10 ago. 2014

Desvaríos de una tarde de verano

Siempre me he considerado una persona muy segura de mí misma y sobre todo, de decir las cosas claras. Nunca tuve problema en, 'educadamente', poder decir lo que pensaba de las cosas aunque aquello me trajera alguna que otra consecuencia. También cabe añadir que más de una vez he preferido optar por la vía diplomática, es decir, "hacer mutis por el foro", es decir, ignorar, pasar y a otra cosa mariposa.

Lo que pasa que a veces por algún extraño motivo me callo por no poderlo decir, por saber qué no es el momento, el lugar ni la persona. Creo que estoy hablando de algo que en el fondo solo voy a entender yo, paso de dar explicaciones...

Simplemente desde hace unos días me he decepcionado a mí misma. ¿Por qué? Pues yo misma lo sé y con eso es suficiente, pero me siento tan decepcionada a la vez de tonta... que llega un momento en el que llegas a un punto en el que te entran ganas de mandar todo a tomar viento fresco. ¿Por qué? Buena pregunta. Os la respondo: En esta vida no hay nada infinito, no, no lo hay. Ejemplo: Puedes querer a alguien, pero cuando ambos muráis a la mierda el amor = no es infinito. ¿Lo entendéis?

Pues quizá es algo de eso lo que me "atormenta". ¿Atormenta? Bobadas, en realidad, yo duermo tranquila todas las noches aunque a más de uno me gustaría mandarle una maldición, sí, de esas gitanas en las que la vida les va mal y todo eso... Aunque en realidad... ¿para qué? Soy rencorosa, sí. Soy vengativa, sí. Pero hay personas que no se merecen ni todo el mal que le podamos desear. Eso solo sería molestarse en algo que es inútil, que no tiene sentido...

Después de releer todo esto me he dado cuenta de que no hablo de nada en concreto pero lo justo como para saber de qué hablo (lo dicho, yo me entiendo). Y solo quiero dar un consejo que yo no lo cumplo pero estoy en mi deber, lo que yo haga ya es problema mío: Vivid vuestra vida, sed felices. Intentad no depender de nadie, pasad de la gente a no ser que podáis vengaros de un modo muy cruel y divertido...

Pero sobre todo, el más sabio consejo: Siempre habrá alguien mejor que tú y la gente tiene la extraña manía de no valorar bien las cosas e irse a lo nuevo, a la novedad & a la gente que les baila el agua y les dice lo que quiere oír. Además de más cosas que, en principio, no voy a poner por aquí.

Nos vemos