7 dic. 2013

Felicidades, mamá

He buscado en la RAE el significado de la palabra mamá y no hay ninguna acepción que me dé la respuesta que busco así que os pondré la que yo considero que es: Una madre (para los humanos) es una persona que te da la vida (con ayuda de tu padre, sí, vale) pero digamos que una madre tiene un lazo muy especial con ese ser que crece en su vientre. Y esa madre es la que en la mayoría de las veces te seca las lágrimas cuando tienes un problema, la que te da consejos siempre para tu bien aunque nosotros, los hijos, jamás les hacemos caso y cuando ya somos mayores es cuando nos arrepentimos de no haber oído bien. Esa madre es la que es capaz de sacrificarse por su hijo sin pensar más allá ni en las consecuencias.

Con todo esto lo que yo quiero decir es que yo he tenido la suerte de tener una madre que es todo lo anterior y más. Es una madre que siempre estuvo ahí, que fue capaz de dejar caprichos suyos por caprichos que sus hijos querían, siempre te ponía una sonrisa, y sobre todo siempre está ahí si en algún momento tienes un problema o necesitas una mano amiga.

Hoy quiero dedicar esta entrada y este blog a ella, a esa mujer que ha hecho muchísimo por mí y jamás podré agradecérselo porque creo que no tendría vidas suficientes para poder recompensarle todo. Gracias una vez más por ser mi madre y por darme alguna bronca cuando tú creías que la necesitaba. Disfruta muchísimo este día con los que estamos a tu alrededor y piensa que algún día todo lo que estás haciendo será recompensado, te lo prometo.

Muchísimas felicidades de parte de tu hija.

Ahora, te dejo unos regalos que te he preparado para el día de hoy, espero que te gusten y los disfrutes:









Espero que te haya gustado y el próximo año sea igual o mejor que este.

Te quiero, mamá.

1 dic. 2013

Ya huele a Navidad

Dicen que la Navidad es una época en la que se celebra el nacimiento de Jesús, ¿no? Creo que para la mayoría de las personas celebrar las fiestas navideñas implica el reunirte con la familia y ponerte ciego a turrones y mazapanes. El problema viene cuando las navidades cambian de un año para otro, se puede cambiar el lugar, las personas que acuden, los ánimos...

Quizá para todos la mejor época para celebrar las navidades era cuando eras pequeño, no le dabas importancia a nada más que a comer o a tener regalos y cuando pasa el tiempo te das cuenta de que hay cosas más importantes que los regalos y las comidas: las personas.


Desde que tengo uso de razón y recuerdo los hechos importantes de mi vida, tengo presente que las navidades para mí era irnos a casa de mis abuelos paternos (y familia paterna) en nochebuena, comer el día de navidad con mi abuela materna y pasar la nochevieja en mi casa con quien quisiera venir. Luego para tomar las uvas me juntaba con mi vecino (que es mi primo) y en familia recibíamos el año que venía. Un tiempo después, por cuestiones familiares cambiamos el modo de celebrar la navidad. Ahora siempre era todo en casa de mi abuela materna excepto nochevieja que hacíamos lo mismo.


Sin embargo, la desgracia llegó a mi familia. Mi abuela materna tuvo la "decisión" de dejarnos hace ocho años y, sinceramente, para mí (que puede sonar egoísta) la navidad terminó. Sé que las personas que aún quiero están a mi lado, pero para mí carecía de sentido estar celebrando algo cuando esa persona que para mí era mi vida, no estaba. Por lo que durante muchos años para mí la navidad ha sido y es una época más en mi vida. Que me daban regalos, los aceptaba, que me felicitaban, les correspondía. Pero yo no tenía ánimos de querer adornar mi casa. Quizá fui demasiado egoísta, repito, pero sé que aunque suene así, mi familia siempre entendió mi postura y jamás se sintió molesta o pensó lo que yo sí he pensado acerca del egoísmo.

Algo bueno vino a mí hace tres años cuando empecé a salir con mi actual pareja. Gracias a él, comprendí que las personas se nos van tarde o temprano pero que mi vida no debería cambiar tanto o tomarme las cosas tan drásticas. Es decir, desde que empecé con él y celebramos nuestra primera navidad juntos, volví a tener una mínima ilusión sobre esas fechas y aunque (en el fondo) sigo pensando lo mismo, al menos, no es tan duro sobrevivir a esas fechas.


Con esto lo que quiero decir es que, para las personas que piensan como yo de la Navidad, deberían pensar que hay personas que nos han dejado, que ya no están pero dentro de nosotros siempre permanecerán y que aunque no las veamos reír a nuestro lado o besarnos al cambiar de año. Hay que mirar bien y ver que no estamos solos, que hay otras personas que también nos quieren y que entre todos podemos hacer que las navidades no sean tan malas. Solo hay que saber mirarlo desde otro punto de vista, aunque a mí todavía me falten muchos años para pensar diferente.