30 may. 2012

Un árbol, un hijo y un libro

Dicen que en la vida has de hacer tres cosas antes de morir: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Bien, la primera cosa yo ya la tengo hecha, de estas veces que vas de excursión con tu colegio a un montecito de la serranía de Málaga porque eres ALA (Agente medio ambiental o algo así, tengo el título por ahí de la semana que pasé en los Montes de Málaga instruyéndome como tal) y te dicen que hay que plantar árboles para repoblar Málaga. Bien, primer objetivo conseguido.

Lo segundo, obviamente, no lo he hecho, creo que de momento es demasiado complicado a la par que apresurado pensar en tener un hijo... ¿Estamos locos? Esperemos a que este país dé una tregua en unos años y ya nos replanteamos el segundo objetivo, queda pendiente.

El tercero, el tercero es algo que yo siempre he querido hacer. De hecho recuerdo las clases de religión en primero o segundo de ESO mientras cogía trocitos pequeños de hoja y escribía tonterías, al principio es eso, tonterías, cuando pasa el tiempo y lo lees piensas: "Podría modificar esto, y añadir esto otro, quitar esta frase y voilà!". El tiempo va pasando y ya pasas de mini textos de cinco o seis líneas a textos de una hoja o dos, ahí ya piensas que  el don de la escritura está contigo y que solo necesitas un bolígrafo y un papel para ello.

Luego llega el momento en el que alguien necesita una dedicatoria, necesita explicar algo o necesita simple y llanamente que lo mires para revisar si hay faltas, la sintaxis, etc. Y ahí estaba yo, ayudando. Sigue pasando el tiempo y ya te das cuenta de que se te vienen ideas cuando hablas con tus padres, tus amigos, tu pareja o ves la televisión, lees algún artículo en un periódico. Te vienen las ideas para escribir tu propia novela o cuento. Yo me he decantado por la novela, novela... ¿de qué tipo? Bueno, dejémoslo en novela, de momento.

Y entonces es cuando llega el momento de terminar una novela, tu primera novela. Precisamente acabada hace como un año o así, puede ser. Una novela que empecé hará tres años y por fin llegó a su fin, vale, con sus revisiones posteriores pero estuvo acabada. Y un día, así, sin más tu madre te comenta un concurso en una empresa de venta de libros a domicilio (Círculo de Lectores, S.A) y piensas: "¿Y si la envío? No, no... se reirían de mí." "Bueno ¿Y si hay suerte?" Tras mucho pensar, divagar, revisar... llegas a la conclusión de que ya habrá más concursos para presentar una novela, pero entonces justo el día antes de que acabara el plazo de envío todos los astros se ponen en orden para que te entre la inspiración divina y en cuestión de una hora termines algunos asuntos pendientes con la novela, la imprimas, la encuadernes y prepares todo el paquete para enviar. Obviamente, mi tío en esto ayudó un poco, es lo que tiene, tener a alguien que trabaje en CORREOS (Hay que tener enchufe en todos los sitios, la verdad...).


Y eso es todo. Novela enviada a un concurso, la resolución no será hasta diciembre y mientras tanto me comeré las uñas soñando con que en un año mi libro se esté vendiendo en papelerías y librerías. Soñar es gratis, ¿no?


Buenas noches ♥

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