27 oct. 2010

Mañana♥

Hoy cuando abrí los ojos, mi estómago me dio los "buenos días". Creo que empiezo a ser consciente que en 24 horas aproximadamente te tendré entre mis brazos durante 6 largos y lindos días, aunque claro, como te dije anoche, si cada vez que nos vemos vamos a estar jodidos "tendiendo ropa" & con dolores de estómago, no compensa vernos, ¿verdad? —veáse la ironía ¡eh! que te conozco—. Espero que esto empiece a sanar a lo largo del día, sino, vaya día me espera & vaya noche.

Así que mañana a estas horitas, por fin, nos abrazaremos, nos querremos & nos adoraremos durante 6 días.

Te amo, gordito!

21 oct. 2010

Comienza la cuenta atrás & los nervios...

Hace mil que no actualizo, quizá, no había mucho que decir pero ahora tengo un gran motivo del que hablar...

Dentro de 10 bonitos días la menda lerenda cumple añitos y se hace vieja —cumplo 20 años exactamente— & habrá una "celebración" de salir por la noche, disfrazarnos, beber, reírnos, fotografías a mil... En fin, de todo un poco. Pero ese cumpleaños no sería el mejor si no estuvieran todos los que van a estar que son mis mejores amigos y amigas, tales como: Javi, Irene, Yasmi, Mary, Virgi, Jeno, mi primo, Fran... Y otra personita hará un viaje de 6 horas para pasarlo conmigo, mi pequeña mofletona llamada Miriam. Y creo que no falta nadie, ¿no?...

Ah, bueno, esperad... falta alguien... falta esa persona que me felicitará a las 0:00 de mi día y me regalará un buen abrazo y un buen beso... Esa persona que se cruzará la península para estar conmigo, esa persona que pasará una noche en Barcelona por ese avión, esa persona que cada día me da más ganas de vivir, esa persona que me comeré cuando la recoja del aeropuerto, esa persona que amo más que a mi puta vida... ¿Sabéis quien es?

Pues, resumiendo, que falta una semana para tenerte entre mis brazos, días después vendrá mi peque por mi cumpleaños & al día sigiuente a cumplir añitos con toda mi gente.

Deseando que comience la semana que viene, joder. ¡Deseando que pasen los días ya!

15 oct. 2010

Odio dar la razón pero necesito dártela

Escribiendo desde clase. Mi primera entrada desde aquí...

Quizá escribo porque tengo la cabeza donde no tengo que tenerla & porque ando más allá que aquí. ¿Os acordáis cuando allá por junio algo me preocupaba, algo que no podía contar? Ahora me pasa algo similar... Lo que hace una llamada, ¿verdad? Y eso es lo que me tiene en vilo, esa llamada que ocurrirá a lo largo de hoy y gracias a ella pueden ocurrir dos cosas: que todo salga de puta madre o que todo esté bastante jodido.

Anoche, mi Ángel de la Guarda llevaba razón, siempre nos ha salido todo bien, por muchos obstáculos que se nos interpongan, pero acaban solucionándose & todo es perfecto y maravilloso. ¿Por qué no esta vez? ¿Por que no va a salir bien? Creo que nos lo merecemos, ¿no? Merecemos "eso", merecemos tener esa alegría que nos darían muchas más... Supongo que ya mañana comentaré que tal fue o quizá no, si de la alegría me olvido del blog.

Yo, mientras tanto, saldré esta noche con unas amigas de fiesta, me hartaré a alcohol hasta morir —no literalmente, mal pensados— & como ha dicho mi profesor de Lit. andaluza: "Hay autores, que para inspirarse a hacer obras, se emborrachaban", quizá mañana publique una gran obra y me vuelva famosa, todo es posible.

Buenos días.
Y a ti, que te amo con todo mi ser, y confío ciegamente en que todo salga bien y lleves una vez más la razón.

12 oct. 2010

Reflexiones

Digamos que me doy cuenta de muchas cosas cuando se va acercando mi cumpleaños. Lo explicaré.

Cuando se va acercando mi cumpleaños suelo organizar una quedada especial o simplemente, una quedada de amigos con "excusa" de esa fecha, aunque, para que engañarnos, es una celebración. Cada año va entrando gente nueva y van saliendo otras, y todos los años me pasa lo mismo. Desde que nací cada año a mi cumpleaños invitaba a mucha gente, pues, al año siguiente la mitad ya no estaba o había gente nueva o, básicamente, no había la del pasado año y fin.

Y este año, no iba a ser menos, faltará gente o al menos, faltarán felicitaciones de gente que en años anteriores o, al menos, el pasado año, sí estuvieron. Supongo, que si no están por algo será, ¿no? Evidentemente no algo bueno, como era lógico. Así que nada, esperemos a ver quien va faltando cada año y quien va entrando, quizá de aquí a muchos años decida no celebrar esa fecha, pues, así no soy consciente de la gente que se va yendo de mi lado o celebrarla sin tenerla muy en cuenta, que solo sea una simple quedada entre amigos & no haya mucho más.

Al menos sé que este año van a estar esas personas que nunca me han fallado desde que me conocen, ya sea desde siempre, desde hace cinco años, desde hace dos o tres o desde hace poquito que entraron de pleno en mi vida. Me alegraré de que esas personas querrán compartir ese día conmigo y de que estarán el siguiente o eso espero. Así que este año solo deseo que llegue ese día para olvidar a los que no van a estar más, y dejarlos en un segundo plano, pensando que si no están seguro que es mejor que si estuvieran & que creo que no se sabe lo que se tiene hasta que se pierde —ahora me estoy llamando creída— pero sé que más de una persona se arrepentirá toda su vida de no haber intentando otra cosa en el momento adecuado o de no haber actuado como se actúa en caliente.

Quiero que pasen veinte días, olvidar todas las cosas malas o chungas que me rodean, refugiarme en vosotros & sonreír como una cría que cumple años.

Y a ti, pequeño gran hombre, te amo más que a mi vida, y será nuestro primer cumpleaños mío juntos, y no sabes las ganas que tengo de ello. Gracias.

Me gustaría...

Me gustaría escribir algo y que te llegue dentro.
Me gustaría decir tantas cosas pero se atropellan las unas a las otras.
Me gustaría en una entrada todo lo que siento por ti pero me faltan carácteres.
Me gustaría que entendieras y comprendieras todo lo que me haces sentir.
Me gustaría...
Me gustaría...

Me gustaría despertar y mirar el móvil, ver un mensaje tuyo en el que me digas todo lo que me gusta oír/leer de ti. Que después me vistiera rápidamente, y mientras estoy poniéndome las lentillas o terminándome de peinar suene un claxon, asomarme rápidamente y verte a ti apoyado en el coche esperandome bajar. Terminar de hacer lo que tenga que hacer, coger lo necesario y bajar corriendo. Contar los segundos que me quedan para cruzar mi portal, la carretera y abrazarte. Que me besaras como si nunca me hubieras besado, como si mañana mismo se acabara todo y tuviéramos que aprovecharlo. Que me dejaras en la facultad y cuando terminara, solo bajar por las escaleras viera tu silueta apoyada en tu coche —otra vez—, saludarnos como si hiciera muchos años que no nos vemos & comernos la boca hasta cansarnos —cosa que dudo—. Ir a comer a cualquier sitio, me da igual, solo quiero tu compañía para después tirarnos en algún césped mientras ponemos música con el móvil, nos comemos a besos y a abrazos y nos hacemos millones de fotos. Que nos entre hambre porque es la hora de merendar e ir a cualquier cafetería a pedir dos "mitad" & un "mollete mixto" para los dos, fumarme el cigarrito de después y tirar hacia el paseo marítimo. Dar paseos allí hasta que la noche nos cubra con su manto. Después, ir a tu casa, saludar a tu madre y cenar allí, ver cualquier serie que echen en la tele hasta tirarnos en la cama, empezar con besos, mordiscos, abrazos terminar por... CENSORED. Dormir a tu lado, abrazadita a ti, oírte respirar, oírte roncar, & oírte como por las noches te levantas para orinar. Despertarme y girar mi cabeza y verte a ti, quedarme mirándote mientras duerme pensando: "Eres la suerte de mi vida". Que te despiertes y yo fija que duermo, levantarte y traerme el desayuno mientras me despiertas cariñosamente. Desayunar juntos y volver a comenzar un día nuevo.

Quizá esto solo ocurre en las películas, pero es lo que me encantaría por un día que pasara, quizá quitando las clases y que pasáramos la mañana juntos también me gustaría. No sé... Solo quiero agradecerte todo lo que eres para mí, todo lo que somos, todo lo que hemos conseguido. Solo llevas ocho meses en mi vida —por decirlo a grosso modo— & no hay nada ni nadie que pueda sustituir ni llegar a todo lo que tú haces por mí, que a veces discutimos mucho, obviamente, que a veces, no nos comprendemos y tenemos diferente forma de pensar & eso conlleva a una minidiscusión. Pero entonces es cuando tienes que cerrar los ojos y dejarte llevar...

Dejarte llevar por ese paseo por el Retiro de Madrid, esa mañana en la azotea de la casa de Miriam, ese paseo por el Vialia & por el centro, esas salidas nocturnas, esas tardes en el billar con mis amigos, con tu gente o a solas, ese día de playa, ese día de viaje a Asturias, esas tardes en ParqueAstur, esas noches haciendo el tonto por las calles de Avilés, esos días en Relleu, yendo a Benidorm, en la piscina, saliendo en el pueblo de Relleu... Ese viaje a Málaga, esa feria, esas tardes en tu casa, en la mía, esa tarde yendo al IKEA con mis padres, ese día de feria con mis padres, esos días de compritas con tu madre, ese día de Covadonga, esas mañanas y tardes jugando a cantar o a la WII, esas partidas de chinchón o de parchís...

Creo que cuando discutimos o cuando tenemos un mal días, tendríamos que tener unos segundos para nosotros, cerrar los ojos y recordar todo ello. Entonces los abriríamos mirándonos y diciéndonos que nos necesitamos y esa discusión boba se olvidaría porque habría cosas más importantes en ese momento que esa maldita discusión.

Gracias, otra vez, pero gracias por cada segundo que me dedicas, por cada sonrisa que me sacas en mis días mustios, por aguantar y aguantar y aguantar y aguantar cada bordería mía cuando me ocurre algo, por secarme las lágrimas en la distancia cuando pienso que todo se me viene encima, por haber aguantado tanto detrás de mí y haber insistido en que me fijara en ti porque es lo mejor que me ha podido pasar en la vida, por serlo todo para mí, por ser más que un novio, por cada sonrisa que me dedicas, por cada abrazo que me has dado cuando lo necesitaba, por, simplemente, cuando estamos mirarme y saber lo que me pasa y que con un abrazo o un beso sepas consolarme.

Siento si alguna vez no he sido la mejor novia del mundo, ni he sabido comprenderte, pero creo que todos esos fallos o errores que he podido tener contigo, se pueden olvidar rápidamente si pensamos en todo lo bueno vivido juntos.

Te amo, Chema.

11 oct. 2010

Se hacen raras las noches sin ti...

A veces me pregunto, ¿qué hacia yo en el ordenador por la noches cuando tú no estabas? Quizá hablar con otras personas o quizá mirar páginas pero es que ahora desde que estás tú en mi vida todo me aburre. Me metí a jugar en el parchís pero no había partidas para jugar, así que me fui al chinchón, pasó lo mismo & acabé por escuchar música mientras leía revistas, miraba alguna que otra página tonta o, sin más, escuchaba música haciendo nada.

Y es que en estos doce días que pasé contigo he aprendido mucho, me enseñaron mucho... Me enseñaron por ejemplo a saber que si unos días hablo menos contigo, no me importa —y no te lo tomes a mal—. Me refiero que no me importa, porque aunque no hable contigo estás en mi cabeza todo el santo día, no te sales de ahí ni un momento haga lo que haga y sé que cuando hable contigo te cogeré con más ganas y tendremos mil cosas que contarnos, no nos dará tiempo a aburrirnos ni tampoco nos dará tiempo a picarnos ni a estar bordes.

En fin, que solo quiero que sepas que aunque mañana solo hablemos por la noche, estaré todo el día pensando en ti y pendiente de ti. Que no te sacaré de mi mente ni un puto momento y estaré deseando que llegue el momento de volver a estar contigo.

Te amo, te quiero & eres todo y más de lo que yo he podido imaginar.



Jamás en la vida imaginé que serías algo parecido a un sueño...



Buenas noches.

9 oct. 2010

Nadie me enseñó a estar sin ti

Cinco años. Ni más, ni menos.

Cinco años desde que decidiste o, mejor dicho, alguien decidió por ti y decidió que era el momento de partir, de separarte de nosotros y de —al menos a mí— dejarnos solos sin tu presencia. Imagino que para ti no se hizo fácil, pero en ese instante tú no mandabas en ti. No te preocupes, por eso, no te guardo rencor.

Es cierto que desde que te fuiste las cosas cambiaron, la verdad. Y mucho, por lo menos para mí. Antes, siempre que llegaba de clase ahí estabas tú sentada en el sofá o en el sillón, esperando para que comiéramos todos juntos. Cuando después de comer me tiraba en el sofá no te importaba que pusiera los pies encima de ti, y aunque estuvieras viendo los programas de cotilleos que tanto te gustaban, si yo quería ver los dibujitos, tú me dejabas con una sonrisa de oreja a oreja. Te ponías a leer, o incluso a ver los dibujos conmigo. Otras veces, quizá preferías mi comodidad y te ibas al otro sillón a sentarte para dejarme el sofá para mí y como yo no me estoy quieta, metía los pies por las ranuras del sofá y ahí estaba tu abánico. El abánico de todos los veranos, el verde de propaganda de Caja Sur o el azul de Bazar San Juan.

Cuando hacías la masa de las croquetas que tanto me gustaban y la dejabas reposar en la mesa de la cocina y yo llegaba para beber agua o, simplemente, a cotillear por aburrimiento no podía evitar meter el dedo en la masa y comer un poco, sabes que cuando me pillaba mi madre me regañaba, en cambio tú no, tú me decías que cogiera más cuando se fuera mi madre y me guiñabas un ojo. También recuerdo cuando yo tenía que ir a la academia de baile y tú me llevabas y me recogías, hiciera frío, sol o lluvia; y cuando te pedía que me dejaras un rato en casa de mi amiga, me dejabas y luego ibas a recogerme. Supongo que el trabajo de casi toda abuela es mimar a sus nietos ¿no? Tantos y tantos recuerdos contigo...

Y que decir de aquel día que quería un estuche grande y mi madre no quería darme el dinero, me conformé y entendí que era "caro" para mi madre, y cuando mi madre se fue a dar las clases tú me diste el dinero a escondidas y pude comprarmelo, eso sí, fue nuestro secreto durante días. O aquellos días que tú y yo bajábamos a las 19:00 a recoger a mi madre de las clases y luego íbamos las tres a comprar, recuerdo un día que se fue la luz y tuvimos que bajar por las escaleras con la linterna para recoger a mamá, las calles estaban a oscuras pero yo no me sentía sola, me sentía protegida porque tú estabas conmigo.

Pero de unos años hacia delante las cosas cambiaron... Empezaste a peder la memoria, pensábamos que eso era cosa de la edad, pero no fue así, eso subió a más y más... Cada día se te olvidaban cosas o asuntos importantes y ahí fue cuando empezamos a preocuparnos todos. ¿Cómo era posible que la persona más feliz de la familia y del mundo entero —porque siempre, pasara lo que pasara, tenías una sonrisa enorme en la cara— empezaba a estar mustia y a estar apagada? Al final, con tantos médicos e informarnos se dio la mala noticia: El Alzheimer. Y entonces, como cosa de un chasquido empezaste a decaer más y más.

Ya no eras la mujer alegre que siempre ha existido, ya no eras esa abuela que siempre nos cuidabas y te preocupabas por nosotros. En ese momento todos cambiamos los papeles, ahora eras tú la que neceistabas ser cuidada por nosotros y que estuvieramos contigo y así fue. Estuvimos contigo día y noche, cuidándote, dándote lo que necesitabas, apoyándote cuando te ponías a llorar porque no te acordabas de algo o querías hacer algo que no podías, nosotros nunca te dimos de lado ni te tuvimos en un segundo lugar. Sabes que eras mi vida y siempre lo serás, y aunque tuviera que estar en el ordenador y con los ojos y los oídos pegados a ti, lo hacía, porque lo hacía encantada. Tú estuviste conmigo desde que nací, me cuidaste como una hija y me trataste como nadie y ahora me tocaba a mí cuidar de ti.

Los días pasaron & caíste enferma, pasaron más días y nos dijiste adiós. Aun puedo —y lo haré siempre — recordar como fue aquel momento, como me dijeron la noticia y como sentí que una parte de mí se había ido conmigo. Aun recuerdo como pasé esa noche entre abrazos y consuelos de la gente, pero es que nada podía consolarme, yo no quería ni podía creer que ya no ibas a estar sentada en tu sillón esperando a que yo llegara. No era posible pero con el tiempo y con mucho trabajo conseguí asimilar que te habías ido para siempre, al menos, físicamente.

Días posteriores a tu pérdida, subí a tu casa a hacer un trabajo en el ordenador porque yo no tenía y estaba sola, quizá fui un poco masoca o quizá era lo que necesitaba ,pero al entrar en esa casa todo se me vino abajo y me dirigí a tu habitación donde estaba tu cama, tu coqueta, tus mesitas de noche, tu baúl, el Cristo que tenías con velitas y con fotos, tu armario... Y me tiré en la cama, aun sentía tu olor y comencé a llorar como hacía mucho tiempo que no lloraba, lloré como una cría, con dolor y sufrimiento, yo te necesitaba y te sigo necesitando & estar allí era como estar más cerca de ti.

Han pasado cinco años y para mí parece que fue ayer. Aun te sigo llorando y te sigo recordando cada día, sigo recordando tu sonrisa, tu mirada tierna hacia mí, tus detalles cariñosos conmigo, tus momentos en los que cuando discutía con mi madre o mi hermano, me consolabas... Y ahora me duele no poder contarte cada día lo que me pasa... Me duele no poder decirte que aprobé la ESO, que me metí en el bachiller y lo aprobé, que aprobé selectividad y que me metí en la carrera que quería. Me duele no poder contarte que estoy enamorada, que ya tengo el futuro pensando con ese chico a mi lado y que seguro que al verme feliz lo estarías tú también, te hubiera caído genial, lo sé. Porque sé que para ti, lo que importaba era la felicidad ajena y si nosotros éramos felices, tú también lo serías. Me duele no poder contarte lo feliz que me siento cada día por tenerlo a mi lado...

Hacía tiempo que no escribía nada hacia ti & hoy creo que te mereces esto, aunque tú te lo mereces todo. Gracias por haber formado parte de mi vida & haberme dado y enseñado todo lo que has podido. Gracias por haber sido mi vida y por ser la persona que yo más he querido en mi puta vida. Gracias.

Te quiero & mucho, tu nieta.


8 oct. 2010

Miedos.

¿Qué hacer cuando la única persona que puede secarte las lágrimas o puede hacerte sacar una sonrisa estás igual o más que tú? ¿Qué hacer cuando sientes que se te escapa todo, que no puedes detener el tiempo y que ves todo de un color azabache? ¿Qué hacer cuando ves que conforme pasa el tiempo notas que haces las cosas peor y que solo tienes fallos? ¿Qué hacer cuando esos fallos joden a la persona más importante de tu vida?

Anoche sentí miedo. Un miedo que nunca había tenido, era una sensación de ver que se va todo, que se pierde todo & que en un instante todo lo planeado se iba a ir por el desagüe. Tuve un miedo voraz, hasta tal punto que por un momento preferí desaparecer a un mundo paralelo a este habiendo pulsado con antelación un botón de pause, para poder pensar, tranquilizarme y hacer de algún modo que ese miedo se me quitara. Pero no fue así. Alguien supo quitarme ese miedo, como esa persona sabe solo hacerlo. Supo hacerme entender que todo ocurrió por la tensión del momento, que esos miedos que tenía no era más que una mala pasada de mi cabeza. Y supo decirme exactamente esas palabras que hicieron que el miedo se fuera por donde vino sin hacer secuelas en mí.

A pesar de todo, a pesar de discusiones, a pesar de gritos, a pesar de pelearnos, a pesar de acabar hasta los cojones el uno del otro en los momentos más calientes —y hablo de peleas, obviamente—. Siempre tenemos un momento en que si sabemos que la otra persona está realmente jodida, intentamos —y ahora creo que hablo por mí— echar a un segundo lugar lo que sentimos para atender a la otra persona... A mí, a veces, y lo sabes, me resulta muy difícil hacer eso por mi carácter, por mi forma de ser... En cambio tú, siempre haces eso por mí & quizá en esos momentos es cuando más me doy cuenta de lo que tengo a mi lado & de que a lo mejor te mereces algo mejor —y no digo que lo piense ahora—. Pero habrá veces que tú necesites algo de mí que yo no sepa, no entienda o no pueda darte y eso es lo que más me duele por mi parte, el no saber o no entender que hay veces que me necesitas mucho y yo solo te doy una pequeña parte de mí.

Anoche me di realmente cuenta que si hay algo por lo que daría mi vida completamente, eres tú. Porque era solo pensar en que todo podía acabar o en que no iba a escucharte más decirme todo lo que me dices y todo se me caía en pedazos. Tanta tensión tensión acumulada, tanto llanto derramado...

Creo que lo que pasó anoche no debería volver a pasar. Igual que aquella poesía de Pablo Neruda, tendríamos que tener la nuestra propia que empezara por ejemplo:

Queda prohibida otra noche así,
el estar horas y horas sin hablar,
llorar hasta la saciedad
porque no vale de nada discutir.

Queda prohibido hablar sin pensar,
estar a nuestra bola y mirarnos con odio,
porque no podemos como ya sabrás
el uno sin el otro estar.

Te amo, cuchirripín.

7 oct. 2010

A esto se le llama Magia

Hoy ha sido un día extraño, la verdad. En 28 horas he dormido hora y media o así y es que me ha dado igual haber dormido tan poquito, no puedo, ni debo, ni quiero quejarme.

Fue una noche rara, extraña pero a la misma vez mágica y única. Hacía mucho tiempo —ya que hace poco que volví de allí— que no teníamos una noche así, donde reímos por tonterías haciendo el payaso ya fueran las 3 de la madrugada o las 6 de la mañana. Donde tuvimos nuestros momentos de rayadas por boberías y supimos ayudar al otro diciéndole las palabras correctas que hicieran que eso se esfumara en menos de lo que dura un parpadeo. Tuvimos momentos románticos donde nos dijimos cosas muy ñoñas & cosas realmente bonitas, donde nos dimos cuenta —más aun— de que estamos hechos el uno para el otro, que no existe uno si no está el otro, que somos como una balanza que hay que mantenerla estable, si uno no está o está apagado o fuera de cobertura la balanza pierde equilibrio y se cae.

Pienso, que no somos dos personas, o mejor dicho, somos dos personas con una misma alma o con un mismo ser, elegid lo que queráis. Porque lo que le pasa al uno, al otro le afecta. Si uno está feliz, el otro también; si uno esta triste el otro también; si uno se raya el otro hace de antónimo para sacar esa rayada inmediatamente. En conclusión, que lo que pasa por uno, pasa por el otro automáticamente ya sea para bien o para mal, pero estamos totalmente conectados.

Siempre pensé que nunca encontraría a la otra parte de mí que formara mi vida & me la alegrara cada día. Que me ayudase tanto a seguir adelante y a querer levantarme con una sonrisa de oreja a oreja cada día. A hacer que los problemas no tengan la importancia que suelen tener para mí & a ver la vida de colores si yo la veo totalmente negra. Eres capaz de comprar todos los botes de pintura del mundo para pintarme un cielo azul con un sol entero y un arco iris enorme cuando a mis ojos solo hay nubarrones negros con ganas de lluvia —como suelen estar mis ojos en esos momentos también—.

Con todo esto, solo quiero decirte que nunca pensé que mi vida la encontraría a 1014 KM de mi casa, que jamás pensé que tirarme a esa piscina que yo nunca quise ver si estaba llena o vacía era lo que tenía que hacer desde el principio sin haber dudado ni pensado en como iba a salir, aunque esa espera mereció la pena... Gracias a esa espera sé quien será el padre de mis hijos, el hombre con quien pasaré el resto de mi vida y con quien me haré ancianita.

Gracias por una noche en vela, por haber aguantado conmigo hasta que me "levanté" a las 7:15, por haber jugado al parchís conmigo, por haber jugado al chinchón... Simplemente, por estar ahí siempre que te necesito, y aunque a veces sea muy bocazas y diga cosas que duelen, en el fondo sabes que no lo pienso, que quizá me explico mal o que en el momento me caliento demasiado...

Por todo esto y más, te amo & lo siento por los errores que aún no cometí —o sí—.

6 oct. 2010

Reflexionemos

Tras una noche rara y acostarme cerca de las seis por no poder dodmir, me desperté hace ya casi una horita, obviamente con la cabeza como un bombo después de dormir mal no, lo siguiente. Así que ahora me chutaré café en vena & me tomaré una pastillita y estaré bien guapa. Mola esto de empezar las clases y al tercer día que no haya, podría ocurrir esto siempre, ¿no? No estaría mal, así se descansa un poco de madrugar que es lo que peor llevo...

Y sabemos que la vida tiene muchísimos obstáculos que saltar, como hablé en mi segunda entrada allá por junio, pero, ¿qué sería de la vida sin ellos? Pienso que a pesar de que eso nos joda en muchas ocasiones & nos tenga con la cabeza en vilo bastante tiempo, somos conscientes de que si queremos/podemos al final evitamos esos obstáculos y nos sale todo como queríamos. Nadie dijo que vivir o que la vida fuera fácil, siempre hay que luchar por todo, y pelear por lo que queremos, así que si nos vienen mil obstáculos ahora, ¿no somos capaces de saltarlos? ¿nos vamos a dar por vencidos tan pronto? Creo que no sería lo más lógico, pues, todo lo que se consigue con esfuerzo y sudor creo que es lo que mejor se gana y lo que se consigue con más ilusión... Así que solo queda esperar un poco, a saber, simplemente a saber, y respecto lo que sepamos en ese momento se buscarán alternativas para que podamos saltar esos obstáculos y lleguemos a la meta con una sonrisa y con mucha ilusión. No vale venirse abajo, no vale rendirse...

Y ahora terminaré con un fragmento de Pablo Neruda:

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Pablo Neruda


Y a ti, vida mía, decirte que si la distancia no puede con nosotros, nada puede con nosotros. Te quiero, gordito mío.

II

Una llamada telefónica a eso de las 16:00 de la tarde, ella acababa de llegar de la facultad.

-Hola, pequeña.
-¡¡Gordo!! ¿Qué tal?
-Bueno... se supone que tenía que ir al médico pero se equivocaron al apuntar mi cita, así que tengo que ir otro día.
-Vaya... bueno, al menos tienes otra cita. Estos funcionarios de hoy en día...
-¿Y tú que tal el día, golda?
-Bueno... algo agobiada, exámenes, lecturas, trabajos... Pero intento llevarlo positivamente.
-Va, Alexandra, que acabas de empezar no puedes agobiarte tan pronto, ¿no?
-Creéme, Hugo, tengo motivos para agobiarme, pero bueno...
-Habra que comprar litros y litros de tila tanto para ti, como para mí, a este paso.
Alexandra rompió a reír como cuando él le decía alguna que otra broma estando juntos, ella no pudo evitar recordar momentos de risa a su lado y se le escaparon lágrimas. Además, Hugo, que la conocía ya desde hacía ocho meses notaba en su voz si le pasaba algo.
-Te echo de menos...
Un silencio se apodera de la conversación y Hugo lo rompe.
-Nena, ¿qué pasa?
-Lo que te he dicho. Te necesito aquí.
Alexandra llora en silencio mientras oye la respiración acelerada de Hugo.
-Pequeña, sabes que pronto nos vamos a ver, que te comeré a besos y que te besaré como nunca, así que no hay que preocuparse, ¿vale? Que te pones mu fea cuando lloras...

[...]

5 oct. 2010

Modificaciones & tú

Como podéis ver he decidido cambiar el diseño del blog, desde el principio lo quería de este estilo pero siendo muy torpe no sabía como se hacía. Una amiga intentó arreglarmelo con html pero era muy chungo, así que hoy trasteando un poco con mi novio, lo cambié. El banner es producto de mi novio, más mono él. Y la foto de debajo producto mío, como pueden observar es más cutre...

Hago esta entrada porque creo que mi niño se merece una mini dedicación ya que a veces me replanteo de donde saca tanta paciencia para aguantarme. Cuando discutimos siempre levanto la voz y aun así ahí está aguantándome, supongo que me querrá algo, aunque solo sea un poquito. Cuando no llevo la razón —que casi nunca suele llevarla— quiero tenerla & me empeño en tenerla y aun sabiendo que no la llevo me encabezono en que sí por tal de no comerme mi orgullo. ¿Pedir perdón? Contigo se me ha convertido en algo normal, ya que estoy metiendo la pata día sí y día también aunque hay veces que se haga daño y eso no sirva para arreglar la situación. Cuando me mosqueo/enfado/cabreo por tonterías que a mi parecer son importantes siempre estás ahí para intentarme bajar del burro, hacerme pensar de otra forma e intentar que yo vea que lo que ocurre solo es un granito de arroz, no una montaña, vamos, básicamente me gradúas la vista en estos momentos, igual que cuando veo todo con pesimismo.

Y dejando a un lado mis defectos contigo también tengo cosas buenas, ¿no? Si no, ¿qué haces conmigo? Supongo que soy buena persona, aunque a veces un tanto hija de puta —no contigo, obviamente—. Suelo ser graciosa o payasa, como quieras definirlo e intento estar de cachondeo todo el rato, diciendo tonterías, haciendo el tonto o, simplemente, poniendo caras raras. También, intento animarte cuando estás mal con burlas & bromas, y escucho cuando tienes un problema. Confías en mí como una amiga, aparte de novia y me cuentas todo lo que te ocurre, lo que haces, lo que te pasa, como te sientes, etc. Me gusta saber todo de ti y lo sabes. Tengo un humor irónico que a veces te cuesta entender pero con el tiempo lo has conseguido más o menos, supongo que no soy fácil. Siempre te lo dije: "Soy una chica rara & complicada" pero aun así apostaste por mí.

Finalizando, que como todas las personas tenemos defectos & virtudes y yo la que más, no te lo voy a negar, tenemos que entendernos para que esto funcione, porque ya van ocho meses a tu lado, con esa distancia, con peleas, discusiones, alegrías, llantos... Con miles, miles & miles de emociones que hemos sentido tanto buenas como malas & nada ni nadie puede con esto que estamos construyendo, aún nos faltan muchísimos pilares que poner & muchos ladrillos que colocar pero juntos podemos. Nunca nos ha salido nada mal y no nos va a salir.

Te quiero,
te quiero,
te quiero,
te quiero
y
te quiero.

I

Abrió los ojos en la oscuridad de la noche, no quiso saber la hora, pues, para ella el tiempo en ese momento era lo de menos, los segundos pasaban como minutos, los minutos como horas, las horas como días, los días como semanas...

Tumbada boca arriba, giró su cabeza hacia su izquierda y solo había silencio. No estaba esa silueta ruidosa durmiendo con la que había dormido días atrás, tampoco había sábana ni edredón de sobra para quitar, ni un brazo le rodeaba el cuerpo mientras dormía y soñaba con él. No había más que silencio y ella. Alexandra siempre había estado acostumbrada a dormir sin ruidos y con silencio, pero desde hacía un tiempo eso le molestaba, ella quería ruido y más ruido, quería escuchar el crujir del colchón cuando él se levantaba, quería escuchar el crujir de la puerta cuando la abría o el "tintineo" de una cuchara en un vaso con café al amanecer.

Pero no había nada. Solo silencio.

Cerró los ojos para imaginar que no estaba sola, lágrimas recorrían sus mejillas, cual cascada en un denso bosque, como si fueran a caer al vacío. Se acomodó esperando que ese brazo que tanto anhelaba la rodeara y la protegiera pero nunca llegaba y ahogándose entre lágrimas el cansancio y el sueño se apoderaron de ella mientras susurraba un nombre: Hugo.

4 oct. 2010

Estructurando mi vida

Hoy ha sido el primer día de la facultad... Para quien no lo sepa estoy en tercero de Filología Hispánica con algunas de segundo, pero, time to time, todo a su tiempo. Solo hemos dado dos horas y algo mal contadas, pues, al ser el primer día no han dado mucha caña aunque nos han dicho información y cosas que hacer durante el curso y ya me he visto agobiada, pronto empezamos, pero bueno, soy así, no puedo cambiar. Intento empezar el curso con optimismo y con felicidad pero cuando empiezan a hablar y hablar y hablar todo se viene abajo y solo piensas en que no puedes con el curso, pero supongo que si puedo, si no... ¿Qué hago ahí metida? En fin, solo espero que todo salga bien y apruebe todas las que estén en mis manos.

Lo malo de empezar el curso son los horarios & toda esa mierda que hace que me "separe" más de ti, por las mañanas no estoy en casa, estoy en clase. Por las tardes, de momento las tengo libre hasta que no empiecen a mandar lecturas, deberes, prácticas —que me las estoy viendo en gramática— o esas visitas a conferencias & congresos... Me esperan dos buenos meses de octubre y noviembre entre materias, deberes y tonterías...

Y eso me provoca algo de miedo. Sé que esto lo sabemos desde que empezamos que cada uno tiene su vida, que es normal que con las clases disminuya nuestra comunicación, pero ahora mismo solo dependemos de mí, por así decirlo, que soy la que hace cosas... Cuando pase un tiempo y tú tengas que trabajar, ir al gimnasio, que yo vaya al gimnasio, más todo lo mencionado antes y más salidas con amigos tanto tú como yo, vamos a disminuir mucho nuestras horas de conversación, pero supongo que eso no afectará a lo nuestro, aunque joda que de estar hablando mil horas al día pasemos a un par o tres como mucho. Se hará algo jodido pero, supongo, que todo tiene su recompensa para que el día de mañana podamos tener un futuro juntos con algo de economía & poder vivir por nosotros mismos. A pesar de pensar así, me da miedo que esto pueda afectar & que te canses de que al estar haciendo cosas no podamos hablar tanto, de que si salgo, de que tenga deberes, estudiar... Supongo que solo serán "paranoias" mías pero no hago más que comerme la cabeza desde que sé todo lo que hacer.

Igualmente, ahora me provoca algo de inquietud lo que ocurre a final de mes, te quiero tener a ti a mi lado, que ese día tan importante seas tú el primero en decirme "Felicidades" con un beso en los labios y un abrazo que me rompa, & tengo miedo de que no pueda suceder, o que lo que teníamos planeado/pensado no salga tal y como imaginábamos... Ahora solo tengo miedo, pero supongo que también me afecta el que estoy medio "zombie" porque empezamos a madrugar & a acostarse tarde —aunque prometo que solo ha sido anoche—.

Solo dejarte claro que eres mi puta vida, que te echo de menos más de lo que pensaba, que necesito tus besos, tus caricias, tus abrazos, que echo de menos hasta cuando discutíamos o cuando estábamos cinco minutos sin hablarnos porque al menos estábamos uno al lado del otro y sabíamos que tarde o temprano uno de los dos cedería e iría a abrazar al otro. Anoche fue mi segunda "noche" que dormí sola y aun soltaba lágrimas antes de dormir y dejar el mundo durante unas horas, es algo que siempre he pensado, que el dormir es bueno porque te ayuda a no pensar y si tienes problemas o asuntos que te angustian no te atormentan durante unas horitas. Y, quizá, por eso siempre me ha gustado dormir para olvidar lo que me angustia. En estos momentos es lo que más me gusta, pues, no dormir me hace pensar en que no te tengo a mi lado y que te echo demasiado de menos, y cuando despierto en la noche y miro hacia mi izquierda no te veo y no puedo quitarte las sábanas, ni el edredón, ni empujarte...

Quisiera por un puto instante que te metieras en mi cabeza y notaras lo que me haces sentir cada segundo y a cada instante, quisiera que fueras capaz de entender que cuando lloro aunque sea de tristeza es al mismo tiempo de alegría. Quisiera que nunca me abandonaras, que me abrazaras hasta llorar juntos & que nunca olvidaras todo lo que siento por ti.

Gracias por todo estos días, por perder tu tiempo conmigo, por quererme & por nunca tirar la toalla por mí. Te amo, gordito mío.

3 oct. 2010

Reestableciendo mi vida...

Suponía que esta despedida no iba a ser tan dura ya que en menos de un mes te tengo otra vez conmigo, pero se me ha hecho demasiado dura, puedo decir que incluso más que la última. Pensaba que conforme pasara el tiempo nos hacíamos a la idea poco a poco de que esto es algo más en nuestra relación pero veo que no, que pasa al contrario cada vez que nos separamos es como si algo me desgarrara por dentro y no me dejara seguir. Pero como dije una vez, y dos, y tres: Prefiero llorar una semana nuestra separación a no estar un puto minuto contigo.

Ahora toca volver a la normalidad, aunque sé que a mí, personalmente, me costará... Me costará a acostumbrarme a vivir "sola", por así decirlo. Acostumbrarme a no tener a nadie a mi lado cada vez que hago algo, que quiero ir a algún lado o, simplemente, que veo la tele o me fumo un cigarrillo. Pero, sé que pronto, más de lo que creemos eso cambiará y podremos estar juntos siempre, porque daría lo que fuera por tenerte conmigo, sea donde sea, porque estoy completamente segura y es que eres el hombre de mi vida, eres el padre de mis hijos, y mi vida entera. Lo eres todo y más. Y, sé que me repito, sé que siempre digo lo mismo pero cada vez que lo digo lo siento más y más...

Lo último que quiero es que tú te sientas mal por verme mal, pero estamos los dos igual, quizá tú delante de mí por no verme mal lo disimulas, pero yo, por más que lo intento, no puedo y supongo que es bueno demostrar los sentimientos y como te sientes...

Gracias por estos 12 días, por ser mi vida, por ser mis motivos de reír y de llorar al mismo tiempo, por darme tanto en "tan poco tiempo", por haber confiado en mí y haber apostado por mí... Por quererme, por abrazarme cuando lo he necesitado, por no importarte que llene tu camiseta de lágrimas y mocos cuando me daban bajones... Gracias por existir y ser mi vida, gracias.

Te amo, más que a mi puta vida, porque tú, eres mi vida, que te quede claro.