6 dic. 2016

Esa fiesta de cuyo nombre no quiero acordarme


AVISO A NAVEGANTES: Lo que viene a continuación no es agradable para alguien que aprecie la Navidad, así que si tu opinión es positiva acerca de este tema, te invito a que me ignores o a que leas intentando verlo desde un punto de vista objetivo. Muchas gracias.

Me llamo Cristina, alias Grinch en Navidad.
¡Ey! ¿Qué pasa?

Pues resulta que hace como cosa de un mes (primeros de Noviembre) voy con mi chico a comprar como un día más y lo primero que me encuentro al cruzar la puerta del supermercado son mantecaos, turrones y panetonnes. ¡Pues qué bien! A un mes y medio de la celebración ya nos ponemos a vender todo lo que tiene que ver con esa "celebración de cuyo nombre no quiero acordarme". Un poco más tarde llego a casa, enciendo la televisión y comienzan los anuncios de Navidad. Sí, esos anuncios tan adorables a la par de desagradables, esos anuncios que te hacen tener instintos asesinos a los publicistas, me seguís, ¿no?

Pues hablando de anuncios vamos a hablar sobre un anuncio en particular, el cual cada vez que veo mi odio hacia "la celebración de cuyo nombre no quiero acordarme" va en aumento. Una pista: "Vuelve, a casa vuelve por Navidad". ¿Quién en su sano juicio ha tenido la genial idea de en unas fiestas tan señaladas y sentimentales poner un anuncio de ese tipo? Pero vamos a ver, almas de cántaro, ¿a casa vuelve por Navidad? ¿Quién? ¿Los gambones? ¿Las carnes guisadas?

Poniéndome a mí como ejemplo os cuento un poco mi situación: Vivo en Asturias, en casa de mi chico, estoy a 1000 KM de mi tierra y casualmente (raro, ¿eh?) él no tiene tres semanas de vacaciones para pasarlas en Málaga con mi familia. Por lo tanto a casa no vuelvo. Ese anuncio más que anunciar la llegada de Navidad, lo que hace es joder a las personas como yo, y tened valor de decirme lo contrario.

Otra situación, hace unos años, mi hermano se fue a vivir a Londres (sí, a buscarse la vida, algo que ocurre muy raramente) y estuvo un par de años sin venir a vernos por estas fechas. ¿Algo más que decir? Y ya por no empezar a mencionar las sillas que se van quedado vacías porque hay personas que por desgracia no se encuentran entre nosotros y quizá tenéis razón en que la vida sigue pero a veces esa vida se queda estancada en un punto. Hay un antes y un después que hace que cambies la opinión de ciertas cosas y no puedas evitarlo.

Os pongo una bolita para que no sea tan soso esto ♥

Resumiendo o quizá aclarando mi opinión: Para mí la Navidad se limita a una excusa para arreglarse un poco más de la cuenta y cenar algo un poco más especial mientras mi cabeza va restando los minutos que quedan para que todo llegue a su fin. Hace 11 años que para mí esta fecha más que felicidad o ilusión me provoca nostalgia, tristeza y cabreo.

¿Entendéis ahora porque me considero en estas fechas Grinch? Porque hoy por hoy no me ofrecen estas fiestas nada positivo, así que pensemos solamente en que el día 7 de enero comienzan las rebajas y quizá unos botines muy cucos que he visto me los pueda comprar.

Espero volver antes de que llegue "la celebración de cuyo nombre no quiero acordarme" a seguir hablando del tema.

¡¡Nos vemos!!





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