2 sept. 2010

Comenzar de nuevo...

Amanece el día y no estás aquí...

Hacía mucho que no me levantaba "tarde" sin un despertador quitando aquel día de feria que no teníamos nada que hacer, pero es que este verano me daba igual dormir dos o tres horas si cuando abriera los ojos ibas a estar a mi lado —no siempre, que yo me levantaba más tarde que tú— o bajaba las escaleras de Relleu y ahí estabas tú con tu familia o me asomaba al salón del piso de Málaga y ahí estabas tú echándote un pro. Hoy es el primer día de muchos que me despierto, me levanto y no estás ni aquí ni en el salón, que no me vas a decir: "Buenos días, ¿qué tal has dormido?" ni me vas a saludar con un beso. Y es que intento no pensar, no recordar la despedida de ayer, que mis ojos no se llenen de lágrimas pero es imposible, cuando abro los ojos y pienso en ti no puedo evitar que lágrimas recorran mis mejillas porque te echo demasiado de menos...

Esto es como a un niño pequeño que le das TODO: un pastel, chucherías, caramelos, juguetes y después de 40 días de sopetón se lo quitas todo, ¿cómo se quedaría el niño? Destrozado, pues así me quedé yo ayer. Ya sabíamos que eso ocurriría pero no pensaba que se podía echar de menos tanto a alguien, que se pudiera querer tanto a alguien & que se pudiera ser tan feliz con alguien... Echo de menos TODO, todo de ti, incluso cuando nos enfadábamos o discutíamos, lo echo de menos.

Ahora, cada rincón de mi casa me recuerda a ti y eso que en mi casa pasábamos poco tiempo, pero aquí hago lo que hacía contigo y eso me lleva a ti & entonces volvemos a empezar, volvemos a recordar, pensar y llorar. Necesitaré un tiempo "moderado" para "recuperarme" y empezar —y sobretodo aprender de nuevo— a vivir sin ti.

Sé que estoy enamorada, que no puedo vivir sin ti, que te anhelo más que a nada & que mi vida tiene un dueño y ese dueño eres tú. Creo que no queda mucho para volvernos a ver pero es que este verano ha sido el mejor de toda mi vida, a pesar de todo, me has enseñado mucho, me has hecho reír todos los días, me has demostrado que me quieres y que darías tu vida por mí, me has hecho llorar, hemos hablado, nos hemos "amado" (?)... Es decir, TODO contigo & ahora no tengo nada más que Skype, Msn o teléfono... Solo me queda tener un poco de paciencia y esperar como la noche de Reyes Magos a que me traigan de nuevo un regalo —es decir, tú.—

Gracias por cada tiempo que me has dedicado, cada momento, cada vez que me has mirado, sonreído, hablado... Cada beso, cada abrazo, cada caricia... Gracias una y mil veces más.

Te amo, gordo.


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