31 mar. 2015

Todos podemos elegir

Todos en esta vida criticamos algo, no vamos ahora a decir que somos unos santos pero, lo siento, no logro entender y jamás entenderé a la gente que piensa tal que así: "Yo pienso como me da la gana, si no piensas como yo, al infierno". Eso sí, ellos jamás en la vida van a pensar diferente ni van a intentar entender que hay algo más que sus propias ideas y pensamientos. Luego te dicen que no eres tolerante, respetuoso y más sandeces...

Y esto lo llevo al terreno de la Semana Santa. Yo puedo entender que haya gente que no le guste, que no lo entienda, que no quiera saber nada pero de ahí a faltar al respeto a la gente que lo sigue como tradición, costumbres o creencias, eso sí que es una falta de respeto en toda regla. Hay expresiones como: "Vive y deja vivir", "respeta y serás respetado". Creo que todos en esta vida tenemos la opción de elegir, elegir lo que nos gusta y lo que no, elegir hacer algo o no, simple y llanamente elegir. Por lo tanto, ¿tanto cuesta elegir que no me gusta algo y no por ello criticarlo?

Me parece que últimamente a la gente se le está subiendo demasiado esto de las redes sociales y esto de opinar así porque sí sin pensar en las consecuencias. No digo que no puedas decir una opinión pero de ahí a sobrepasar los límites de la educación y el respeto, hablamos de temas mayores.

Y volviendo al tema anterior, no logro comprender como personas adultas, maduras y con sentido común (o eso pienso yo) no sean capaces de intentar, y no pido que ya lo logren, solo intentar, entender que hay personas que no necesariamente han de tener las mismas opiniones y creencias en la vida y que todo el mundo es libre.

Es un poco vergonzoso leer por ahí ciertos comentarios que ofenden a las personas que somos seguidoras de la Semana Santa cuando, si habéis leído mi entrada anterior, no es solo creer, ir a la Iglesia y rezar todas las noches antes de dormir, existimos las que vamos porque en nuestra familia existe la tradición y lógicamente, el día que yo sea madre también se la inculcaré a mis hijos. Aquí entra el tema de la entrada: Si ellos no quieren seguir la tradición, serán completamente libres de no seguirla, y yo seré la primera en entenderlo y aceptarlo.

Por favor, vamos a intentar construir un mundo en el que todos nos respetemos y en el que nadie inculque sus ideas y sus pensamientos ante nadie porque, de momento, somos libres en cuanto a pensamiento pero ante todo está la educación y el respeto ajeno.

¿Y tú, qué opinas?

PD: Sé que lo que digo es una utopía pero hay veces que sin querer puedes ayudar a alguien.


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4 comentarios:

  1. Jamás entenderé esa gente. Si no te gusta algo, respétalo. ¿Por qué tienes que criticarlo? Pero ya se sabe... hay mucha gente que tiene que imponer sus ideales, si no te gustan, es lo que hay y punto.

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    1. Efectivamente. Al final siempre acabamos siendo los malos, mientras el resto de la humanidad pensando en que sus ideas imponen sobre las demás se van con una palmadita en la espalda.

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  2. Desde luego cada uno es libre de vivir lo que quiera como quiera, y así debe ser. Por eso también resulta que la gente es libre de criticar, y lo único que te queda hacer es echar mano del ignorar y ya está. Al fin y al cabo, aquéllos que se cierran a conocer cosas (que no hacen ningún mal a nadie) sólo están alimentando su incultura, ¿o no?. Chica, ellos se lo pierden, así que mi opinión es un simple: en esos casos, ¡a otra cosa, mariposa!
    Un saludo, espero que sigas escribiendo.

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    1. Totalmente de acuerdo contigo pero cuando te llega a tocar de primera mano el que te critiquen o el que te digan algo sin tener ni idea toca un poco las narices jaja

      Gracias por pasarte por aquí y por leerme (:
      Un saludo! ^^

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