8 sept. 2011

Paranoias mentales

Es cierto que la vida no es nada fácil, que hay días que todo lo ves con unos ojos que se pueden salir de las órbitas y otros días solo quieres echar la persiana, cerrar la puerta y ahogarte en la oscuridad y no saber nada de lo que ocurre más allá de las cuatro paredes de tu habitación. Todo se empeora muchísimo más cuando la persona es un poco o digamos demasiado pesimista.

Yo siempre he pensado que la vida era una mierda y eso que no puedo quejarme del ritmo de vida que llevo, sin embargo, creo que no todos merecemos todo lo que nos pasa... A decir verdad no es importante la rayada que me ocupa esta noche pero me hace pensar y recapacitar que en esta mierda de vida solo estamos para sufrir... Se cuesta muchísimo llegar a una meta que has elegido pero es cuestión de segundos que puedas perderla.

A veces he llegado a pensar que esta vida no merece la pena, que jode luchar por algo que quieres y que no acabas por conseguir o que un día soleado se convierta en una tormenta constante por una mínima razón, pero lo suficiente como para romper la calma que en ti habitaba.

Creo que no puedo quejarme en cuanto a mi vida se refiere, tengo lo que más o menos quiero o necesito —a mi opinión—. Tengo unos padres que son adorables, pese a broncas y discusiones, pero cosa normal. Tengo buenos amigos —aunque he ido perdiendo muchísimos por el camino— y por lo menos sé con quien puedo contar el día de mañana. Tengo a una persona que es difícil de definir porque es tanto lo que se quiere decir que a veces faltan palabras o no sabes expresarte con claridad, pero sabes perfectamente lo que es. Tengo comida todos los días y tengo un techo donde vivir.

El problema es que en la vida hay ciertos aspectos que no tiene que ver con lo típico de: "Pero es que tú lo tienes todo, no deberías quejarte". ¿Por qué? A mí no me ayuda que alguien me diga que hay personas peores o mejores que yo, a mí no me ayuda que si a mí me ha pasado algo venga alguien a decirme que a otra persona también le pasó. Sonará egoísta, pero si me pasa algo a mí, la que está mal y la que en ese momento piensa que todo es una mierda soy yo y no voy a pensar que no es nada porque a otra persona le haya pasado o haya otras personas con otras carencias...

Con todo eso lo que quiero decir es que hay momentos en los que se te van las fuerzas para luchar, se te van las fuerzas para pensar que la vida es tan bonita como ayer o que mañana te vas a levantar y vas a comer. Me parece de lujo que yo pueda comer, pero si en este preciso momento hay algo que me come por dentro, me la trae bien al fresco el pensar que lo tengo todo, pues, si lo tuviera todo, me ahorraría el estar mal porque no es algo que me guste.

Resumiré diciendo que la vida es un poco mierda, que aunque haya veces que digas que nada puede salir mal o que en ese momento lo tienes todo, sabes que tarde o temprano algo malo te vendrá y caerás empicado hacia abajo, y luego, acabarás subiendo con mucho trabajo para volver a empezar, es decir, un bucle constante es la vida.

Quizá no estoy preparada para crecer y afrontar la vida, quizá tengo miedo a pensar qué pueda pasar mañana más grave de lo que puede ocurrir hoy en día... Quizá, quizá, quizá...

Buenas noches.