13 abr. 2014

Domingo de Ramos 2014

Se abren las puertas de la Casa Hermandad situada en la Calle Parra, son apróximadamente las 9:50 y un día soleado les ofrece nuestra ciudad de Málaga. Empieza a salir la cabeza de procesión, le siguen los nazarenos, más allá los estandartes... La Semana Santa de Málaga ha comenzado.

Es Domingo de Ramos, todos aprovechan a sacar sus galas, a ponerse bien guapos antes de salir y sobre todo, estrenan algo, que ya sabéis que quien en no estrena en Domingo de Ramos, se le caen las manos... También se le llama la procesión de los niños porque esa mañana el centro de Málaga se invade de personas de todas las partes de la propia ciudad y muchos turistas que sienten curiosidad por saber las costumbres de esta semana tan importante para esta ciudad.

Y entonces es cuando llegas al a Alameda Principal, ves aquella curva llena de personas haciendo filas y filas y filas, que, a veces, es imposible averiguar qué procesión pasa por allí si no tienes el itinerario, pero cuando aquel trono comienza a andar por aquel camino mientras la banda va sonando detrás es cuando realmente te empiezas a dar cuenta de que la Semana Santa de Málaga ha comenzado y ahora solo quedan varios días por delante muy similares al de hoy, solo que cambias los tacones por tenis, los vestidos por vaqueros y el bolso pequeño por una mochila con bocadillos y bebidas.

Para mí, esta semana es algo más que creer o dejar de creer, es una tradición que siempre hubo en mi familia desde que mis padres eran novios, y desde que mi padre era pequeño. En esta semana no había excusas para nada, había que salir, había que recorrerse las callejuelas buscando los tronos o esperar entre el gentío a que dos tronos se crucen, se saluden y los alcen a pulso. Es algo que es difícil de entender si nunca lo viviste, es una sensación de emoción... Es difícil explicarlo pero es algo que siempre viví y que este año no viviré.

Espero que los que tengáis la suerte y oportunidad de estar por Málaga esta semana y os gusten las procesiones, disfrutéis cada nota que salga de un saxofón, una trompeta o una corneta; que se os ericen los poros de la piel cuando veáis un par de tronos alzándose a pulso y que el ambiente os haga fundiros con la multitud y seáis unos más.

La Semana Santa no está creada solo para creyentes, también los hay que no lo somos y nos gusta ese ambiente y vivir esa semana a tope por cuestiones de costumbres y cultura... Tenedlo en cuenta.