5 may. 2012

Tiempo, esperar, paciencia...

Sigo echándote de menos.

Que me despiertes haciéndome cosquillitas en la barriga, que me digas que soy una vaga porque te suplico con pucheros que recojas la mesa después de comer, que me mimes cuando pasamos por un kiosko y te pido algo de chocolate, que te rías cuando te aprieto los dedos, que me regañes cuando me pongo en plan vaga a tope, que me digas: "¿Quieres pan?" y yo te responda: "¿Cuándo he comido pan con la pasta?", que vayamos a comprar al Mercadona y te diga: "Venga, llévame a mi casa a ver si te acuerdas", que te enfades cuando por la noche no dejo que te marches a dormir, que me digas: "¿Un pro?" y yo te diga que no, que me mimes cuando me tropiezo por mi casa., que me ría de ti cuando te vas a cambiar de ropa, que me haga gracia como te secas los dedos de los pies, que me imites cuando me dan arcadas, que seas capaz de aguantar hasta que me duermo para que no llore, que madrugues para bajar a comprar algo para desayunar, que siempre estés pendiente de tus gafas de sol...

Tu cepillo de dientes, tu esponja en la ducha, el hueco de la nevera dónde ponías el agua, los zumos que te compraba para ti, tu sitio en el sillón, tu portátil sobre la mesa, tu ropa desperdigada por mi habitación, tus sábanas de piolín con el cojín debajo, mis cenizas en tu coche, mi música en tu coche...


Dicen que recordar es bueno, aunque eso a veces te haga ponerte triste y no querer parar de llorar. El momento en el que tus lágrimas ya no salen, es porque ya lloraste lo suficiente y ellas te lo indican, el problema es que no me siento capaz de hacerles caso y en el menor descuido me derrumbo. Nunca he odiado tanto las palabras: tiempo, esperar, paciencia...

Buscando aún algún consuelo que me evite esta sensación de soledad.

1 comentario:

  1. Pues supongo que el único consuelo que nos queda es esto. Podremos seguir haciendo casi las mismas cosas que siempre. Podremos seguir hablando y comentando tonterías. Podremos seguir riéndonos por todo y por nada. Podremos seguir comiendo "juntos". Podremos seguir contándonos todo eso que tenemos que contar a alguien. Cierto es que los momentos de la compra, hacer la comida, recoger la mesa, acostarnos... Serán distintos, e independientes, pero sólo cabe pensar que es "temporal"...

    Si algo he aprendido en la vida es a estar jodido, y a que todo me salga mal, y por eso pienso que tengo tanta suerte de tenerte, que si tengo que estar separado de ti 1 mes, para verte 15 días me tengo que dar con un canto en los dientes, porque el mero hecho de verte sonreír cuando llego, o cuando nos venimos en coche, son suficientes para aguantar todas las lágrimas que tanto me cuestan echar cuando estoy lejos de tí.

    Te echo de menos, mucho mas que muchísimo y muchísimo mas de lo que tu puedas pensar...

    Es duro, lo sabemos... hay que tirar palante. Caer está permitido, levantarse es OBLIGATORIO.

    Así que los días pasarán, volveremos a estar "normal", podremos hacer nuestra "vida" normal. Salir, entrar, ir, venir, viendo "normal" no tener al otro al lado... Y llegará el día que "no seremos dependientes de un autobús, coche o avión para estar juntos" ¿te acuerdas de ese mensaje hace unos 2 años?... recuerdo que lo recibí en mi cuarto antigüo... Cuando aún esto estaba empezando... y míranos... Hay que echar el último empujón... y recordar que... ¡¡En un mes estoy ahí pichona!!

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