28 nov. 2010

Pues eso.

Hace nueve días que no actualizo, quizá porque no tenía ganas, quizá porque no he tenido tiempo o quizá porque no tenía ningún tema en concreto para hablar, así que hoy, después de casi diez días me digno a actualizar y va a ser una actualización dedicada, una actualización dedicada a mi vida, sí, a mi vida que eres tú.

Faltan solo, y digo solo porque lo veo muy poco tiempo, 27 días para que yo me levante temprano, termine de preparar mi maleta, me duche, me vista, coja un coche con mis padres y me lleven al aeropuerto. Me dejen allí motada en mi avión con rumbo a Barcelona y allí a esperar a coger otro avión con destino Oviedo, entonces saldré con mi maleta —la cual no tengo todavía— y con mis veinte capas de ropa para no morirme de frío allí y allí estarás tú, ¿cómo? No lo sé, pero sabiendo cuales son mis preferencias en tu ropa y sabiendo cuales son mis preferencias en tu estilo, creo que puedo hacerme una idea de como aparecerás, aunque ¿sabes lo que te digo? Que me da igual como aparezcas, como si apareces en pijama o apareces vestido de Rey León, solo sé que cuando pise tierra firme allí y recoja mi maleta, me faltaran escasos segundos para estar contigo y entonces te veré y me verás y desearé correr hacia ti, cosa que imagino que haré y entonces en ese puñetero momento te abrazaré como si fuera el último abrazo que nos demos, y te besaré como si hiciera años que no tengo tus labios junto a los míos. Luego te miraré y te diré como siempre: No me creo que esté contigo... Porque, ¿sabes una cosa? Aun no me creo que estuviera en Madrid contigo, ni que fueras a Málaga en mayo, ni que pasara todo el verano contigo, ni que en septiembre pisara tus tierras, ni que en mi cumpleaños vinieras a Málaga... No me creo nada y creo que nunca asimilaré cuando te veo.

Serán unas navidades únicas para mí, pues, será con mi vida, será contigo con quien pasaré 17 días. Donde reíremos, donde nos abrazaremos, nos besaremos, nos picaremos, sí, nos vamos a picar, pero sobre todo lo haremos juntos. Todo lo que pase, será juntos, si nos picamos o nos enfadamos, sabemos que con mirarnos, darnos un abrazo y/o un beso lo arreglamos porque no estamos para perder tiempo con disputas absurdas. Nos haremos millones de fotos, engordaremos juntos comiendo porquerías navideñas, me enseñaras los adornos navideños de algún sitio de allí, me llevarás a alguna zona que haya nevado para verla sí o sí. Jugaremos al billar juntos, también a la diana que hace de tendedero de tu casa...

Es que no sabes las ganas que tengo de verte, de abrazarte, de que me digas que me quieres, de quedarnos atontaos mirándonos, de estar tiraos en el sofá haciendo nada pero juntos, de dormir abrazada a ti porque tengo frío, de que me preguntes que quiero para desayunar, de que salgamos por ahí con tu familia, de estar con tu madre, de ir a hacer recados para tu madre, de que preparemos bolsas de pasta, de que me hagas croasanes de jamón y queso, de que te diga: Chema, tengo frío y simplemente me abraces...

Te amo, te amo muchísimo, eres todo y más. Eres lo mejor que me ha pasado en mi puta vida. Eres todo lo que yo he estado buscando durante tanto tiempo. Eres el hombre de mi vida, la persona con quien quiero pasar toda mi puta vida, eres la persona con quien quiero buscar un piso, con quien quiero ir a IKEA a buscar muebles y que luego los montemos juntos, con quien quiero ir a comprar, con quien quiero echar la RENTA... En fin... No imagino un mundo sin ti.

Y a veces me pregunto, con qué pasaba yo mi tiempo antiguamente cuando no estabas tú, como pasaba las tardes muertas... Claro que antiguamente solo cogía el ordenador cuando me lo dejaba mi hermano y no tenía ordenador propio hasta que empecé contigo, pero igualmente... Ahora mismo cuando no estás solo deseo tener un mensaje en el tuenti, una llamada o algo que me diga cuando vas a volver y hasta entonces no dejo de mirar la hora pensando en que vuelvas y en que hablemos juntos.

En fin, solo eso, que te amo.


19 nov. 2010

IV

—Camisetas, sudaderas, ropa interior, vaqueros, bufandas, chaquetas, el pijama, maquillaje... Creo que lo llevo todo. —Cierra la maleta y va hacia su portátil, tiene puesto el micrófono y la web cam. — Ya está todo listo, Hugo.

Él, mirándola esimismado, —¿Seguro? —Sonríe y apoya su cabeza sobre una mano sin quitar la mirada de ella. —¿No sería más cómodo que mandaras el armario entero?

Ella agacha la mirada sonriendo, la levanta y lo mira.

—Si tengo frío allí, puedes prestarme tus sudaderas, ¿no? —Finge dar pena.

—No sé... Creo que no. —Le saca la lengua y le guiña.

Alexandra lo mira y no puede evitar sonreír, a pesar de sus burlas y sus tomaduras de pelo para chincharla. Es demasiado para ella, ese chico desde hace nueve meses y medio se ha convertido en lo primero de su vida y sabe que nadie podrá quererlo como él y que nunca podrá querer a nadie como lo quiere a él.

—Bueno... pues entonces tendré que buscar a alguien, como tu madre, ella me quiere, tú no...

Hugo pone los ojillos entrecerrados pero sabe que en el fondo nunca nada podrá apagar esa llama que hay en él y pese a todo acabarán de la manita siendo viejecitos.

—¿De verdad piensas que no te quiero? —La mira serio pero con un fondo tierno. —Pues ahí te equivocas, si no te quisiera tanto príncipa...

Ella sonríe y lo mira.

—Un segundo, gordi, me llaman.

Desaparece de la ventana del ordenador y aparece minutos después.

—Ya está preparada la cena. Me iré en breve...

Hugo la mira y se percada de que aún no le enseñó lo que se había puesto en Nochebuena.

—Espera... Antes de irte, déjame verte.

Ella se levanta, enfoca la cam hacia su habitación desordenada y se pone delante de la cámara.

—Estás preciosa, mi niña...

Alexandra se sonroja y se acerca al portátil.

—Tengo que irme...
—Está bien, luego te llamo, ¿vale?
—De acuerdo... Te amo, princeso.
—Y yo a ti, príncipa.

18 nov. 2010

Solín apareció

Hoy el día se pinta bastante bien, sí, por fin puedo decir que tuve un día de colores y no de negro y toda la gama de grises. Parece ser que lo de ser apática solo era ayer y no hoy, y espero que dure, no me apetece sentirme como ayer ni que la gente tenga que aguantarme como ayer, pues, aunque no lo parezca a mí también me jode sentirme así porque me gusta mi carácter bueno, por así decirlo, no mi carácter asqueroso y odioso el cual odia todo el mundo y yo la primera.

Podemos comentar que quitando el incidente del medio día —pero, ¿qué pasó? Ya ni me acuerdo...— lo demás del día ha estado bien.

Y ahora volveré al tema que todos estos años atrás he odiado y este año deseo: Navidad. Vamos a ir por partes, digamos que en navidad se comprenden los siguientes elementos: Nochebuena, el día de Navidad, Nochevieja, Año Nuevo & Reyes. Vale, después está el alrededor, es decir, adornos navideños, comida navideña, anuncios navideños y podría seguir así hasta mañana... Pero este año, me apetece esos días, no por el ambiente sino porque el día de Navidad estaré en un avión montada hacia Asturias, y es que los días anteriores estaré atareada buscando ropa para Nochebuena, buscando regalos, pensando qué llevarme y qué no llevarme, comprando cosas necesarias para estar allí, etc, etc. Y no sé, me resulta un poco mal por mis padres tener este pensamiento como si no los valorara, pero creo que ellos entenderán porque este año tengo ganas de que sea navidad y creo que mis padres estarán contentos de que este año no esté mustia ni decaída, sino, alegre y feliz por pasar una navidad diferente y una navidad que me haga evadirme de mis navidades amargas.

Así que solo me queda esperar a restar días del calendario, el cual será sustituido próximamente cuando me regalen el del año siguiente, y esperar yendo cada día a clase, teniendo las tardes desocupadas más que por ti y por cosas de la uni pero en casa, donde tenga la estufa, el pijama, la bata y esté calentita para poder afrontar la tarde.

17 nov. 2010

Apatía

Llegada a casa más pronto de lo pensado, pues, me salté la última conferencia, no había nada de ganas de escucharla, además que ya apetecía ir a clase, aunque me quedaron cosas pendientes con mi pequeña zorrita —ella me entenderá...—. Así que aquí ando, disimulando por casa que estoy de lujo y que todo me va bien, cuando por dentro me siento algo rota y rota en el sentido de que llevo unos días apática, que cuando anochece y lo veo todo oscuro me siento así, y aunque pueda parecer un pensamiento pesimista... lo es, para que andarnos con rodeos... Además como escuché en una poesía de uno de los poetas que vinieron a hablar en clase de poesía: No soy pesimista, simplemente me baso en atribuir la realidad a mis pensamientos. Llevo unos días en los que lo único que quiero es llegar a casa y evadirme de la realidad, de la vida, del mundo... De querer desaparecer o acostarme y no levantarme hasta navidad... No sé, ahora estoy en una racha en la que me da igual todo y no tengo motivación por casi nada, que todo me sienta mal y que a veces, sin venir a cuento, me gustaría sentarme a llorar.

Hay que añadir que, cuando estoy cansada y duermo poco, el carácter se me transforma exageradamente y entonces empieza todo lo mencionado antes... Menos mal que mañana no iré a clase por la mañana, tengo que quedarme estudiando para un examen del jueves y además, tengo médico... Al final la semana no está siendo tan cargante, pues, de cinco días solo iré tres por la mañana, pero igualmente, me siento asqueada. En fin, como dicen los muñequitos de los sims cuando terminan una semana: Esta semana ha sido regular, espero que la próxima sea mejor. Pues algo así pensaré el domingo cuando termine, aunque claro ya no tengo la excusa de poder faltar para estar durmiendo y evadida del mundo. Ahora mismo, me gustaría buscar una razón que me motive a querer sacarme la carrera porque este curso estoy muy desmotivada, en fin.

Creo que eso es todo, un pedacito de mí traducido a letras.

III

—A veces, he dudado sobre el amor y esas tonterías acerca de los enamorados —dijo Alexandra mientras lo miraba. —A veces, he tenido la sensación de que eso nos lo han impuesto esas películas absurdas de Disney y esos dramas románticos en los que tienes que llorar al final gastando millones de clínex.

Él la miraba con atención, cada gesto mientras hablaba, leía de sus labios y no perdía detalle alguno de cada palabra.

—A veces, he tenido la sensación de que el amor no estaba hecho para mí… —lo mira —Ya sabes, que yo no soy (era) nada romántica, ni me gusta(ba) estar amarrado a nadie por miedo al daño y soy (era) muy independiente. Además de que me agobié enseguida, y al principio me sentía muy amarrada… Pero supongo que el tiempo hizo lo suyo…
— ¿Tú crees? —Le preguntó.

Ella lo miró con esa sonrisa que tanto iluminaba la vida de ese muchacho, los ojos le brillaron cual niño pequeño la mañana de Reyes Magos para ver sus regalos. Creo que no hizo falta más para responder esa pregunta, aún así, ella respondió.

—Yo creo que ahora mismo no hay nada ni nadie que pueda darme lo que tú me das… Me parece que has conseguido amarrarme pero bien, has conseguido que me vuelva muy dependiente que no del todo, no te ilusiones tampoco —le acarició la mejilla a Hugo. —Y, sobretodo, me has enseñado que el amor existe realmente, que simplemente tuve baches hasta encontrar lo que yo me merecía, que no cambiaría por nada del mundo lo que tengo ahora y cómo me siento. Es… es… —lo miró— Es algo que hay que sentir para entenderlo.

16 nov. 2010

Otra noche más...

Las cosas cuando salen torcidas es que tienen que salir torcidas, no hay más. A veces pienso que soy demasiado quejica o que todo me afecta demasiado pero tampoco veo normal algunas actitudes de ciertas personas de la familia cuando tú llegas deseando de estar en casa y poder descansar. En muchas ocasiones uno se pregunta porqué no se es tan cariñoso con la familia y en estos momentos es cuando te das cuenta que lo último que quieres es estar sentada en el sofá viendo como tu padre cambia de canal cada 2x3 y tu madre se sienta cabreada por un día más de vida estresante a leer el periódico... Y ahí piensas prefiero evadirme en mi mundo —es decir, mi habitación— aunque sea viendo el techo o pensando en nada, al menos no tienes que aguantar caras largas y tener miedo a decir algo por como se lo puedan tomar, ¿no?

Ojalá pudiera tener la suerte de desaparecer del mundo o, mejor dicho, de mi entorno familiar durante unos días cuando quisiera, pues, estar aquí parece que tampoco sirve de mucho. Luego van diciendo que me echarán de menos en navidades. ¿Seguro? Yo creo que se quitarán un gran peso de encima si ven que hay una menos dando el coñazo...

Una noche más & subiendo. ¿Qué me deparará la noche de mañana? En el próximo capítulo...

A ti, gordi, gracias por aguantarme un día más... Te quiero. Y a ti, Emeli, sigue con esos textos que gustan tanto & se iluminan los ojos al poderlos usar para leer tales maravillas, gracias, igualmente.

Cuestión de asimilación —otra vez—

Después de una noche realmente extraña, rara, agria y dulce a la vez esta mañana decidí tomármela libre, sé que no debería, que tengo cosas que hacer y que tengo mis obligaciones pero me lo he permitido y a quien no le guste que mire para otra parte. Esta mañana amaneció el día soleado y con frío, se nota que el invierno está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, para mí no es que haga un sol espléndido, es un día más de esta semana interminable e incomestible, esta semana que se te hace muy cuesta arriba y no sabes como llegarás a terminarla.

Sé que no debo quejarme, como comenté ayer y que yo era consciente de todo ello cuando decidí asistir a este precioso y maravilloso congreso, sin embargo, no es el congreso lo que me jode, no es el estar todo el puñetero día allí metida, no es el tener que escuchar conferencia tras conferencia... No es nada de ello, es el hecho de que todo ello conlleva a llegar cansada a casa sin ganas de aguantar a nadie, sin ganas de aguantar que alguien esté peor o mejor que yo, sin ganas de que me vengan con tonterías a calentarme la olla, sin ganas de que te pregunten por todo. Solo quiero tranquilidad, quiero relajación, quiero estar durante un par de horas en mi mundo y con quien yo quiera en él sin que gente ajena a mi mundo pueda estorbar o molestar.

Quiero llegar a casa y cambiar de mundo, quiero irme a un mundo solo para ti y para mi, quiero ir a ese mundo donde reímos hasta que uno de los dos cae rendido por el cansancio propio, o hasta que te "enfadas" porque no me quiero ir a dormir ya que madrugo al día siguiente; quiero estar contigo hasta que las estrellas decidan que es hora de dormir y nos obliguen a nosotros a hacerlo; quiero conversaciones contigo con risas, con tonterías y con momentos en los que nos quedamos sin hablar pero estamos ahí. No quiero llegar cansada y soltarte cuatro borderías que tú tengas que aguantar sin tener culpa alguna mientras yo me quedo más pancha que ancha.

Quizá lo que más se me hizo ayer jodido fue que de hablar contigo 3 veces en toda la tarde momentos de 10 minutos como mucho, cuando llegué a casa fue cuando más te necesité pero no estabas, y tuve que tragarme todo lo que me pasó —que fueron tonterías pero en ese momento me afectaron—. Sin embargo, pensé que una conversación contigo quitaría todas mis penas, pero solo pude abrir el grifo cuando me llamaste, pues, no me sentía bien ni estaba agusto en ese momento. Hubiera dado lo que fuera porque en ese momento no me hablaras, no me dijeras ni una puñetera palabra y que todo eso estuviera transformado a un abrazo tuyo como aquel día que me enteré que suspendí y me abrazaste fuerte como diciendo: "No te preocupes, mi niña, mientras yo esté contigo nada saldrá mal". Me sentí protegida y cuidada en ese momento como una niña recien nacida que no sabe nada del mundo.

Espero que la noche de hoy no sea tan desagradable como la de ayer aunque se pinta igual o peor, así que, creo que tendré que echar paciencia o tendré que autoconvencerme que no es para tanto esta situación que sin embargo me oprime y me hunde cada noche cuando llego a casa y veo que es un día perdido sin haberlo aprovechado contigo.

15 nov. 2010

Mi mundo utópico

Texto subido a petición de Mary, pues, quiero invitarla a un lugar así conmigo, para borrar y quitar esa monotonía & esa rutina que tanto le acecha últimamente:

He encontrado un lugar donde poder refugiarme si necesito soledad. Allí todo es perfecto según mi criterio. No hay dolor, no hay lágrimas, no hay nada oscuro ni tenebroso. No existen los miedos, no existe el odio, ni el rencor, tampoco el orgullo. Solo oigo risas. Veo rostros iluminados entre el gentío, rostros que brillan diferentes y dan buenas vibraciones. Esos rostros que te invitan a estar con ellos, que no se quejan por nada, pues, en ese sitio, no existen los sentimientos negativos.

Me siento protegida contra el dolor, me siento bien. Me gusta ese lugar, allí tengo un hogar o algo similar , puedo tirarme en un enorme sofá o dar vueltas por una calle solitaria mientras el cigarrillo se consumen en mis labios o en mis dedos sin pensar que alguien pueda hacerme daño, no puedo pensar eso, no existe ese sentimiento allí.

Necesito ese lugar, no para siempre, porque hay veces que, puede sonar a masoquismo, quiero estar en esa realidad cruel y malvada; y cuando tenga miedos o necesite soledad, ir a ese mundo que me permite volar sin quejas ni reproches.

Es un lugar demasiado idílico, sería mi mundo utópico, pero ¿quién nunca ha deseado que exista tal lugar? Sigo pensando que algún día lo encontraré, encontraré ese lugar solo para mí pero será mi secreto.


No me aguanto ni yo

Hasta el viernes día 19.11.2010 me toca estar desde las 8:30 de la mañana hasta las 20:30 más o menos en la facultad, por un bonito congreso que es por la tarde por el cual todavía pienso que no sé por qué cojones me apunté, pero ya de perdíos al río. ¿De qué me sirve quejarme? ¿De que me sirve quejarme de tirarme una puta tarde oyendo nada para un punto en una asignatura y dos de libre configuración? En fin... Yo, como siempre, con lo inconformista que soy, pues, no me queda otra que joderme y aguantarme ya que lo he decidido yo y nadie tiene culpa de ello, y como tal debo comerme mi mierda, por así decirlo y amargarme solita. Porque para oír quejas de: "Yo llevo desde las 6 de la mañana levantada y no me quejo", "Nadie te ha obligado a meterte para que estés así"... Pues para ello, ala, a callarme y a comérmelo solita.

Y para puto colmo, en mis momentos de aburrimiento jugaba a los SIMS y ayer me quitaron la pantalla del ordenador de sobre mesa porque a mi hermano se le rompió la suya. Así que nada, solo me queda mirar lo bonita que es la puta pared o el fondo de escritorio del portátil, pues, el aburrimiento que me da, no me lo da nadie.

Así que creo que hoy lo mejor será acostarme pronto porque total, para lo que hago despierta, que es derrochar borderío y "asqueo" pues me duermo y así nadie me aguanta ni nadie me soporta y a tomar por culo todo.

Y sí, hoy esta actualizació es un medio de desahogo, pero, ¿que queréis? Es llegar a casa con ganas de descansar y amargarme, pues, nadie comprende que pueda ponerme borde de un momento a otro.

9 nov. 2010

Es tan bello abrazarte aquí...

Hacía tiempo que había escuchado una canción de Laura Pausini, sin embargo, nunca entendí la esencia de esa canción, tuve dudas acerca de ella pero hoy después de mil años al escuché y ahora la entiendo a la perfección. Para ser sinceros me encantaba la música y el ritmo de esa canción pero al no entenderla me resultaba un poco chocante, ahora que me gusta todo creo que se merece una mención.

A mí, me ha recordado a mis momentos en los que mi abuela estaba sentada en el sofá y necesitaba ayuda para todo —verano de 2005—. En esa época había que echar la llave siempre en casa, no se fuera a ir; había que tenerla vigilada si iba al baño no se fuera a encerrar en el baño y tuviera mi hermano, como una vez ocurrió, que entrar por la ventana pequeña que da al lavadero para abrirle; había que ayudarla a comer, pues, el uso simple de un tenedor lo olvidó además de que se le olvidaba cómo comer y no es broma, había que decirle que masticara para que tragara la comida. Además de que había que vigilar que no se le ocurriera tirar la comida o esconderla y fingir que se la había comido. Y, sobre todo, había que darle mucho cariño, no enfadarse con ella, había que apoyarla aunque hiciera las cosas mal, ella nunca hacía nada a malas queriendo, pues su enfermedad le obligaba a ello.

Ella siempre fue una persona que lo daba todo por todo el mundo, siempre tenía una sonrisa disponible para todos ya fuera mi madre, mi hermano, mi padre o yo —por no mencionar a todo el mundo—. Cuando iba por la calle daba gusto ir con ella, saludaba a la gente con mucha alegría y si la saludaban a ella se les notaba que la saludaban con mucho cariño porque ella lo derrochaba...

Entonces, diciendo esto... ¿cómo es posible que haya gente que sus propias madres, padres o abuelos lo dan todo por ellos y a la mínima de cambio son capaces de meterlos en una residencia, verlos por navidad y, como no, deseando su herencia? A mí me es imposible pensar así respecto a mi abuela, la antes mencionada, o a mis propios padres. Me resulta desagradable que alguien haga eso por otra persona. Y sé que hay circunstancias en los que son "porculeros" desde siempre, entonces, en ese sentido desde siempre se les tiene que marginar, pero si siendo jóvenes eran adorables, ¿porque al ser más mayores, o sea, ancianos que todo les cuesta más trabajo, que solo quieren ayudar y que solo quieren ser de provecho, se les tiene que dar la espalda?

Yo recuerdo, cuando mi abuela, con su enfermedad hacia muchas trastadas... Era imposible dejarla sentada en un puñetero sofá toda la tarde, solo quería ir a la calle & cuando iba a la calle, solo quería volver a casa. En los momentos que estaba en casa, a veces me encargaba yo de cuidarla y más de una vez alguna que otra voz más alta salió de mi boca por no hacerme caso, la paciencia nunca fue mi fuerte & creo que ella no se merecía eso. Cuando ocurría eso, rápidamente la abrazaba y le pedía perdón, ella no entendía y me decía que no pasaba nada...

En fin, espero que esta canción les guste a los que leáis esto y tengáis muy en cuenta esto, cuando alguien mayor os necesite si ha dado la vida por vosotros, no les deis la espalda, ellos solo quieren vuestro cariño y comprensión, hay que saber entenderlos y quererlos.


8 nov. 2010

Veinticinco de Diciembre, fun, fun, fun...

Empezamos bien la semana, señores... Teniendo en cuenta que las asignaturas de hoy eran importantes, pues, en una pasan lista y en la otra era prácticas, debía de haber ido pero no, la menda lerenda cuando ha abierto los ojos en un momento de desconcierto ha dicho: "Parece que he dormido mucho, dudo que sean las 6 y algo o las 7 y algo..." Y en efecto, eran las 11:29... Y ya para una puta hora mientras me arreglo y tal, ¿para que voy a ir? Buena pregunta... Pues nada, eso de querer ir todos los días y ponerme al día con todo, a la mierda se va... Y con eso, viene que mi madre si se entera me embronca, y que todo es una gran mierda... Paso de amargarme, o pensar en que hoy no fui porque es absurdo, ya no tiene solución pero igualmente me jode, así que nada... A fingir que fui a clase aunque sea un par de horas y a ver si esta vez cuela.

Por otra parte, cambiando de tema, diré que ya tengo los billetes para navidad... Serán unas navidades únicas, especiales y diferentes, pues, desde hace 5 años para mí la navidad pasó a un segundo lugar: lo que era una reunión familiar donde se contaban anécdotas y te reías por todo pasó a ser una cena con ropa arreglada, maquillaje arreglado, peinado arreglado, comida diferente y programas de navidad de fondo. Lo que era el comerte las uvas y desear un feliz año nuevo pasó a ser un comerte las uvas rápidos y que no te atragantes, echar un montón de lagrimitas y felicitar a todos teniendo a una persona en la cabeza. Y así durante todos los años.

Quizá por ello es por lo que rechacé la navidad desde hace cinco años, porque de hacer lo de siempre con esa persona, a de repente, hacer lo mismo sin esa persona, simplemente, cambiando el lugar de la cena, o cambiando el asiento en la mesa yo no me logro acostumbrar. Y si por mi fuera, cenaría una pizza de Tarradella con el pijama viendo alguna serie y acostándome pronto. Quizá también, es por lo que el pasado año, al menos, "me mosqueé" cuando en Nochebuena no salí, porque si es una noche "especial" por así decirlo y se suele salir, yo, que odio esa noche, y que quiero que pase lo más pronto posible, y a ser posible durmiendo o pasándomelo bien para tener la mente ocupada, si son las 2 de la mañana y yo estoy en mi casa arreglada hablando con mi familia como hacíamos años atrás pues solo hace comerme la cabeza.

Teniendo en cuenta que antes de esos cinco años, mis navidades eran muy diferentes, al menos para mí: Me tenía que arreglar temprano, pues, teníamos que ir a casa de mi abuela —vale, ella vive en el bloque de enfrente pero yo quería arreglarme lo más pronto posible para ir lo más pronto posible para estar con ella—. Mi madre empezaba por la mañana a prepararlo todo, y por la tarde/noche entre mi padre, mi madre, mi hermano y yo, terminábamos los últimos preparativos de la cena mientras nos turnábamos en el baño —eso sí, yo ocupaba más en el baño que todos ellos juntos... que le vamos a hacer—. Después, por turnos, que casi siempre éramos mi padre y yo, y luego mi madre y por último mi hermano, cruzábamos la calle para ir a aquella casita acogedora y con un olor característico, es decir, a ella.

Teníamos que esperar a que vinieran mis primos mayores, y mi hermano, que eran los últimos; y después comenzábamos a comer, a comer como gochos —cerdos— & cuando terminaba la noche empezábamos a jugar a las cartas, al parchís, a cantar villancicos absurdos, a beber... Mientras mi abuela no paraba de reír con las tonterías que hacíamos por ella y con ella, y así navidad tras navidad... En navidad, comíamos las sobras de Nochebuena por turnos, depende como nos levantáramos pero ahí estábamos todos, mis padres, mi tío, mi abuela, a veces mis primos y a veces mi hermano.

La nochevieja la celebrábamos en mi casa, comíamos allí de todo, canapés, jamón serrano, queso, salchichón y chorizo ibérico, patés, gambas... Y a veces nos mudábamos al piso de al lado, al de mi primo, para celebrar el cambio de año juntos & después, o nos quedábamos mi primo y yo haciendo el tonto por mi casa o la suya hasta que cuando eran las 4 ó 5 mis padres o los suyos nos llamaban para ir a dormir. Pero ¿qué pasó? Un nueve de octubre de dos mil cinco todo cambió. La navidad siguiente, esa cena que tanto queríamos pasó a ser en mi casa, es decir, podrías arreglarte cuando quisieras, nunca ibas a llegar tarde & total, para mí faltaba una persona, y por ella todo cambiaba, ¿qué sentido tenía esa celebración familiar? La mañana siguiente pasaba a ser una comida más como un fin de semana cualquiera & nochevieja... Pues... intentar controlar las ganas de llorar cuando suena la última campanada y todos en júbilos de alegría se felicitan el nuevo año.

Por eso es por lo que deseo tanto que este año llegue la Navidad, porque a pesar de que pasaré Nochebuena en mi casa como los cuatro últimos años sin ella sé que esa noche querré dormirme pronto para madrugar al día siguiente. Madrugar, terminar lo que me falta y marchar hacia el aeropuerto, llegar lo más pronto posible para embarcar lo más pronto posible & llegar lo más pronto posible a Barcelona, esperar una media hora larga por allí para coger el siguiente avión, el que me lleva a ti. Y pasar esa celebración de Navidad que para mí pasa inadvertida contigo, con tu familia & en tu vida. Que pasen los días, hagamos las últimas compritas navideñas y llegue el día del cambio de año, que llegue el momento de ir a la peluquería para ponerme guapa para ti, que llegue el momento de empezar a arreglarme para ponerme guapa para ti, que llegue el momento de la cena, y como no, el momento de las uvas y que cuando suenen la última campanada, nos demos el feliz año y el aniversario de once meses con un beso y un abrazo, y, espero que me perdones, si alguna lagrimita sale de mis ojos.

Sé que estas navidades para mis padres también van a ser diferentes... "Su pequeña sale del nido" por así decirlo, y cuando llegue ese día y esas campanadas mis padres no podrán darme un abrazo o un beso y decirme "Feliz Año Nuevo" pero saben que para mí las navidades pasaron a ser una fiesta obligada y que si este año, tengo ganas de celebrarlas es porque tengo a alguien a mi lado que hará que sean especiales, ellos estarán felices, estarán con el móvil en la mano para llamarme o mandarme un mensaje y si hace falta poner Web Cam para vernos bien guapos. Sé que no será fácil para ellos ni para mí, pero ellos se tienen para que se amenice todo y yo te tengo para que sea especial.

Quizá esa noche no pueda evitar llorar un poco, pues, si para mí eran una mierda faltando la persona más importante de mi vida, sin mis padres, se hará un poco raro y los echaré de menos, pero creo que no hace falta decir que no me dará tiempo a echarlos de menos porque harás que me sienta genial con vosotros & que a pesar de la distancia con mis padres los note cerca.

Gracias una vez más por querer pasar estas navidades conmigo, por acogerme & por hacer que vayan a ser muy especiales, únicas e irrepetibles, y repito, perdóname si cuando suenen las campanadas echo alguna que otra lágrima, espero que puedas secármelas con una sonrisa en la boca y con un beso de los tuyos.

Te amo, gordito mío.

3 nov. 2010

Volver a empezar...

Después de unos cuantos días teniendo abandonado esto ya que tenía cosas que hacer, me digno a actualizar aunque no sea para buenas noticias... ya que hace exactamente 40 minutos o así mi niño se montó en ese avión que lo llevó de vuela a su tierra, Asturias. Y yo, me quedé allí viéndolo desaparecer entre la multitud del aeropuerto viendo el tribal de su chaqueta negra hasta que lo perdí, entonces comencé el regreso a mi vida sin él... Me senté en un banco fuera del aeropuerto y comencé a llorar, a llorar como hacía tiempo que no lloraba... Quizá, desde hace un mes cuando me despedí de ti otra vez, quise llamar a mi madre pero no me lo cogía, así que fui a por mi suegra, necesitaba hablar, desahogarme, que alguien me distrajera por unos instantes & así fue. Luego, llamé a mi madre y me dirigí a la estación de tren, pillé el cercanías de vuelta y pisé la estación de Málaga donde estuve con él por última vez.

Luego, dudosa de si ir andando o en autobús, me pillé el autobus pero me bajé una parada antes para fumarme un cigarro, llegué a mi calle & pedí un bocadillo, necesitaba fuerzas para aguantar lo que me queda en el día de hoy. Así que subí a mi casa, miré los billetes de avión de navidad y he visto que puedo pillarlos baratos sin estar mucho rato en el aeropuerto, igualmente, me da igual si lo estoy, que todo sea por pasar esos días contigo... Así que una vez mirado todo, he decidido actualizar para pirarme a sobar y así, al menos, no pensar & al despertar, pues, estar contigo como cada día hasta que nuestro destino se vuelva a cruzar en la misma ciudad.

Gracias por estos seis días tan maravillosos que me has dado, por pasar las tardes conmigo tirados en el sofá viendo la tele, viendo física o química o, simplemente, hablando con mis padres; por ayudarme a hacer la comida, a recoger la mesa... Por esas tardes en los billares, en las cuales tú me ganabas siempre a pesar de yo hacer trampas y dejarme tirar varias veces cuando no atinaba, por acompañarme a comprar, por esas tardes en el cine, por esas cenas... Por los momentos xxx, que todo hay que decirlo... Y, sobre todo, por ser el primero en felicitarme aquella noche a las 12, por estar pendiente del móvil cada segundo para que no se te pasara, por regalarme un beso & cuatro tonterías, pero sabes que mi mejor regalo eres tú. Gracias por hacerme reír cuando me venía abajo sabiendo que faltaba x días para que te marcharas o por aguantarme y soportarme cuando me ponía borde y me ponía asquerosa contigo diciendo cosas sin sentido... Por, a veces, no agradecer o apreciar que estabas aquí conmigo y me hundía por tonterías que no tenían sentido —pero ya sabes, son tonterías... & tú me las soportas, que remedio, ¿no?

Gracias por pasar estos preciosos nueve meses conmigo, por haberme elegido a mí y haber insistido —una vez más— en ir detrás de mí...

Te amo, te amo como nunca nadie podrá amarte & nunca podré amar a nadie. Te amo más allás de lo que cualquier persona puede imaginar. Te amo por encima de todo y de todos. Te amo sin pensar, sin tener una obligación de hacerlo porque es necesario quererte.

Y recuerdo aquella tarde con un amigo en la cual él me preguntó: Si te preguntara qué sientes por Chema, ¿sabrías decir exactamente lo que sientes? Y mi respuesta fue clara y concisa: No. Y es cierto, no sé decir lo que siento por ti porque no hay suficientes palabras en el diccionario para que se pueda definir claramente, así que espero que con esto entiendas un poco más todo lo que puedo llegar a sentir pero nunca todo, porque todo crece y esto cada segundo más & por lo tanto más difícil es definirlo.