27 feb. 2011

Balance semanal

Ya son cinco días los que llevo aquí y me resulta extraño como pasa el tiempo... Por un lado pasa rápido, pues digo, ¿ya son cinco días? pero por otra parte pienso ¿solo cinco días? Parece que lleve aquí media vida... Y pasaría otra más si hiciera falta.

Esta vez me siento diferente a otras veces cuando veía que los días se iban escapando y que faltaba poco para retornar mi regreso a mi tierra, pero esta vez no me pongo triste... No significa que quiera irme, significa que dentro de muy poquito volveré, exactamente un mes y medio más o menos... En un mes y medio volveré a pisar estas tierras durante más días, y los aprovecharemos al máximo. Aprovecharemos igual que hacemos ahora cada segundo o cada milésima de segundo que tenemos para nosotros, pues, esta visita ha sido un tanto rara... Estoy viendo más a mi suegra que a mi niño, pero me gusta... Me explico:

Me gusta pasar las mañanas o las tardes con mi suegra, contarnos las cosas, hablar sobre la vida, ayudarnos a hacer pitos, hacer tortillas que se rompen los mangos misteriosamente, preparar la cena o la comida mientras nos vamos dando cigarros o estamos de risas, ver la tele y comentar lo que vemos con bromas... Que se quede dormida y luego hable sola pensando que estoy con ella en el salón. No sé, me ha gustado pasar más tiempo con ella, conocerla un poco más y quererla también un poco más. Me ha gustado ver que ahora tengo casi como una segunda madre en la que confiar y hablar si tengo algún problema, pasar las tardes, divertirnos... Es mi primer trato con una suegra y creo que nunca podría haber conocido a suegra mejor, aunque claro... Arnold Chiaaaaaari siempre tiene que estar presente eh! Eso siempre. En fin, que te quiero muchísimo, Sara.

Y por otra parte... hablaremos de ti. Anoche celebramos nuestro aniversario. Vale. No fue lo que esperábamos debido a las circunstancias pero como bien decías al menos estábamo juntos, nos arreglamos, nos pusimos bien guapetones el uno para el otro y estuvimos toda la noche de risas y pasándolo como nunca, mi primer aniversario con alguien y con una celebración peculiar, pero, claro está: contigo. Gracias por haberme hecho pasar este año y por estos días que estamos viviendo, son pocos los momentos pero intensos, los sabemos aprovechar hasta el máximo. Te amo tanto, chiquitín...

Aun faltan algunos días para marchar, pero no me iré triste, me iré feliz de saber que dentro de muy poquito tiempo estaré con un avión de vuelta a mi segunda casa.

20 feb. 2011

Cambio de aires

Dicen que tras la tempestad siempre llega la calma... Parece ser que a mi vida ha llegado, bueno, más o menos. Tras los mil problemas que tuve hace una semana y mi humor que decayó en picado, cosa que hacía mucho tiempo que no me ocurría, por fin, volví a ver la luz tras los nubarrones negros. Digamos que ese tema se "zanjó" o se "solucionó", si se le puede decir así. Y tras esa tempestad vino una gran calma, vino la gran calma que para mí tiene un gran significado y es coger un avión —bueno, vale, tengo que coger dos—. Pasado mañana, es decir, el martes cogeré un par de aviones para cruzar la península y por ocho días olvidar todo lo que ha ocurrido para empezar lo que viene con ganas (?) y dar todo y más de lo que pueda de mí. Así que solo me queda restar los días, las horas, los segundos a este par de días que me quedan para despejarme de lo que tengo aquí, que cuando venga, volveré a tener. Pero, supongo, que al menos esos días me servirán para venir con más ánimos y más motivada para comenzar.

Deseando estoy de que llegue ese día y me suene el despertador, sé que tengo que madrugar y lo odio, pero creo que pocas veces en mi vida he querido madrugar tanto como cuando sé que ese madrugón tiene una gran recompensa. ¿Cuál es la recompensa? Esa recompensa es verte a ti, sonreír contigo, abrazarte y llorar contigo si hace falta, pero todo es contigo. Necesito esos ocho días que tanto he necesitado días atrás para olvidar. Necesito estar en tu mundo, en tu vida, necesito de ti y estar contigo. Creo que nunca he deseado tanto marcharme de aquí.

Obviamente hay personas que me dejo aquí y las echaré de menos, de verdad. Pues, estuvieron aguantando y aguantando todos mis días malos, mis rayadas, mis llantos... Pero ellos saben tanto como yo que necesito irme de aquí y volver con las pilas recargadas.

Tachemos un día del calendario cuando den las doce de la noche y a esperar a que pasen más o menos 24 horas y Cristina marchará feliz hacia esa tierra.

16 feb. 2011

Esperar

No hay cosa que me joda más que perder el tiempo pudiéndolo aprovechar en algo necesario y eso creo que fue lo que pasó ayer. Digamos que por circunstancias de la vida —veáse actualizaciones anteriores— no tuve una semana realmente buena, por no decir, totalmente mala y eso me llevó a no poder estudiar, cuando al final decido que hay que estudiar, evidentemente, tengo que pegarme el palizón para intentar sacarme las máximas asignaturas posibles. Entonces llega un momento en el que por cuenta propia decides que quieres visitar la facultad en Septiembre pero al final piensas ¿por qué no? Vamos a visitarla ahora. Y llega el momento cumbre, en el que tienes que expulsar y escupir todo lo que sabes sobre un papel mediante un bolígrafo y ¿qué pasa? Que sales contenta —""""contenta""""— pensando que está salvado pero no es así. Te das cuenta que te equivocaste al escupir y escupiste lo que no tenías que escupir. Y ahora te toca matarte y empalizarte para intentar no visitar Septiembre por las dos restantes.

No sé si es que yo soy subnormal, tonta o imbécil. Pero en estos casos pienso que hay mejores formas de perder el tiempo, y, sobre todo, lo que más pienso es... ¿por qué la gente es tan hija de puta? ¿Les hicimos algo en otra vida y tienen que pagarlo así? En fin... A soñar con poetas.

13 feb. 2011

Gracias

Empecé esta actualización ayer, pero no la terminé y la comienzo de nuevo hoy. Hoy va el día de dedicación y de agradecer, de agradecer el haber esta ahí esta semana un poco —muy, bastante— jodida que he tenido. Por haberme dado vuestro apoyo, por haberme escuchado una y otra vez, por haber aguantado mis lágrimas, mis rayadas, mis conversaciones hasta las tantas del mismo tema. En resumidas cuentas, por darme cuenta de que sé que puedo contar con vosotros cuando lo necesite porque sé no me vais a fallar.

Empezaré por mi suegra. Ella siempre ha sabido por parte de mi novio como me he sentido y siempre ha estado preguntando por mí, intentando darme consejos de sabia, ayudándome cuando me rayaba, intentándome hacerme ver que luche por lo que quiero, en fin, que gracias por preocuparte por mí tanto.

Ahora va mi primo. Como bien te dije ayer nosotros somos de épocas y rachas, hay épocas que cada uno está a su bola, que aunque seamos vecinos apenas nos vemos o ni siquiera hablamos por MSN pero sabemos que cuando nos necesitamos no hay más que abrir una conversación o abrir la puerta y sabemos a la perfección que esa otra persona va a estar ahí para escuchar, para consolar, para hacer reír a la otra persona, vamos, que el "distanciamiento" que tenemos por épocas no hace que nosotros dejemos de tener esa confianza que siempre hemos tenido desde pequeños. Gracias.

Luego mencionaré a mi Cari. Sé que no has estado muy al cañón del tema porque apenas te he pillado por Tuenti ya que "estábamos" a nuestra bola estudiando para los exámenes pero fue te faltó tiempo para llamarme a mitad de semana cuando sabías que andaba tan mal y tan embajonada por todo en general y eso es de agradecer, porque me demostraste como siempre has hecho en mis momentos malos, que puedo contar contigo porque sé que en dos segundos vas a estar ahí para escucharme, intentar entenderme, comprenderme... Que muchísimas gracias.

En penúltimo lugar mencionaré a Emeli. Fuíste casi la primera en saberlo todo, me aguantaste horas y horas por MSN escuchándome desahogar, intentando comprender mis opiniones, animándome cuando ya veía que no podía más, dándome tus consejitos, diciéndome tonterías para que viera todo con otros ojos, aguantando un viaje de autobús de la facultad a mi casa hablando del mismo tema una y otra vez. Pasándome videos para que me distrajera, dándome tus "ayy" si lo necesitaba. Gracias por demostrarme que se puede confiar en personas como tú.

Y en último lugar y no por ello peor, te tengo que mencionar a ti. Tengo que mencionar a mi novio, Chema. ¿De ti que digo? Que eres la primera persona que estuvo al pie del cañón cuando todo lo vi cuesta arriba y muy empinada. Aguantaste mis llantos nocturnos, mis llamadas de desahogo, mis horas sin tener ganas de nada y tú intentando hacerme reír o distraerme. Me comprendiste a la perfección desde el principio y me di cuenta aunque de eso ya lo hice hace mucho tiempo que sé que siempre podré contar contigo para todo, que nunca estaré sola, que solo necesito pedir ayuda y enseguida estás socorriéndome, que buscas todas las soluciones posibles a todos mis problemas aunque al principio no quiera verlas. Eres lo mejor que pude encontrar para tener a mi lado para siempre, pues, solo tú en contadas ocasiones sabes entenderme con solo mirarme o con solo saludarte, ya sabes lo que necesito o intuyes lo que me podría pasar. Gracias.

Y esta es la actualización de hoy.
Gracias y mil veces gracias.

12 feb. 2011

A ver quien puede más

Acabo de encontrar el motivo por el cual mi vida va a seguir tal y como estaba. Acabo de encontrar una única cosa por la cual quiero seguir como hasta ahora.

Digamos, que todas las personas tenemos algo que cuando la tocan se te enciende esa luz que te hace estar alerta, pues, eso es lo que me acaba de pasar. Acaban de tocarme donde más me duele: orgullo propio. Acaban de darme ahí, justo en el medio y acabo de abrir los ojos y darme cuenta de todo.

A mí, no hay cosa que me joda más que me reten a algo o me empiecen a recriminar que no sirvo para algo, que es que no soy capaz, que no tengo espíritu de sacrificio... En resumidas cuentas, "los seres supremos" acaban de decirme en mi cara que si no sigo en el camino por el cual no tengo motivación es, simple y llanamente, porque no me creo capaz de terminarlo, no porque no me guste o porque haya algo que me guste más. No. Es, por lo mencionado antes, porque no soy capaz.

Ahora mismo acaba de empezar una racha nueva para mí, una racha con mucho rencor guardado, con mucha mala hostia guardada y con un objetivo en la vida: Terminar la carrera. ¿Por qué? Porque se me ha retado indirectamente, se me ha retado a que no soy capaz. Es cierto, que se me va a hacer duro, que tendré días de bajones y llantos, pero aunque me deje la vida en ello, seguiré adelante, para demostrar a esas personas que no confían en mí que puedo hacer lo que me plantee en cualquier momento de mi vida. Y que, de aquí a dos años, mi vida dará un giro de 360º y en ese momento nadie me lo prohibirá.

11 feb. 2011

Equivocarse es humano

La vida es algo que nos regalan, algo que te viene sin esperarlo y entonces comienzas a vivir —valga la redundancia—, comienzas a vivir y, al principio, piensas que todo lo que dice un ser supremo, es decir, tus padres en este caso, es lo más importante que hay y que no se puede discutir, que siempre tienen razón. Pero resulta que no eres pequeño siempre, la vida sigue y comienzas a crecer, comienzas a crecer y a tomar tus propias decisiones, decisiones de las que podrás salir perjudicado o al contrario, muy contento y feliz. Por eso se dice aquello de: »de los errores, se aprende«.

Y, entonces, ¿qué pasa cuando tienes un error que puede afectar a tu entorno, a lo que puedan pensar de ti o a tu futuro? ¿qué pasa si has decidido seguir un camino, pero justo cuando estabas llegando al final te has dado cuenta de que ese no era tu camino, qué te equivocaste? Piensas que puedes seguir, total, luego puedes tomar otro camino, ¿no? Pero, ¿por qué? Si me he dado cuenta a tiempo que no quiero seguir, ¿por qué debo seguirlo? ¿por qué debo seguir algo que no me hace feliz y solo hace atormentarme y estar como un espectro por la vida? ¿por el simple hecho de ser
»mejor«, de decir: He llegado a este camino, lo he conseguido y tengo un camino recorrido en mi vida? Pienso que si sigo ese camino estaré desaprovechando otras oportunidades u otros caminos que quiero hacer, y que en el futuro puede ser demasiado tarde.

Pero es que yo no quiero seguir ese camino, mi camino ha acabado aquí, justo en la mitad. Me he dado cuenta que quiero cambiar mi camino a otro que tengo previsto. No quiero dejar este camino para deambular sin rumbo hacia algo que me llame la atención. No. Quiero ponerle fin a esto, quiero terminar con esto que comencé pero siento miedo. Siento miedo por el qué dirán de esos seres supremos, ya que a pesar de que creces y tomas tus propias decisiones, siempre están ahí con:
»Ese camino es el mejor para ti«.Un momento. ¿Mejor para quien, para ti o para mí? Porque yo ya he decidido que no quiero seguirlo. ¿Por qué debo seguirlo? ¿Por qué tu pienses que es mejor para mí? ¿No puedo equivocarme sola, no puedo caer y levantarme?

Creo que empieza un momento en la vida —no sé cuando exactamente, pues para cada persona es diferente— en el que quieres volar, quieres tomar tus propias decisiones, quieres vivir a tu modo y que nadie te tenga que decir lo que tienes que hacer. Y creo que mi momento ha llegado, ha llegado el momento de querer volar, de querer vivir mi vida, de hacer las cosas a mi modo. ¿Que me caigo? Me levantaré, pues el ser humano es el animal que si no tropieza, no es feliz.

No sé cómo acabará todo, no sé como estarán las cosas de aquí a un breve corto de tiempo, pero sé que debo elegir algo por lo que querer seguir adelante y ahora encontré el motivo, encontré eso que me faltaba unos días atrás para saber que tengo algo que hacer en esta vida y que no estoy perdiendo el tiempo y desperdiciando años de mi vida que no volveré a tener. Ahora solo quiero que esos seres supremos sepan entender y que entiendan. Creo que no pido tanto.

10 feb. 2011

Otro día más

Y como cada mañana, hay toque de diana a la hora prevista, sin embargo, mi cuerpo se niega a querer abrir los ojos y a pensar que un nuevo día ha amanecido, pues, ¿para que quiero levantarme? ¿tengo algo que me incite a querer que comience el día? Dicen que el tiempo lo cura todo, que pone a cada uno en su lugar... La cosa es que el tiempo pasa solo, pero tú eres la responsable de que "eso" se cure o que "cada uno" se ponga en su lugar, ¿no? Y, hoy por hoy, no tengo fuerzas suficientes como para "curar" —por decirlo de algún modo— todo lo que me invade por dentro, así que no sé cómo acabará esto y, mejor dicho, cúando acabará esto.

Dicen que la vida no es fácil, que siempre te pone obstáculos y problemas para ponerla más interesante —digo yo—, pero será que no estoy lo suficientemente capacitada para afrontar los problemas o que me rindo a la primera porque para mí la vida ahora mismo se ha puesto muy cuesta arriba. No tengo ilusiones, aspiraciones, motivaciones que me lleven adelante, así que, ¿con este pensamiento que cojones hago? Si cada día para mí es como tener que subir una montaña sin arneses, ni cuerdas, solo con las manos y con la posibilidad de caer.

En fin... El día ha comenzado para mí y todavía quedan muchas horas para que termine, aunque volviendo al principio ¿para que quiero que pase el día? ¿para que comience otro igual o peor? Hacía muchísimo tiempo que no me sentía así y no me gusta estarlo, pero tampoco me apetece cambiarlo porque entonces sería fingir que todo me va de puta madre, y que no tengo preocupaciones.

9 feb. 2011

Pensar es demasiado malo.

Hay días que te levantas pensando qué hacer o qué te deparará el día, ¿no? Hoy es el segundo día que pienso así. Hoy me levanté sin ganas de hacer nada, sin ilusiones por la vida, sin motivos que me digan: "Sigue así". No sé, será una mezcla de todo el estres que llevo encima más la premenstrualidad que altera las hormonas y te hace pensar en cosas que no debes porque solo te hace comerte la cabeza y pensar que todo es un poquito mierda, por no decir muy.

Estos días son los que te gustaría darle a un botón que diga PAUSE, poderte teletransportar a otra dimensión o a otro mundo donde los problemas o las cosas que te hacen no estar tranquila y que no quieras tener ganas por nada desaparezcan por un rato y puedas decir que la vida es bonita y que te gusta vivirla, pues, no hay ningún problema que ronde tu mente y no te deje descansar, ni pensar en ella.

Quizá, es que yo me caigo fácilmente cuando algo no sale bien o, simplemente, cuando a algunos asuntos le doy demasiadas vueltas en la cabeza, como ya dije ayer, hasta que no lo tengo todo perfecto no me quedo tranquila. Pero esta vez, ¿qué quiero perfecto? Ni si quiera yo lo sé, o mejor dicho, ¿qué es lo que quiero para estar bien? Tampoco lo sé.

En fin, no sé cuanto me durarán estos días de oscuridad, pesimismo +1000000 y algún que otro llanto pasajero. Esta mañana cuando me he levantado y me he visto sin ganas de nada, me he recordado a cuando estaba en el conservatorio de baile que quería dejarlo y me obligaban a ir, y yo, siempre estaba mal humorada, con la cara seria, sí, esa cara que te llega al suelo porque yo no soy de disimular, nunca se me dio bien, la verdad.

Espero que la próxima publicación sea un poco más alegre, quizá, en unos meses será así, quien sabe.

Un saludito.

7 feb. 2011

Siete cosas sobre mí.

Un test sobre 7 cosas de mí, nominado por mi amiga Emeli

1. Mi gran vicio es el dormir. Para mí opinión el dormir es algo esencial y fundamental en la vida, y no pienso que pierdo "horas de vida" al contrario, recargo las pilas para aprovechar los días posteriores.

2. Me encanta todo lo relacionado con el maquillaje. Me encanta maquillar a la gente, maquillarme a mí, encontrar truquitos, inventar looks. Algún día me dedicaré a ello.

3. En verano siempre antes de dormir me tengo que echar colonia de baño —preferiblemente nenuco aunque es cara xD— para así dormir "fresquita" con el calor Málagueño.

4. Me ahogo en un vaso de agua. Cuando tengo algo que hacer o necesito confirmación sobre algo, hasta que no lo tengo todo organizado o aclarado no me quedo tranquila y puedo ser muy insoportable hasta ese moment & eso se puede añadir lo pesimista que soy, prefiero pensar que todo va a salir mal para no ilusionarme xD

5. Me gusta muchísimo hacer fotos a paisajes o "cosas" que veo y digo esto puede quedar bonito cuando luego lo modifique. Al igual, cuando salgo con alguien siempre llevo la cámara en el bolso... Mi novio al principio me odiaba por ello, no sé si todavía me odia xDDD


6. Me gusta la música, de casi todo tipo y siempre que estoy en el ordenador y no estoy hablando por micrófono la escucho y sobre todo a todo volumen, que suene en toda Málaga.

7. Me gusta escribir, de ahí mi blog. Y sé que antes de morirme escribiré un libro por cojones xD Así que mientras tanto solo me queda escribir por el blog y las mini novelas que tengo empezada.


Un saludito.

5 feb. 2011

V

Acababa de volver de pasar sus navidades en aquel lugar con él y ese día había quedado con una de sus mejores amigas, Carlota.

—¿Qué tal fue todo? Quiero que me lo cuentes.

Alexandra la miró y sonrió sin esfuerzo, pues, solo recordar aquellos día que había vivido junto a él le invocaba a salir una sonrisa de oreja a oreja y que el rostro se le iluminara cual niña pequeña con un regalo nuevo.

—Fue genial todo. Tuvo muchísimos detalles conmigo y siempre estaba pendiente de mí. No puedo quejarme, si alguna vez me quejara es que no soy lo suficientemente "inteligente" como para no apreciar todas las cosas buenas que hay en Hugo.

—Que envidia me das... —La miró y sonrió. —Jamás te había visto así, ¿sabes? Nunca te había visto tan feliz, ilusionada y tan diferente con un tío.

—¿Diferente? No entiendo...

—Sí, no sé... Desde que estás con él eres diferente, no te sé explicar, pero yo me entiendo... Cuando hablas de Hugo tienes un brillo en la mirada que poca gente tiene, cuando os veo juntos se os ve como si fueráis una pareja que llevara muchos años juntos, ¿sabes lo que te quiero decir? Bueno, da igual. Me gusta verte así de feliz.

—Anda, Carlota... Estás mal de la cabeza. —Llevó su mirada al frente y luego agachó la mirada. —La verdad es que desde que estoy con él, mi vida ha cambiado muchísimo y lo bueno, es que ha cambiado a mejor. Siempre tienes a alguien ahí que sabes que nunca te va a fallar. Si tienes algún problema es el primero en estar ahí sin importarle si tenía otras cosas que hacer. No sé... Siempre que hago algo o pienso en hacer algo, lo primero que pienso es en él, en si puedo hacer eso con él. Quizá me he vuelto algo dependiente de él y me gusta, ¿sabes? —La miró. —He podido decir alguna vez que me he enamorado de alguien pero creo que eso se dice por decir, porque si estaba enamorada de algún chico antes, ¿de Hugo qué estoy? ¿Hay algo más que estar enamorada? Porque lo que siento por él supera con creces esa palabra.

3 feb. 2011

Lo bueno, si breve, dos veces bueno

Me gusta el hoyuelo que se te forma en la mejilla cuando sonríes.
Me gusta verte recién levantado cuando tienes el pelo despeinado y cara de sueño.
Me gusta la carita de niño pequeño que pones a veces.
Me gusta mirarte mientras cantas cuando vamos en el coche.
Me gusta que te quejes —de broma— cuando cambio las canciones de la radio
Me gusta cuando te inventas las letras de canciones para hacerme reír.
Me gusta que te despiertes en la noche, me veas destapada y me abrigues.
Me gusta cuando por la mañana, sea la hora que sea, te abrazas a mí para despertarme.
Me gusta el olor a café por la mañana mientras me preguntas cuantas de azúcar quiero.
Me gusta estar con tu madre haciendo cigarros mientras te quedas dormido en el sofá y te enfadas porque nosotras empezamos a cuchichear sobre ti.
Me gusta tirarme las horas muertas en el sofá mientras estoy encima de ti y te quejas de que estoy gorda.
Me gusta quedarme dormida en la cama sola para mí y que cada 2x3 aparezcas por la habitación diciéndome que me levante. —Aunque no lo parezca, sí, me gusta.—
Me gusta jugar contigo a la WII y que te rías de mí porque me pico.
Me gusta ponerme tu ropa y que me digas riéndote que parezco una rapera.
Me gusta que me mimes, pues, siempre te quejas pero en el fondo me tienes muy consentida.
Me gusta que te preocupes por mí y a veces te salga la vena "Padre 2.0".
Me gusta cuando estamos en la cama y por cualquier tontería nos empezamos a reír.
Me gusta que me sorprendas con detalles tipo: "Vamos a la gasolinera de allí" o "vamos a ver una película que me acabo de bajar"
Me gusta verte dormir.
Me gusta verte, simple y llanamemte.
Me gustas .

1 feb. 2011

Solo un año pero millones de recuerdos.

Uno, dos, tres............ trescientos sesenta y cinco días. Eso equivavale a cuarenta y ocho semanas apróximadamente, es decir, doce meses. Un año. ¿Hoy hace un año? ¿Un año de qué? Quizá desde que comenzamos aquella historia después de tanto sufrimiento y tanta rayada de cabeza.

Todo empezó cuando volví a hablar contigo después de tanto tiempo, comenzamos por charlas esporádicas, que se convirtieron en charlas diarias cada día de horas, en los que cuando uno de los dos nos íbamos, el otro lo echaba en falta. Entonces, ocurrió algo y se cortó la comunicación. Después de navidades comenzó un año nuevo, el 2010. Un año que, para mi, no pensaba que pudiera ser tan especial y tan señalado, un año que empezó como otro cualquiera, con un ciego entre amigos y una resaca al día siguiente. Pero ese año todo iba a cambiar para mí.

De repente apareciste, apareciste y volvimos a tener esa misma confianza y comunicación que habíamos tenido un par de meses atrás, volvimos a unirnos, a contarnos las confidencias, a contarnos las penas, a hablar como amigos de toda la vida. Y entonces, servidora empezó a tenerte mucho más presente que de costumbre, empezaba a pensar más en ti de la cuenta, empezaba a echarte de menos cuando no estabas, a querer hablar contigo a todas horas y a querer que nunca te volvieras a ir. Sin embargo, no todo fue así, días después tras alguna que otra conversación decidimos ser buenos y grandes amigos, pero era imposible verte como tal, cada día quería más tenerte conmigo a pesar de la distancia y del miedo que me daba tirarme de nuevo a la piscina por pasarlo mal.

Un día me levanté —01.02.2010— y decidí que tenías que ser mío, no quería leer de ti que tuvieras novia o que hubiera otra persona que te importara más que yo, necesitaba que solamente tuvieras ojos para mí pero aun el miedo seguía pudiendo conmigo, no me dejaba avanzar todo lo que yo quería, así que en un "lugar" decidí pedirte salir conmigo y aceptaste del tirón después de las risas —normal, ahora lo pensamos y siempre nos reímos—. Empezamos a tener "algo" pero no estaba del todo serio, aunque no parábamos de decirnos cada día mil ñoñadas y tonterías, aunque eso sí, todo escrito, por micrófono no podíamos decir nada de amor porque éramos demasiado vergonzosos.

Entonces llegó esa noche. La noche de la madrugada del 12.02.2010 estábamos los dos hablando por micrófono mientras decíamos tonterías escribiendo y viceversa, no parabas de escribirme cosas bonitas y frases que me encantaban, pero necesitaba oírla de ti. Necesitaba oír esas dos palabras, y aunque te costaron unos segundos, de tus labios rápidamente salieron: "Te quiero". Y cuando oí esas palabras, pensé para mí que cada día querría oír esa frase tuya y sé que no me iba a cansar nunca. Después de ello, me fui a mi cuarto a estudiar, pues, al día siguiente tenía un examen. Pero no quedó todo ahí. Me conecté en mi habitación desde el móvil para decirte que quería estar contigo, que me daba igual la distancia, que me daba igual si nos viéramos pocos, pero esas palabras quería oírlas cada día hasta que te quedaras sin saliva, quería apostar por ti y por esto que tanto miedo me daba. Y fíjate, un año desde aquellos días.

Después de ello pasamos una racha "mala", es decir, yo me quedé sin ordenador casi dos o tres semanas y solo podíamos comunicarnos por el móvil, pero claro, la factura es la factura. Esos días lo pasé realmente mal pero tú supiste estar ahí haciéndome reír cada noche diciéndome que nos iríamos a vivir debajo de puente, volaríamos en aviones de papel, navegaríamos en barquitos de papel y venderíamos el pescado que anteriormente habíamos pescado —valga la redundancia— para poder vivir juntos en la misma ciudad.

Luego empezó nuestra primera cuenta atrás con aquel viaje a Madrid, aquel viaje que para nosotros será el comienzo de todo. Aquel viaje donde pude abrazarte, besarte, mirarte a los ojos, decirte que te quiero, sentirme querida, protegida, arropada... Aquel viaje que a pesar de solo haber pasado casi un año de ello, es para mí como un sueño que jamás pensé que hubiera podido hacerse realidad tan pronto.

En Abril, marchaste a Alicante con tu familia pero yo no pude ir, tuve que quedarme en mi tierra, pero tú hiciste lo imposible para que en mayo pisaras mi ciudad y la conocieras, conocieras a mis padres y estuvieras conmigo otra vez. Pasamos cinco días maravillosos, fue corto el tiempo pero intensos los momentos.

Entonces comenzó mi época de exámenes en la universidad, por lo que yo no podría salir de mi tierra hasta principios de julio y al final, tras muchas dudas y mucho miedo a la respuesta de mi familia, aquel 23 de julio a las 21:00 apróximadamente te estaba recogiendo en el Estadio de La Rosaleda de Málaga, y ahí comenzó nuestro verano. El 26 de julio cogimos el coche camino de Asturias, pasamos 12 horas metidos en un coche los dos solos, escuchando música, comiendo, riéndonos, haciendo el tonto... Vamos, un viaje, que ojalá algún día muy pronto podamos repetir juntos. ¿Y qué decir de ese verano? Conocí a tu familia, tu entorno, tu vida, tus costumbres... Aquellos días pintando tu casa, limpiando, aquella escapadas nocturnas por tu barrio. Y aquel viaje a Alicante, Relleu. Aquellas mañanas en la piscina, aquellas noches jugando al parchís, al chinchón o al Party & Co... Y para terminar, las vacaciones en Málaga. Quince días que pasamos en un piso de Málaga en el que vivimos la feria de Málaga, tanto de noche como de día, las salidas con mis padres o la comida familiar de mi abuela.

Más tarde, antes de empezar las clases volví a tu tierra, unos trece días que pasé junto a ti. En los que podremos recordar aquel percance de tu diente, la visita a Covadonga, y cada momento junto a ti.

La última vez que pisaste mi tierra fue en Octubre, por mi cumpleaños, cuando a pesar de todo lo que se nos venía en nuestra contra, pudimos contra viento y marea para pasarlo juntos. Y esa noche a las 0:00 en punto estabas a mi lado felicitándome mientras veíamos el Barcelona - Sevilla, y al día siguiente pudimos celebrarlo con mis padres y con mis amigos. Era mi primer cumpleaños junto a alguien, fue el primer cumpleaños de mi vida en el que alguien se preocupaba por mí y me decía "felicidades" regalándome un beso en los labios.

Y entonces llegamos a las navidades. Unas navidades diferentes pero únicas y especiales. El día 25 aterricé en Asturias para pasar contigo ese día, la Nochevieja y el día de Reyes. ¿Qué decir? Que fueron las mejores navidades que pude pasar en mi vida, porque fue la primera en muchos años que tenía esa ilusión por la navidad. Aquel cambio de año y a la vez aniversario nuestro contigo a mi lado fue lo mejor. Aquellas tardes, aquellas mañanas, aquellas noches... En fin todo de ti.

Y entonces llegamos a la fecha actual: 01.02.2011. Un año... Todo lo que nos ha pasado en un año, ¿verdad? Porque no todo ha sido un camino de rosas, en ese camino nos hemos encontrado muchísimas espinas y algunas muy pero que muy grandes. Pero hemos sabido saltarlas y seguir el camino juntos, pues, si hace un año decidimos que esta vida íbamos a vivirla juntos, no va a ocurrir nada que haga que se rompa nuestro camino.

Así que llegado a este punto de la actualización solo me queda agradecerte por cada segundo que me has dedicado, por cada minuto que has estado conmigo, por cada instante que has sabido hacerme reír y hacerme completamente feliz. Gracias por haber aguantado tanto conmigo, por haber tenido paciencia en unos momentos, por haberme regañado en otros. Gracias por ser lo que yo siempre estuve buscando y jamás encontré, gracias por haberme abierto los ojos y enseñarme que el amor existía. Gracias por haberme cambiado la mirada hacia ti y saber que esto que empezamos era por y para algo y ahora sé por y para qué es. ¿Por qué? Sencillo, porque nos queremos como muy poca gente puede quererse en este mundo tan mierda. ¿Para qué? Para tener siempre esa otra persona que siempre necesitaremos a lo largo de nuestra vida.

Y solo estoy deseando de que pase el tiempo, que nuestra historia que comenzamos un 01.02.2010 sea infinita, pues, no quiero nada más si te tengo conmigo.

Te amo, José María.