13 sept. 2010

Reflexiones de una noche peculiar.

Digamos que soy de las que le molesta que en una pareja uno le diga al otro: "¿Por qué estás conmigo? ¿Qué has visto en mí? Si cuando discutimos, soy borde, y me pongo asqueros@... ¿qué haces conmigo?". Y, supongo, que me molesta más cuando quien piensa eso soy yo... Siempre he pensado eso cuando alguien se ha fijado en mí, pero tú eres diferente a todas las personas que he podido conocer del sexo contrario... Desde el principio me diste tu confianza, me diste más de lo que yo estaba dispuesta a dar en ese momento, me demostraste que tenía un amigo, un confidente... Y, entonces, sin querer darme cuenta ya me había enamorado de ti, quizá a mis ojos ciegos nunca quise ver eso, pues, siempre he sufrido, me han hecho daño y he acabado jodida; y, quizás no estaba dispuesta a volver a apostar y que perdiera todo. Sin embargo, una tarde celebrando el cumpleaños de una amiga mía, que la adoro más que a nada porque en año y medio me ha demostrado muchísimo, hablando con otro gran amigo mío me di cuenta de algo: Cuando vi a las parejas amigos de mi amiga, me di cuenta, sí, me di cuenta de que te echaba de menos, de que yo quería que tú estuvieras conmigo ahí en ese momento, de que quería sentir tus abrazos, tus besos, de que quería que cada día me dijeras mil veces al día que me querías, que proyectaramos un futuro juntos...

Hoy, hace siete meses y 12 días que le pusimos fecha a estos sentimientos, que aposté por ti TODO y me tiré a la piscina sin mirar, que decidimos empezar a construir una vida juntos, ladrillo a ladrillo, que me di cuenta que ahora tenía sentido mi vida, pues, ahora mi vida eras tú, me di cuenta que en ti no encontré un simple novio, lo encontré todo: encontré a mi mejor amigo, encontré a un confidente, a un padre cuando lo necesito, a un amante... en ti, no solo encontré el amor, encontré lo que nunca he podido ver en nadie, encontré la suerte de mi vida, encontré la luz que guía mis pasos... Encontré tanto... y me queda tanto por encontrar.

Hoy, quiero decirte que me arrepiento, quizá, de haber dudado cuando tu apostabas por mí desde siempre, cuando nada más empezar a conocerme encontraste en mí algo especial, una chispa que te hizo que te acercaras más y más & que insistieras tanto en que esa chispa la prendieramos juntos. Hoy, quiero decirte que mi vida comenzó a tener sentido, cuando decidí que no iba a ir sola. Hoy, quiero decirte que cuando me siento perdida, siempre encuentro una luz que me señala el camino o al menos, quita los obstáculos para que yo pueda pasar.

Hoy, gracias a ti, merece la pena vivir —y esto te recordará a aquel texto escrito por marzo—. Nunca dudes de que siempre serás mi vida, de que siempre serás mi futuro, de que nunca he dado por nadie lo que he dado por ti, de que eres todo, mi alegría y mis ganas de vivir, de que eres el motivo de mi sonrisa, de mi felicidad, de que eres quien me llena la vida de ilusión.

Solo queda una semana, una puta semana, para que yo parta rumbo a Asturias, a tu tierra, otra vez, a volver a entrar en tu vida, en tus desayunos, en tus almuerzos, en tus cenas... Solo queda una semana para que podamos estar 12 putos días juntos, donde podré abrazarte otra vez, como hace 13 días...

Gracias, gracias por todo, por aguantarme, por soportarme, por no tirar la toalla, por esperar... Gracias por quererme solo como tú sabes hacerlo y cuidarme cuando lo necesito.

Te amo como nunca y para siempre.

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