vida y siempre lo serás, y aunque tuviera que estar en el ordenador y con los ojos y los oídos pegados a ti, lo hacía, porque lo hacía encantada. Tú estuviste conmigo desde que nací, me cuidaste como una hija y me trataste como nadie y ahora me tocaba a mí cuidar de ti.

Los días pasaron & caíste enferma, pasaron más días y nos dijiste adiós. Aun puedo —y lo haré siempre — recordar como fue aquel momento, como me dijeron la noticia y como sentí que una parte de mí se había ido conmigo. Aun recuerdo como pasé esa noche entre abrazos y consuelos de la gente, pero es que nada podía consolarme, yo no quería ni podía creer que ya no ibas a estar sentada en tu sillón esperando a que yo llegara. No era posible pero con el tiempo y con mucho trabajo conseguí asimilar que te habías ido para siempre, al menos, físicamente.

Días posteriores a tu pérdida, subí a tu casa a hacer un trabajo en el ordenador porque yo no tenía y estaba sola, quizá fui un poco masoca o quizá era lo que necesitaba ,pero al entrar en esa casa todo se me vino abajo y me dirigí a tu habitación donde estaba tu cama, tu coqueta, tus mesitas de noche, tu baúl, el Cristo que tenías con velitas y con fotos, tu armario... Y me tiré en la cama, aun sentía tu olor y comencé a llorar como hacía mucho tiempo que no lloraba, lloré como una cría, con dolor y sufrimiento, yo te necesitaba y te sigo necesitando & estar allí era como estar más cerca de ti.

Han pasado cinco años y para mí parece que fue ayer. Aun te sigo llorando y te sigo recordando cada día, sigo recordando tu sonrisa, tu mirada tierna hacia mí, tus detalles cariñosos conmigo, tus momentos en los que cuando discutía con mi madre o mi hermano, me consolabas... Y ahora me duele no poder contarte cada día lo que me pasa... Me duele no poder decirte que aprobé la ESO, que me metí en el bachiller y lo aprobé, que aprobé selectividad y que me metí en la carrera que quería. Me duele no poder contarte que estoy enamorada, que ya tengo el futuro pensando con ese chico a mi lado y que seguro que al verme feliz lo estarías tú también, te hubiera caído genial, lo sé. Porque sé que para ti, lo que importaba era la felicidad ajena y si nosotros éramos felices, tú también lo serías. Me duele no poder contarte lo feliz que me siento cada día por tenerlo a mi lado...

Hacía tiempo que no escribía nada hacia ti & hoy creo que te mereces esto, aunque tú te lo mereces todo. Gracias por haber formado parte de mi vida & haberme dado y enseñado todo lo que has podido. Gracias por haber sido mi vida y por ser la persona que yo más he querido en mi puta vida. Gracias.

Te quiero & mucho, tu nieta.


8 oct. 2010

Miedos.

¿Qué hacer cuando la única persona que puede secarte las lágrimas o puede hacerte sacar una sonrisa estás igual o más que tú? ¿Qué hacer cuando sientes que se te escapa todo, que no puedes detener el tiempo y que ves todo de un color azabache? ¿Qué hacer cuando ves que conforme pasa el tiempo notas que haces las cosas peor y que solo tienes fallos? ¿Qué hacer cuando esos fallos joden a la persona más importante de tu vida?

Anoche sentí miedo. Un miedo que nunca había tenido, era una sensación de ver que se va todo, que se pierde todo & que en un instante todo lo planeado se iba a ir por el desagüe. Tuve un miedo voraz, hasta tal punto que por un momento preferí desaparecer a un mundo paralelo a este habiendo pulsado con antelación un botón de pause, para poder pensar, tranquilizarme y hacer de algún modo que ese miedo se me quitara. Pero no fue así. Alguien supo quitarme ese miedo, como esa persona sabe solo hacerlo. Supo hacerme entender que todo ocurrió por la tensión del momento, que esos miedos que tenía no era más que una mala pasada de mi cabeza. Y supo decirme exactamente esas palabras que hicieron que el miedo se fuera por donde vino sin hacer secuelas en mí.

A pesar de todo, a pesar de discusiones, a pesar de gritos, a pesar de pelearnos, a pesar de acabar hasta los cojones el uno del otro en los momentos más calientes —y hablo de peleas, obviamente—. Siempre tenemos un momento en que si sabemos que la otra persona está realmente jodida, intentamos —y ahora creo que hablo por mí— echar a un segundo lugar lo que sentimos para atender a la otra persona... A mí, a veces, y lo sabes, me resulta muy difícil hacer eso por mi carácter, por mi forma de ser... En cambio tú, siempre haces eso por mí & quizá en esos momentos es cuando más me doy cuenta de lo que tengo a mi lado & de que a lo mejor te mereces algo mejor —y no digo que lo piense ahora—. Pero habrá veces que tú necesites algo de mí que yo no sepa, no entienda o no pueda darte y eso es lo que más me duele por mi parte, el no saber o no entender que hay veces que me necesitas mucho y yo solo te doy una pequeña parte de mí.

Anoche me di realmente cuenta que si hay algo por lo que daría mi vida completamente, eres tú. Porque era solo pensar en que todo podía acabar o en que no iba a escucharte más decirme todo lo que me dices y todo se me caía en pedazos. Tanta tensión tensión acumulada, tanto llanto derramado...

Creo que lo que pasó anoche no debería volver a pasar. Igual que aquella poesía de Pablo Neruda, tendríamos que tener la nuestra propia que empezara por ejemplo:

Queda prohibida otra noche así,
el estar horas y horas sin hablar,
llorar hasta la saciedad
porque no vale de nada discutir.

Queda prohibido hablar sin pensar,
estar a nuestra bola y mirarnos con odio,
porque no podemos como ya sabrás
el uno sin el otro estar.

Te amo, cuchirripín.

7 oct. 2010

A esto se le llama Magia

Hoy ha sido un día extraño, la verdad. En 28 horas he dormido hora y media o así y es que me ha dado igual haber dormido tan poquito, no puedo, ni debo, ni quiero quejarme.

Fue una noche rara, extraña pero a la misma vez mágica y única. Hacía mucho tiempo —ya que hace poco que volví de allí— que no teníamos una noche así, donde reímos por tonterías haciendo el payaso ya fueran las 3 de la madrugada o las 6 de la mañana. Donde tuvimos nuestros momentos de rayadas por boberías y supimos ayudar al otro diciéndole las palabras correctas que hicieran que eso se esfumara en menos de lo que dura un parpadeo. Tuvimos momentos románticos donde nos dijimos cosas muy ñoñas & cosas realmente bonitas, donde nos dimos cuenta —más aun— de que estamos hechos el uno para el otro, que no existe uno si no está el otro, que somos como una balanza que hay que mantenerla estable, si uno no está o está apagado o fuera de cobertura la balanza pierde equilibrio y se cae.

Pienso, que no somos dos personas, o mejor dicho, somos dos personas con una misma alma o con un mismo ser, elegid lo que queráis. Porque lo que le pasa al uno, al otro le afecta. Si uno está feliz, el otro también; si uno esta triste el otro también; si uno se raya el otro hace de antónimo para sacar esa rayada inmediatamente. En conclusión, que lo que pasa por uno, pasa por el otro automáticamente ya sea para bien o para mal, pero estamos totalmente conectados.

Siempre pensé que nunca encontraría a la otra parte de mí que formara mi vida & me la alegrara cada día. Que me ayudase tanto a seguir adelante y a querer levantarme con una sonrisa de oreja a oreja cada día. A hacer que los problemas no tengan la importancia que suelen tener para mí & a ver la vida de colores si yo la veo totalmente negra. Eres capaz de comprar todos los botes de pintura del mundo para pintarme un cielo azul con un sol entero y un arco iris enorme cuando a mis ojos solo hay nubarrones negros con ganas de lluvia —como suelen estar mis ojos en esos momentos también—.

Con todo esto, solo quiero decirte que nunca pensé que mi vida la encontraría a 1014 KM de mi casa, que jamás pensé que tirarme a esa piscina que yo nunca quise ver si estaba llena o vacía era lo que tenía que hacer desde el principio sin haber dudado ni pensado en como iba a salir, aunque esa espera mereció la pena... Gracias a esa espera sé quien será el padre de mis hijos, el hombre con quien pasaré el resto de mi vida y con quien me haré ancianita.

Gracias por una noche en vela, por haber aguantado conmigo hasta que me "levanté" a las 7:15, por haber jugado al parchís conmigo, por haber jugado al chinchón... Simplemente, por estar ahí siempre que te necesito, y aunque a veces sea muy bocazas y diga cosas que duelen, en el fondo sabes que no lo pienso, que quizá me explico mal o que en el momento me caliento demasiado...

Por todo esto y más, te amo & lo siento por los errores que aún no cometí —o sí—.

6 oct. 2010

Reflexionemos

Tras una noche rara y acostarme cerca de las seis por no poder dodmir, me desperté hace ya casi una horita, obviamente con la cabeza como un bombo después de dormir mal no, lo siguiente. Así que ahora me chutaré café en vena & me tomaré una pastillita y estaré bien guapa. Mola esto de empezar las clases y al tercer día que no haya, podría ocurrir esto siempre, ¿no? No estaría mal, así se descansa un poco de madrugar que es lo que peor llevo...

Y sabemos que la vida tiene muchísimos obstáculos que saltar, como hablé en mi segunda entrada allá por junio, pero, ¿qué sería de la vida sin ellos? Pienso que a pesar de que eso nos joda en muchas ocasiones & nos tenga con la cabeza en vilo bastante tiempo, somos conscientes de que si queremos/podemos al final evitamos esos obstáculos y nos sale todo como queríamos. Nadie dijo que vivir o que la vida fuera fácil, siempre hay que luchar por todo, y pelear por lo que queremos, así que si nos vienen mil obstáculos ahora, ¿no somos capaces de saltarlos? ¿nos vamos a dar por vencidos tan pronto? Creo que no sería lo más lógico, pues, todo lo que se consigue con esfuerzo y sudor creo que es lo que mejor se gana y lo que se consigue con más ilusión... Así que solo queda esperar un poco, a saber, simplemente a saber, y respecto lo que sepamos en ese momento se buscarán alternativas para que podamos saltar esos obstáculos y lleguemos a la meta con una sonrisa y con mucha ilusión. No vale venirse abajo, no vale rendirse...

Y ahora terminaré con un fragmento de Pablo Neruda:

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Pablo Neruda


Y a ti, vida mía, decirte que si la distancia no puede con nosotros, nada puede con nosotros. Te quiero, gordito mío.

II

Una llamada telefónica a eso de las 16:00 de la tarde, ella acababa de llegar de la facultad.

-Hola, pequeña.
-¡¡Gordo!! ¿Qué tal?
-Bueno... se supone que tenía que ir al médico pero se equivocaron al apuntar mi cita, así que tengo que ir otro día.
-Vaya... bueno, al menos tienes otra cita. Estos funcionarios de hoy en día...
-¿Y tú que tal el día, golda?
-Bueno... algo agobiada, exámenes, lecturas, trabajos... Pero intento llevarlo positivamente.
-Va, Alexandra, que acabas de empezar no puedes agobiarte tan pronto, ¿no?
-Creéme, Hugo, tengo motivos para agobiarme, pero bueno...
-Habra que comprar litros y litros de tila tanto para ti, como para mí, a este paso.
Alexandra rompió a reír como cuando él le decía alguna que otra broma estando juntos, ella no pudo evitar recordar momentos de risa a su lado y se le escaparon lágrimas. Además, Hugo, que la conocía ya desde hacía ocho meses notaba en su voz si le pasaba algo.
-Te echo de menos...
Un silencio se apodera de la conversación y Hugo lo rompe.
-Nena, ¿qué pasa?
-Lo que te he dicho. Te necesito aquí.
Alexandra llora en silencio mientras oye la respiración acelerada de Hugo.
-Pequeña, sabes que pronto nos vamos a ver, que te comeré a besos y que te besaré como nunca, así que no hay que preocuparse, ¿vale? Que te pones mu fea cuando lloras...

[...]

5 oct. 2010

Modificaciones & tú

Como podéis ver he decidido cambiar el diseño del blog, desde el principio lo quería de este estilo pero siendo muy torpe no sabía como se hacía. Una amiga intentó arreglarmelo con html pero era muy chungo, así que hoy trasteando un poco con mi novio, lo cambié. El banner es producto de mi novio, más mono él. Y la foto de debajo producto mío, como pueden observar es más cutre...

Hago esta entrada porque creo que mi niño se merece una mini dedicación ya que a veces me replanteo de donde saca tanta paciencia para aguantarme. Cuando discutimos siempre levanto la voz y aun así ahí está aguantándome, supongo que me querrá algo, aunque solo sea un poquito. Cuando no llevo la razón —que casi nunca suele llevarla— quiero tenerla & me empeño en tenerla y aun sabiendo que no la llevo me encabezono en que sí por tal de no comerme mi orgullo. ¿Pedir perdón? Contigo se me ha convertido en algo normal, ya que estoy metiendo la pata día sí y día también aunque hay veces que se haga daño y eso no sirva para arreglar la situación. Cuando me mosqueo/enfado/cabreo por tonterías que a mi parecer son importantes siempre estás ahí para intentarme bajar del burro, hacerme pensar de otra forma e intentar que yo vea que lo que ocurre solo es un granito de arroz, no una montaña, vamos, básicamente me gradúas la vista en estos momentos, igual que cuando veo todo con pesimismo.

Y dejando a un lado mis defectos contigo también tengo cosas buenas, ¿no? Si no, ¿qué haces conmigo? Supongo que soy buena persona, aunque a veces un tanto hija de puta —no contigo, obviamente—. Suelo ser graciosa o payasa, como quieras definirlo e intento estar de cachondeo todo el rato, diciendo tonterías, haciendo el tonto o, simplemente, poniendo caras raras. También, intento animarte cuando estás mal con burlas & bromas, y escucho cuando tienes un problema. Confías en mí como una amiga, aparte de novia y me cuentas todo lo que te ocurre, lo que haces, lo que te pasa, como te sientes, etc. Me gusta saber todo de ti y lo sabes. Tengo un humor irónico que a veces te cuesta entender pero con el tiempo lo has conseguido más o menos, supongo que no soy fácil. Siempre te lo dije: "Soy una chica rara & complicada" pero aun así apostaste por mí.

Finalizando, que como todas las personas tenemos defectos & virtudes y yo la que más, no te lo voy a negar, tenemos que entendernos para que esto funcione, porque ya van ocho meses a tu lado, con esa distancia, con peleas, discusiones, alegrías, llantos... Con miles, miles & miles de emociones que hemos sentido tanto buenas como malas & nada ni nadie puede con esto que estamos construyendo, aún nos faltan muchísimos pilares que poner & muchos ladrillos que colocar pero juntos podemos. Nunca nos ha salido nada mal y no nos va a salir.

Te quiero,
te quiero,
te quiero,
te quiero
y
te quiero.

I

Abrió los ojos en la oscuridad de la noche, no quiso saber la hora, pues, para ella el tiempo en ese momento era lo de menos, los segundos pasaban como minutos, los minutos como horas, las horas como días, los días como semanas...

Tumbada boca arriba, giró su cabeza hacia su izquierda y solo había silencio. No estaba esa silueta ruidosa durmiendo con la que había dormido días atrás, tampoco había sábana ni edredón de sobra para quitar, ni un brazo le rodeaba el cuerpo mientras dormía y soñaba con él. No había más que silencio y ella. Alexandra siempre había estado acostumbrada a dormir sin ruidos y con silencio, pero desde hacía un tiempo eso le molestaba, ella quería ruido y más ruido, quería escuchar el crujir del colchón cuando él se levantaba, quería escuchar el crujir de la puerta cuando la abría o el "tintineo" de una cuchara en un vaso con café al amanecer.

Pero no había nada. Solo silencio.

Cerró los ojos para imaginar que no estaba sola, lágrimas recorrían sus mejillas, cual cascada en un denso bosque, como si fueran a caer al vacío. Se acomodó esperando que ese brazo que tanto anhelaba la rodeara y la protegiera pero nunca llegaba y ahogándose entre lágrimas el cansancio y el sueño se apoderaron de ella mientras susurraba un nombre: Hugo.

4 oct. 2010

Estructurando mi vida

Hoy ha sido el primer día de la facultad... Para quien no lo sepa estoy en tercero de Filología Hispánica con algunas de segundo, pero, time to time, todo a su tiempo. Solo hemos dado dos horas y algo mal contadas, pues, al ser el primer día no han dado mucha caña aunque nos han dicho información y cosas que hacer durante el curso y ya me he visto agobiada, pronto empezamos, pero bueno, soy así, no puedo cambiar. Intento empezar el curso con optimismo y con felicidad pero cuando empiezan a hablar y hablar y hablar todo se viene abajo y solo piensas en que no puedes con el curso, pero supongo que si puedo, si no... ¿Qué hago ahí metida? En fin, solo espero que todo salga bien y apruebe todas las que estén en mis manos.

Lo malo de empezar el curso son los horarios & toda esa mierda que hace que me "separe" más de ti, por las mañanas no estoy en casa, estoy en clase. Por las tardes, de momento las tengo libre hasta que no empiecen a mandar lecturas, deberes, prácticas —que me las estoy viendo en gramática— o esas visitas a conferencias & congresos... Me esperan dos buenos meses de octubre y noviembre entre materias, deberes y tonterías...

Y eso me provoca algo de miedo. Sé que esto lo sabemos desde que empezamos que cada uno tiene su vida, que es normal que con las clases disminuya nuestra comunicación, pero ahora mismo solo dependemos de mí, por así decirlo, que soy la que hace cosas... Cuando pase un tiempo y tú tengas que trabajar, ir al gimnasio, que yo vaya al gimnasio, más todo lo mencionado antes y más salidas con amigos tanto tú como yo, vamos a disminuir mucho nuestras horas de conversación, pero supongo que eso no afectará a lo nuestro, aunque joda que de estar hablando mil horas al día pasemos a un par o tres como mucho. Se hará algo jodido pero, supongo, que todo tiene su recompensa para que el día de mañana podamos tener un futuro juntos con algo de economía & poder vivir por nosotros mismos. A pesar de pensar así, me da miedo que esto pueda afectar & que te canses de que al estar haciendo cosas no podamos hablar tanto, de que si salgo, de que tenga deberes, estudiar... Supongo que solo serán "paranoias" mías pero no hago más que comerme la cabeza desde que sé todo lo que hacer.

Igualmente, ahora me provoca algo de inquietud lo que ocurre a final de mes, te quiero tener a ti a mi lado, que ese día tan importante seas tú el primero en decirme "Felicidades" con un beso en los labios y un abrazo que me rompa, & tengo miedo de que no pueda suceder, o que lo que teníamos planeado/pensado no salga tal y como imaginábamos... Ahora solo tengo miedo, pero supongo que también me afecta el que estoy medio "zombie" porque empezamos a madrugar & a acostarse tarde —aunque prometo que solo ha sido anoche—.

Solo dejarte claro que eres mi puta vida, que te echo de menos más de lo que pensaba, que necesito tus besos, tus caricias, tus abrazos, que echo de menos hasta cuando discutíamos o cuando estábamos cinco minutos sin hablarnos porque al menos estábamos uno al lado del otro y sabíamos que tarde o temprano uno de los dos cedería e iría a abrazar al otro. Anoche fue mi segunda "noche" que dormí sola y aun soltaba lágrimas antes de dormir y dejar el mundo durante unas horas, es algo que siempre he pensado, que el dormir es bueno porque te ayuda a no pensar y si tienes problemas o asuntos que te angustian no te atormentan durante unas horitas. Y, quizá, por eso siempre me ha gustado dormir para olvidar lo que me angustia. En estos momentos es lo que más me gusta, pues, no dormir me hace pensar en que no te tengo a mi lado y que te echo demasiado de menos, y cuando despierto en la noche y miro hacia mi izquierda no te veo y no puedo quitarte las sábanas, ni el edredón, ni empujarte...

Quisiera por un puto instante que te metieras en mi cabeza y notaras lo que me haces sentir cada segundo y a cada instante, quisiera que fueras capaz de entender que cuando lloro aunque sea de tristeza es al mismo tiempo de alegría. Quisiera que nunca me abandonaras, que me abrazaras hasta llorar juntos & que nunca olvidaras todo lo que siento por ti.

Gracias por todo estos días, por perder tu tiempo conmigo, por quererme & por nunca tirar la toalla por mí. Te amo, gordito mío.

3 oct. 2010

Reestableciendo mi vida...

Suponía que esta despedida no iba a ser tan dura ya que en menos de un mes te tengo otra vez conmigo, pero se me ha hecho demasiado dura, puedo decir que incluso más que la última. Pensaba que conforme pasara el tiempo nos hacíamos a la idea poco a poco de que esto es algo más en nuestra relación pero veo que no, que pasa al contrario cada vez que nos separamos es como si algo me desgarrara por dentro y no me dejara seguir. Pero como dije una vez, y dos, y tres: Prefiero llorar una semana nuestra separación a no estar un puto minuto contigo.

Ahora toca volver a la normalidad, aunque sé que a mí, personalmente, me costará... Me costará a acostumbrarme a vivir "sola", por así decirlo. Acostumbrarme a no tener a nadie a mi lado cada vez que hago algo, que quiero ir a algún lado o, simplemente, que veo la tele o me fumo un cigarrillo. Pero, sé que pronto, más de lo que creemos eso cambiará y podremos estar juntos siempre, porque daría lo que fuera por tenerte conmigo, sea donde sea, porque estoy completamente segura y es que eres el hombre de mi vida, eres el padre de mis hijos, y mi vida entera. Lo eres todo y más. Y, sé que me repito, sé que siempre digo lo mismo pero cada vez que lo digo lo siento más y más...

Lo último que quiero es que tú te sientas mal por verme mal, pero estamos los dos igual, quizá tú delante de mí por no verme mal lo disimulas, pero yo, por más que lo intento, no puedo y supongo que es bueno demostrar los sentimientos y como te sientes...

Gracias por estos 12 días, por ser mi vida, por ser mis motivos de reír y de llorar al mismo tiempo, por darme tanto en "tan poco tiempo", por haber confiado en mí y haber apostado por mí... Por quererme, por abrazarme cuando lo he necesitado, por no importarte que llene tu camiseta de lágrimas y mocos cuando me daban bajones... Gracias por existir y ser mi vida, gracias.

Te amo, más que a mi puta vida, porque tú, eres mi vida, que te quede claro.

24 sept. 2010

Eres demasiado.

Hoy cuando te bajaste del coche de Juan para mirar la pegatina del coche de Eloy no pude quitar la mirada de ti, te seguía viendo como andabas rápido & luego hacías el tonto, cosa que me encanta de ti —en el buen sentido eh!— para que aparcáramos, después intentaste abrirme la puerta del coche pero salí por la otra puerta...

Me siento tan agusto en esta casa, me siento como si fuera mi casa, puedo hablar libremente, expresarme y decir lo que pienso. Esas noches con tu madre viendo la tele, hablando, riendo, jugando al chinchón... Me siento muy viva cuando estoy contigo porque me siento protegida, por así decirlo, siento que te preocupas y esa sensación la adoro. Me encanta que me preguntes que quiero de postre, si tengo hambre, que quiero para cenar, qué me apetece hacer... No sé, me encanta que me sorprendas con un beso, que me abraces sin esperarlo y, creéme, me encanta que me despiertes antes de irte al gimnasio, pues, aunque yo me quedo solita en la cama, me pongo a dormir y sé que cuando despiertes ya estarás o directamente volverás a despertarme tú.

Siento tanto que no sé como expresarme. El otro día un buen amigo mío me preguntó: "Si yo te preguntara qué sientes por Chema ¿sabrías decirme el qué exactamente?". Yo lo miré y dije un rotundo no, no sé que siento por ti, siento tantas y tantas cosas que no se pueden decir, son como hormiguitas que llevas dentro y que intentas sacarlo con palabras pero es imposible. Siento por ti demasiado, mucho, bastante, no sé... Querría alguna vez pararme delante de un papel o un teclado y decir qué siento por ti pero es imposible, me quedo en blanco porque creo que lo que siento, es aunque me repita un sentimiento sin descripción alguna, sin definición y aunque me aprendiera todas las palabras del diccionario no sabría decirlo.

Me quedan aun muchos días aquí que aprovecharemos a tope, con tu familia & tu gente y estoy deseando que pasen los días lentos muy lentos para aprovecharlo al máximo y sonreír como una cría cuando le regalan su muñeca favorita el día de reyes.

Te todo demasiado, Jose María.

20 sept. 2010

Tic, tac...

Pues aquí estoy esperando a secarme y terminando todo para coger un autobús hacia ti :) No queda nada, mi niño, no queda nada. En horas estaré contigo, por fin. Te amo, mucho, mucho, mucho, mucho! ^^

16 sept. 2010

Quiero adelantar el tiempo.

Ayer, por fin terminé los exámenes, de los cuales ya tengo uno aprobado y otro suspenso el cual me lo esperaba, así que no me sorprende, solo me queda esperar las dos notas restantes. Con esto quiero decir que ayer comenzó mi "segundo verano" por decirlo así o mis "segundas vacaciones" en las cuales desde hoy hasta el domingo será disfrutar en Málaga & despedirme de todos, porque el lunes parto hacia el norte —¡por fin!—.

Será un trayecto largo, no lo vamos a negar, con parada en Madrid para la escala hacia Oviedo, pero es que me da realmente igual, me da igual pasarme cerca de 11 horas metida en un puñetero autobús, porque sé que tras eso quien va a estar allí cuando baje de ese autobús vas a ser tú & podré abrazarte, besarte & TODO contigo. Serán 12 días, cortos pero intensos, donde aumentaremos la puntuación del verano 2010 que por ahora tenemos, pues, a pesar de los 38 días que hemos pasado juntos no me canso ni me cansaré jamás de tenerte a mi lado, así que por mí como si en vez de 12 fueran 1000 días.

A partir del lunes, entonces, dejaré de actualizar o espero actualizar algo, pero será poquito, ya que espero tener todo el tiempo ocupado contigo & por ti, y no quiero tener un puñetero hueco libre y conectarme. Quiero aprovechar cada segundo de esa segunda visita a tu ciudad & a tu casa, así que ya sabes, prepárate porque no me separaré de ti ni con agua caliente.

Solo son 3 días y menos de una hora para empezar el camino que me lleva a ti, no falta nada, gordito, no falta nada.

13 sept. 2010

Reflexiones de una noche peculiar.

Digamos que soy de las que le molesta que en una pareja uno le diga al otro: "¿Por qué estás conmigo? ¿Qué has visto en mí? Si cuando discutimos, soy borde, y me pongo asqueros@... ¿qué haces conmigo?". Y, supongo, que me molesta más cuando quien piensa eso soy yo... Siempre he pensado eso cuando alguien se ha fijado en mí, pero tú eres diferente a todas las personas que he podido conocer del sexo contrario... Desde el principio me diste tu confianza, me diste más de lo que yo estaba dispuesta a dar en ese momento, me demostraste que tenía un amigo, un confidente... Y, entonces, sin querer darme cuenta ya me había enamorado de ti, quizá a mis ojos ciegos nunca quise ver eso, pues, siempre he sufrido, me han hecho daño y he acabado jodida; y, quizás no estaba dispuesta a volver a apostar y que perdiera todo. Sin embargo, una tarde celebrando el cumpleaños de una amiga mía, que la adoro más que a nada porque en año y medio me ha demostrado muchísimo, hablando con otro gran amigo mío me di cuenta de algo: Cuando vi a las parejas amigos de mi amiga, me di cuenta, sí, me di cuenta de que te echaba de menos, de que yo quería que tú estuvieras conmigo ahí en ese momento, de que quería sentir tus abrazos, tus besos, de que quería que cada día me dijeras mil veces al día que me querías, que proyectaramos un futuro juntos...

Hoy, hace siete meses y 12 días que le pusimos fecha a estos sentimientos, que aposté por ti TODO y me tiré a la piscina sin mirar, que decidimos empezar a construir una vida juntos, ladrillo a ladrillo, que me di cuenta que ahora tenía sentido mi vida, pues, ahora mi vida eras tú, me di cuenta que en ti no encontré un simple novio, lo encontré todo: encontré a mi mejor amigo, encontré a un confidente, a un padre cuando lo necesito, a un amante... en ti, no solo encontré el amor, encontré lo que nunca he podido ver en nadie, encontré la suerte de mi vida, encontré la luz que guía mis pasos... Encontré tanto... y me queda tanto por encontrar.

Hoy, quiero decirte que me arrepiento, quizá, de haber dudado cuando tu apostabas por mí desde siempre, cuando nada más empezar a conocerme encontraste en mí algo especial, una chispa que te hizo que te acercaras más y más & que insistieras tanto en que esa chispa la prendieramos juntos. Hoy, quiero decirte que mi vida comenzó a tener sentido, cuando decidí que no iba a ir sola. Hoy, quiero decirte que cuando me siento perdida, siempre encuentro una luz que me señala el camino o al menos, quita los obstáculos para que yo pueda pasar.

Hoy, gracias a ti, merece la pena vivir —y esto te recordará a aquel texto escrito por marzo—. Nunca dudes de que siempre serás mi vida, de que siempre serás mi futuro, de que nunca he dado por nadie lo que he dado por ti, de que eres todo, mi alegría y mis ganas de vivir, de que eres el motivo de mi sonrisa, de mi felicidad, de que eres quien me llena la vida de ilusión.

Solo queda una semana, una puta semana, para que yo parta rumbo a Asturias, a tu tierra, otra vez, a volver a entrar en tu vida, en tus desayunos, en tus almuerzos, en tus cenas... Solo queda una semana para que podamos estar 12 putos días juntos, donde podré abrazarte otra vez, como hace 13 días...

Gracias, gracias por todo, por aguantarme, por soportarme, por no tirar la toalla, por esperar... Gracias por quererme solo como tú sabes hacerlo y cuidarme cuando lo necesito.

Te amo como nunca y para siempre.